Cascadas de Galicia GALICIA 2


Mi recopilación de cascadas de Galicia. Situadas en entornos naturales, que han permanecido hasta nuestros días, y ahora tenemos el honor de disfrutar.

Galicia, tierra de mil ríos y de incontables cascadas, que conocemos como fervenzas, férvedas, pincheiras, corgas, o seimeiras, según costumbre en cada zona geográfica.

Cascadas en la provincia de A Coruña:

Cascada del Xallas, en Ézaro – O Pindo:

La cascada del Xallas, en Ézaro, es probablemente, la más visitada de las cascadas de Galicia, aún sin ser la más alta ni la más bonita.

Quizás porque dicen que se trata del único río de Europa que desemboca en el mar formando una cascada, encuentro que tiene lugar en la pequeña ría de Ézaro, un fragmento de la ría de Corcubión.

Tal vez por una cuestión sentimental, tras haber sido privados de su visión durante varios años, cuando se consintió que una empresa hidroeléctrica quitase a la naturaleza y a nosotros mismos esta caída de agua.

Quizás por su accesibilidad, por su aparcamiento cercano, pasarelas, bancos, bar, y hasta tenderetes de recuerdos, o incluso gradas. Por ello, autobuses de excursionistas tienen aquí parada obligada.

No hay que dejar de visitarla, pero sí que conviene saber que uno no se va a encontrar una cascada solitaria en un entorno natural, puro y salvaje.

 

Fervenzas de Somede (As Pontes):

As Pontes se debate entre el paisaje natural y el industrial. Cuando te vas aproximando al núcleo urbano, la gran central térmica atrae la atención, pero, al volver la vista hacia otro lado, pronto descubres que la naturaleza domina gran parte de su territorio. Espesas fragas pueblan abruptas laderas, entre las que se aceleran ríos y regatos impetuosos, que encuentran sosiego cuando confluyen con el río Eume, el cual discurre sereno por el fondo del profundo cañón que ha excavado.

Uno de esos vigorosos regatos es el Somede, cuyo curso provoca cascada tras cascada, en compañía del bosque de ribera y de varios viejos molinos hidráulicos. Dos son los puntos de acceso desde la Aldea de Arriba, unidos por un sendero fluvial que es una sucesión de rincones verdaderamente hermosos.
Para llegar a Aldea de Arriba hay que tomar la carretera de As Pontes a Ortigueira, y desviarse hacia Somede.

Fervenza de Bermui (As Pontes):

El rego das Foxas no tiene ni 2 Km de longitud, y, sin embargo, impresionará a cualquier visitante que decida acercarse a esta cascada de la parroquia de Bermui (municipio de As Pontes), en un paraje despampanante.

Junto a un par de molinos de agua, no sólo llama la atención la cascada y el encajonamiento del río, sino que toda la fraga que crece en las empinadas laderas es de historia de trasnos.

El laberinto de carreterillas que hay que tomar para saludarla, sin duda, despistarán nuestra orientación.

 

Fragas del Eume:

Ese diminuto reducto de bosque, que resume cómo era antiguamente gran parte del litoral gallego, se aferra a las laderas entre las que discurre el río Eume. Son las Fragas del Eume, espacio protegido como Parque Natural.

Su belleza es indiscutible, y su importancia radica en constituir uno de los mejor conservados bosques costeros de Europa. Ya en la Edad Media, los monjes encontraron en este bosque su lugar para la meditación, dejándonos los monasterios de Caaveiro y de Monfero como legado.

En cualquier paseo por las Fragas del Eume, en invierno o primavera, conseguiremos descubrir multitud de cascadas estacionales, que prácticamente se esfuman en verano.

Fervenza de la antigua central Ventureira

Es habitual que otras cascadas permanezcan todo el año, aunque sufriendo una considerable disminución de caudal en verano.

Cascada de Morixoso – Cañón del Eume (As Pontes):

El cañón del Eume hace encajonarse al río, conformando un paraje de gran belleza. Desde la parte superior del cañón, además de excelentes vistas, nos recibe la cascada que forma el regato de Morixoso al caer por una pared granítica.
Se accede por la carretera que conduce al embalse del Eume, tomando una pista de tierra a la derecha poco después de la desviación a la aldea de Morixoso.
Aquí estaba muy seca, en pleno verano.

Fervenza del Belelle (Neda)

45 m de altura tiene la cascada que forma el río Belelle a su paso por el concello de Neda, en su curso entre su nacimiento en las fragas del Eume y su desembocadura en la ría de Ferrol.

El acceso más fácil se encuentra dirigiéndonos al Pazo de Isabel II desde Neda. A partir de pazo, la carretera sigue el curso del río Belelle, y se estrecha tanto que es un problema si nos cruzamos un coche de frente. Es necesario un corto paseo para llegar a la base de la cascada, que ruge en invierno, pulverizando agua a quién decida acercarse.

Es posible obtener distintas perspectivas desde un par de miradores. Uno se encuentra muy cerca, subiendo un sendero. El otro es accesible pasada la aldea de Viladonelle, de donde parte un camino que conduce al mirador frente a la ladera, permitiendo apreciar el caudal de agua que se precipita por las paredes de roca, en medio de una masa de árboles autóctonos que lucha por sobrevivir a la invasión de eucaliptos.

Pozo do Inferno (Ortigueira):

En la Serra da Capelada, en el municipio de Ortigueira, se encuentra esta pequeña caída de agua del Rego do Casón, el cual baja muy encajonado, formando después un pequeño cañoncito. La vegetación de ribera ha quedado reducida exclusivamente a las paredes rocosas que ocupan las orillas del regato.

Fervenza de Augacadía- río Sor (Mañón):

Uno de los espacios naturales que podemos encontrar en el municipio de Mañón son las riberas del río Sor, un entorno acondicionado con varias rutas de senderismo que permiten empaparnos de sus bellezas naturales, o simplemente acercarnos en coche a alguna de las zonas de recreo para disfrutar de parajes boscosos a orillas del río.

Una de las rutas de senderismo parte de Ponte Segade y se dirige a la fervenza de Augacaída, la cual se alcanza después de caminar algo más de 4 Km y pasar por varios antiguos molinos hidráulicos.

Más rápido es acceder a la parte superior de la cascada, en el mirador do Couce, a donde se puede llegar en coche. Un estrecho sendero en zig-zag baja hasta el río, al pie de la cascada.

El río Seixo cae por una pared de granito desde 90 m de altura sobre el río Sor, en la Poza dos Bimbes.

Cascada de Narahío (San Sadurniño):

El río Castro, antes de unirse al Xubia, debe salvar un considerable desnivel a su paso por la aldea de Narahío, encajonándose y formando cascadas. Narahío pertenece al municipio de San Sadurniño, a unos 15 Km de Ferrol. La cascada principal es pequeña, aunque atronadora en invierno.

Podemos acceder desde dos puntos. El primero, menos cansado, consiste en conducir hasta la central hidroeléctrica situada a orillas del río. Entonces, hay que buscar un sendero que sigue el curso del río Castro hasta alcanzar la cascada.

La segunda opción supone bajar apenas 500 m de distancia por un sendero desde las ruinas del castillo de Narahío (del siglo XIV). Ya desde lo alto oímos el estruendoso sonido del río Castro. Hay que contar que el regreso es cuesta arriba.

 

Saltos del Río Medio (Miño):

Una corta ruta senderista permite conocer el entorno del río Medio, afluente del Lambre, el cual desemboca en Ponte do Porco. Tras algo menos de 6 Km desde Ponte do Poco, justo en los límites entre el municipio de Miño y el de Vilarmaior, encontramos el inicio del sendero.

Después, sólo hay que dejarse llevar por la belleza del bosque, disfrutando de la compañía de la verde vegetación, el rumor del río, la suavidad del suelo de hojas, la herencia etnográfica de varios molinos de agua, y las pizpiretas cascadas que resbalan sobre el río.

Saltos del río Cambás (Aranga):

Siguiendo el SM-4 (de la red de senderos del río Mandeo), nos internaremos en un estrecho sendero que recorre el Val do Cambás. Ahí, el río Cambás hace piruetas para avanzar entre el bosque que puebla su estrecho valle.

Cascada Castro Rodicio (Aranga):

Ya lo advierte un cartel en una bifurcación del SM-4 (Senderos del Mandeo)…..el acceso a la fervenza Castro Rodicio es difícil, lo cual exige extremar las precauciones. Zonas resbaladizas, y terminar sorteando las rocas del cauce del río no son impedimento para visitar esta cascada que cae por una pared vertical sobre una poza de azuladas aguas. Su altura es escasa, pero es un lugar íntimo y atractivo.

 

Saltos del río Paradela (Aranga):

El regato Paradela baja agitado y saltarín por la Fraga das Barbudas, en el municipio de Aranga, ofreciendo un espectáculo de agua y sonido, dejando bonitos saltos en su recorrido.

Rego da Palanca (Aranga):

Bonita cascada a la que se accede por una de las rutas de senderismo del entorno del río Mandeo, el SM-4, que recorre el Valle del río Cambás. Varios saltos encadenados que terminan en dos brazos de agua se precipitan en medio de un hermoso bosque de ribera denominado Fraga das Barbudas.

Es posible llegar desde Ponte Aranga, accesible desde la A-6 entre Betanzos y Guitiriz, siguiendo el SM-4, o también desde la aldea de Couce.

 

Saltos del rego Mainzoso (Paderne):

En el concello de Paderne, el rego Mainzoso, afluente del Mandeo, forma saltos de escasa altura. Podemos conocerlos al recorrer la ruta de Paderne.

Fervenzas de Fervencedo (Aranga):

El municipio de Aranga es tierra de ríos y de cascadas. Algunas de ellas son las que forma el río Fervenzas a su paso por el lugar de O Fervencedo. Tras desviarnos de la N-VI hay que transitar por estrechas carreteras rurales para llegar hasta este lugar. El río Fervenzas también se conoce como río Bexo y es afluente del Mandeo.

Desde la minúscula aldea de Fervencedo hay que caminar pocos minutos por un camino bien perceptible que nos conduce a la otra orilla del río tras cruzar un puente.

El espectáculo de agua y sonido está garantizado si visitamos el lugar después de días de lluvia. Las fervenzas se suceden impetuosas entre el bosque de ribera.

Fervenza del río Zarzo en Verís (Irixoa):

Por el municipio de Irixoa fluye el río Zarzo, que forma diversas cascadas antes de unirse al río Mandeo. Ésta cascada del Zarzo es una de ellas, conocida también como fervenza de Verís.

Desde Pazo de Irixoa debemos tomar la carretera hacia Verís. El camino a la fervenza do Zarzo está indicado mediante un cartel de madera al borde de la carretera tras pasar la aldea de Verís. Al final del fácil y ancho camino alcanzamos la parte superior de la cascada, donde el agua se encabrita para salvar el desnivel que le espera en el fondo del valle.

Acceder a la parte inferior de la cascada es peligroso, ya que requiere bajar monte a través por terreno muy pendiente, y especialmente resbaladizo en época de lluvias.

Parte superior de la fervenza do Zarzo

Parte inferior de la fervenza do Zarzo

 

Costa da Égoa – Fervenza del molino de Batán (Carral):

En el municipio de Carral se emplaza la Costa da Égoa, un conjunto de 14 molinos de agua y una pequeña central hidroeléctrica del siglo XVIII en el río Abelleira, que discurre por el valle de Barcia. Todos los molinos han sido restaurados. El entorno fluvial está muy cuidado y es muy agradable pasear por sus senderos.

El molino de Batán se usaba para fabricar tejidos y se ubica algo más alejado del conjunto principal. La altura del salto de agua que cae a su lado es considerable, unos 100 m, aunque no es posible obtener una perspectiva frontal de la cascada.

 

Fervenza de Brañas (Toques):

El río Furelos se despeña desde 40 metros de altura por una pared de roca, formando una potente fervenza, la Fervenza de Brañas, vigilada por un molino de agua de gran tamaño que se encuentra a sus pies, el “Muiño da Fervenza”. Las gentes de los alrededores acudían a este molino para moler su grano, cuyo uso se mantuvo hasta los años 70. La ruta de senderismo PR-G-166 permite recorrer su entorno.

 

Fervenza de Rus (Carballo):

La fervenza de Rus, también conocida como Férveda de Ramil, es una de las cascadas que es posible conocer mediante la ruta de senderismo das Férvedas de Carballo. Aunque existe otra opción más rápida, dirigiéndonos en coche a la aldea de Rus (municipio de Carballo), que se encuentra en la carretera de Carballo a Santiago. Hay que guiarse por las señalizaciones hacia la cascada, y de esa forma, sólo es necesario caminar 150 m por un camino cómodo, siguiendo el curso del Rego da Férveda. Al llegar, un banco de madera nos invita a la contemplación.

 

Fervenza de Entrecruces o de San Paio (Carballo):

También en el municipio de Carballo se localiza la Férveda de Entrecruces, o fervenza de San Paio, en un extremo de la ruta senderista das Férvedas de Carballo, a unos 10 Km de la férveda de Rus.

Desde la población de Entrecruces, en la carretera de Carballo a Santiago, debemos dirigirnos a la capilla de San Paio, siguiendo las señalizaciones. Un sendero parte hacia el bosque caducifolio, y tras 500 m alcanzaremos la cascada de más de 40 m formada por el río Outón, cuyo sonido se va intensificando a medida que nos acercamos a ella. Varios molinos de agua componen la nota humana en un entorno sintonizado con la naturaleza.

La depresión Meridiana recorre Galicia de norte a sur. A esta falla geológica se deben los desniveles de terreno que provocan saltos de agua en esta comarca.

 

Saltos del río Mira o fervenza de Castriz (Santa Comba):

Se sitúa en la parroquia de Castriz, municipio de Santa Comba, localizada en la carretera de Coristanco a Muros (atención al cruceiro de Castriz, ésa es la desviación a tomar).

Senderos, molinos restaurados, mesas, barbacoas, el río, la cascada, el bosque circundante, conforman un agradable espacio de recreo en torno al río Mira. Además, existe aparcamiento.

 

Fervenza do Rexedoiro (Val do Dubra)

También se conoce como cascada de Insua-Gontar, ya que se localiza en medio de ambas aldeas, en el municipio de Val do Dubra. Es difícil localizarla, pues no dispone de señalización. La mejor indicación es dirigirse a Insua, y tomar la primera pista a la izquierda después de esta aldea en dirección a Gontar.

Desde luego, es un lugar sorprendente y realmente bonito, que nadie espera encontrar tras recorrer paisajes de eucaliptales y praderas ganaderas.

El rego Portonabo discurre encerrado entre un bosque autóctono, formando repetidos saltos de agua, y la magnífica cascada do Rexedoiro.

 

Cascadas de Santa Leocadia (Mazaricos):

Accesibles desde la carretera de Pino do Val a Serra de Outes, junto a la capilla de Santa Leocadia. Por un sendero que parte detrás de la capilla, caminando menos de 100 m, se alcanza el borde del regato Nociño, sobre el cual caen 2 pequeñas cascadas en un entorno verde. La fraga de Santa Leocadia, un bosque de robles y castaños, esconde esta hermosura.

 

Fervenza do Inferniño (Touro):

El regato dos Fungos forma la Fervenza do Inferniño en el concello de Touro antes de unirse al río Ulla. Se sitúa cerca de Santiago de Compostela. El sendero PR-G-93, Ruta da Ribeira do Ulla, pasa por esta cascada. Otra opción consiste en llegar en coche hasta la aldea de Novefontes y tomar el sendero que pasa por la iglesia y nos dejar al borde de la cascada en unos 10 minutos.

Coodenadas GPS: 42.8318293,-8.2965396

 

Salto das Pombas (Touro):

El Salto das Pombas es una cascada que forma el río Lañas en el municipio de Touro. Es uno de los puntos por los que pasa el PR-G-12, Ruta dos Tres Ríos. El acceso más cercano en coche es desde la aldea de Santiso de Cornado.

El río Lañas desciende vigorosamente el fuerte desnivel del terreno, encajándose y erosionando las rocas que encuentra a su paso. En este paraje compone esta cascada de 10 m de altura en los Montes do Fao.

Coordenadas  GPS: 42.8497812,-8.2808567,17

 

Cascadas de Toxosoutos-San Xusto (Lousame):

Varios molinos abandonados, varias cascadas y la iglesia de San Xusto, se esparcen entre el verdor de la vegetación del bosque de ribera que acompaña el curso del río San Xusto, en el municipio de Lousame. Una ruta de senderismo permite recorrer el entorno.

Un par de edificaciones de piedra escoltan a la iglesia en su retiro solitario. Corresponden a las antiguas dependencias anexas al monasterio de San Xusto de Toxosoutos, fundado en el siglo XII y abandonado en el XIX. Se trataba de uno de los monasterios más poderosos de Galicia en su época.

Fervenza da Misarela (Pobra do Caramiñal):

En la Sierra del Barbanza se localiza la Fervenza da Misarela, que forma el río San Xoán en la falda del Monte Curota. Se llega caminando por la ruta del Río Pedrás, ascendiendo desde a Pobra do Caramiñal. Además podemos disfrutar de vistas a la Ría de Arousa.

 

Fervenza de Ribasieira (Porto do Son):

El río Sieira forma una pequeña cascada en el municipio de Porto do Son, en plena Serra da Barbanza. Desde un mirador podemos contemplar la caída de agua. Otro camino conduce a la parte superior, donde unas pozas incitan a tomar un baño a la sombra de los árboles.

 

Cascadas en la provincia de Lugo:

 

Fervenza de Augacaída de Marce (Pantón):

Marce es una aldea perdida en la Ribeira Sacra lucense, que se asienta en una ladera poblada de árboles sobre el río Miño, en el municipio de Pantón.

El paraje que rodea la cascada de Augacaída es precioso. Un salto de agua del río Aguianza con caída de 40 m sobre una poza, en medio de un bosque autóctono.

Un lugar muy poco frecuentado y que merece la pena conocer, aunque ello requiere pasar algunas dificultades. En la carretera a Marce está señalizada la desviación al pronunciado sendero que deberemos bajar, tan pronunciado que en algunos puntos dispone de cuerdas de sujeción para evitar los resbalones, más propicios cuando el suelo está húmedo.
La foto está tomada en verano, se nota la escasez de agua.

Pozo da Ferida (Viveiro):

En el municipio de Viveiro, al norte de la provincia de Lugo se localiza la cascada conocida como Pozo da Ferida. Es necesario dar unas cuantas vueltas por carreteras locales para llegar al punto de acceso, junto a la aldea de Loureiro.

Hay que caminar unos 10 minutos para llegar a esta maravilla natural. Durante el paseo, podemos parar en algún punto al lado del río Loureiro o Xudreiro, que discurre encajonado. Más adelante, el Loureiro se une al río Landro para desembocar en la ría de Viveiro.

La cascada se precipita desde 30 m de altura, sobre una poza rodeada de frondosa vegetación. Precioso lugar, para recrearse, en este escondite natural de sosiego y serena belleza.

En lugares así, el pensamiento se paraliza, mañana no existe, y toda la energía del cerebro se dedica a las sensaciones.

 

Fervenza do Fondo da Petada (A Seara – O Courel)

En la senda que conduce a la Laguna de Lucenza desde la aldea de A Seara se ubica la cascada de Fondo da Petada, en la Sierra del Courel. Varios saltos de agua de escasa altura.

Cascada do Fócaro (A Seara, Quiroga– O Courel)

En el municipio de Quiroga, en la Serra do Courel, esta cascada de casi 30 m de altura que forma el río Seara resulta imponente en invierno, nada que ver con esta imagen tomada a principios de otoño.

No hay que caminar ni medio kilómetro desde la aldea de A Seara, en dirección a la laguna de Lucenza, para alcanzar la base de la fervenza. Antes, habremos necesitado circular en coche por las serpenteantes y estrechas carreteras de O Courel, deleitándonos con sus bosques de árboles caducifolios que ofrecen diferente vestimenta y color en cada época del año.

 

Cascada de Vieiros (A Seara – O Courel)

Antes de unirse al Sil, el río Selmo forma la cascada más conocida del Courel, la fervenza de Vieiros, cerca de la aldea de Vieiros, la cual se afana por revivir, tras años abandonada. Un lugar de enorme belleza esconde este salto de 20 m de altura, entre bosque de castaños y robles. Se accede caminando unos minutos por senderos señalizados, que conducen tanto a la parte superior de la cascada como a su base.

Desde luego, O Courel esconde varias de las más bellas cascadas de Galicia.

 

Saltos de Ferreirós de Arriba (Folgoso do Courel)

El río Ferreirós desciende galopante las vertiginosas pendientes de la Serra do Courel, formando varios saltos de agua, como los que podemos observar en la aldea de Ferreirós de Arriba. En el pasado, su energía era aprovechada para trabajar el hierro, de ahí su nombre.

A Seimeira (A Pontenova)

Los montes de A Pontenova esconden varias cascadas, que en la zona denominan seimeiras. También encierra aldeas de fábula entre la niebla. Uno de esos “pobos das néboas” es Vilarxuvín, de donde parte el sendero a la Seimeira, la cual se escurre en medio de un frondoso y precioso bosque caducifolio.

Pozo da Chamosa (A Pontenova)

A orillas del río Reigadas, un entorno de cuento del municipio de A Pontenova, varias son las cascadas que resuenan entre la vegetación de la fraga de Reigadas. Una de ellas recibe el nombre de Pozo da Chamosa, que cae desde 50 m en varios saltos.

Río Reigadas (A Pontenova)

Siguiendo la ruta das Reigadas, el río nos ofrece un continuo espectáculo de agua y vegetación, decorado en verde y blanco. Sólo hay que seguir el sendero por la Fraga das Reigadas y dejar que la excepcional belleza del ambiente invada los sentidos.

Seimeira de Reigadas (A Pontenova)

Otra de las fervenzas que acompañan el idílico caminar por la senda das Reigadas es la Seimeira das Reigadas, pletórica de agua en invierno. Una vez más, no nos sorprenderá encontrarnos molinos, en los que nuestros antepasados obtenían provecho del agua para proveerse de sustento.

 

Seimeira de Vilagocende (A Fonsagrada)

Una de las más altas cascadas de Galicia se encuentra en el municipio de A Fonsagrada, que también ostenta la distinción de ser el municipio más extenso de Galicia, situado en la montaña lucense.

La estrecha y sinuosa carreterita de montaña que conduce de A Fonsagrada a Vilagocende recorre unos paisajes que ya de por sí son un regalo para la vista, descendiendo, en apenas 6 Km, desde los 1000 m de altitud de A Fonsagrada a los 500 m de Vilagocende.
En la misma carretera resulta fácil encontrar el inicio del camino pedestre a la cascada, que está señalizado.

El entorno que compone el río Porteliña resulta hechizante. ¡Mi cascada favorita en Galicia!

 

Foces A Pinguela (A Fonsagrada)

El espacio natural del Bosque de Carballido, una de las fragas más formidables de Galicia, contiene diversos ingredientes capaces de maravillar a cualquier amante de la naturaleza.

Entre poderosas fragas de árboles centenarios o elementos etnográficos heredados de la vida pasada, el río Veiga de Logares consigue romper el sigilo del bosque, avivándose en las Foces A Pinguela, varias docenas de pequeños saltos encadenados. El sendero de Pena Guímara permite recorrer estos espacios, cuyo inicio se sitúa en el núcleo de Vilardíaz del municipio de A Fonsagrada.

 

Pozo de A Ferrería (Baleira)

Inmersa en los bosques del municipio de Baleira, el Pozo da Ferrería es una cascada pequeña, aunque bonita. Podemos conocerla al recorrer el sendero de la Fraga A Marronda -Alto Eo, concretamente durante el tramo conocido como “Senda de los Cazadores”. Aunque acercarse a la cascada no es fácil, ya que requiere desviarse de la ruta, no está señalizada, y el camino está prácticamente tapado por vegetación.

 

Paseo de los enamorados de Sargadelos (Cervo)

El Paseo de los Enamorados comienza en las ruinas de As Fábricas, el complejo creado a finales del siglo XVIII por el Marqués de Sargadelos, y que se convirtió en la Real Fábrica de cerámica de Sargadelos.

Enclavado en un lugar donde se respira naturaleza y que, sin duda, ha inspirado la creación de innovadoras formas de concebir la cerámica. Hoy en día, las porcelanas de característicos tonos azul cobalto gozan de fama internacional.

El Paseo dos Namorados finaliza en una pequeña presa del siglo XVIII envuelta por la vegetación, tras recorrer apenas 500 m de cómodo camino entre un canal de agua y el río Xunco, sombreado por altos plátanos y otros árboles de ribera.

Salto do Coro (Mondoñedo)

Las tierras de Álvaro Cunqueiro, además de mucha historia, nos deparan agradables rincones naturales. Uno de ellos es el Salto do Coro, cascada de 15 m de altura, que cae del rego Argomoso sobre una charca, en los montes de As Bouzas. Las paredes rocosas cubiertas de vegetación forman un semicírculo. La frondosidad del ambiente, la cascada, las hojas de castaño flotando sobre la poza, conforman un bonito paraje. El sonido del agua relaja los sentidos.

Podemos llegar caminando desde Mondoñedo por la Ruta del Agua, o bien acercarnos en coche a la aldea de O Barral, para emprender la última subida a pie por una escalinata en medio del bosque de castaños.

Saltos de agua en la Sierra de Ancares

Son muchos los atractivos que concentra la Sierra de Ancares: valles, ríos, montañas, bosques, fauna, aldeas tradicionales…….y diferentes en cada época del año. Sin embargo, esta reserva natural no contiene ninguna cascada relevante. Pero sí que son abundantes los pequeños saltos de agua que forman los impetuosos riachuelos en sus vertiginosos descensos desde las montañas a los valles. La primavera destapa su máximo esplendor.

 

Cascadas en la provincia de Ourense:

 

Cascada del Cenza (Vilariño de Conso)

La foto sólo muestra una pequeña parte de esta caída en varios saltos, que en total alcanza más de 100 m de altura, siendo la más alta de Galicia en caídas indirectas (claro que, hablando de cascadas permanentes, ya que en épocas de lluvia nos podemos encontrar con saltos mucho más elevados despeñándose desde lo alto de los montes). La parte superior de la cascada forma una poza, apetecible para un baño en verano. Es también un lugar habitual para la práctica de barranquismo.

Sin embargo, lo más interesante del lugar no es la cascada, sino su propio emplazamiento, con vistas a las laderas cubiertas de vegetación. Más arriba, un fabuloso valle glaciar (ahora anegado por un embalse) da nacimiento al río Cenza. Para acceder, desde la pequeña capital municipal de Vilariño de Conso debemos seguir hasta Chaguazoso, una aldea en el Macizo Central ourensano.

La mejor visión de la cascada se obtiene desde la carretera a Pradoalvar, o caminando desde Vilariño de Conso.

 

Saltos del río Gorgua (Padrenda)

Para llegar al municipio de Padrenda hace falta un poco de paciencia, y serpentear por esas carreteritas rurales que nos llevan a este municipio del sur de la provincia de Ourense, lindante con Portugal.

Junto al pueblo de Freáns parte el sendero del río Gorgua, que nos sumerge de inmediato en un hechizante bosque de cuento, que se extiende al lado del río.

Laureles, robles, ameneiros, castaños centenarios, helechos, musgos, en su máximo expresión de verdor, son el escenario por el que fluye el río, formando pequeños saltos de agua, llamados las corgas del río Gorgua.

 

Pozo dos Fumes (Pazos de Arenteiro)

La carretera culebrea entre viñedos y bosques de robles, dejándonos imágenes de aldeas rurales, hasta llegar a Pazos de Arenteiro, hermoso lugar del municipio de Boborás, en la provincia de Ourense.

Pazos de Arenteiro se ubica en la confluencia de los ríos Avia y Arenteiro, y es Conjunto Histórico-Artístico desde 1973 con total merecimiento. Es además una íntima combinación de patrimonio histórico y natural. Como indica su nombre, los pazos y casas solariegas se suceden en un reducido espacio. Estrechas callejuelas que se empinan por la ladera en la que crecen viñedos es la estampa típica del pueblo. El lugar es fantástico y escondido, dormitando en su retiro.

Un sendero parte de Pazos de Arenteiro hacia el Pozo dos Fumes. Es un tranquilo, relajante y bonito paseo al lado del río entre el bosque de robles. El trayecto, envuelto en la vegetación, es una delicia, escuchando el sonido del agua que forma pequeñas caídas.

La pequeña cascada del Pozo dos Fumes no es caudalosa en verano. Es en invierno cuando merece su nombre, mucho más estruendosa, desprendiendo humo en forma de agua pulverizada. Después, se remansa en una gran poza, para seguir su fluir por este bonito entorno. Otras pequeñas caídas resuenan entre las rocas existentes en el cauce del río.

Corga da Fecha (Lobios)

El río Caldo forma la Corga da Fecha en el municipio de Lobios, integrado en el Parque Natural Serra do Xurés, muy cerquita de Portugal.

Hay que caminar un par de kilómetros desde el balneario de Lobios sobre la milenaria Vía Nova romana para alcanzar esta potente cascada que atrona entre rocas. Lo mejor, es que cualquier época del año es buena. En verano es posible bañarse en agua fresquita en las pozas que forma la Corga da Fecha. En invierno, es un enorme placer bañarse en las piscinas termales al aire libre contemplando el cielo estrellado.

 

Cascada Cidadella (Vilardevós)

Lindando con Portugal, en el municipio ourensano de Vilardevós nos aguarda la cascada Cidadella, una de las más espectaculares cascadas de Galicia. El fuerte desnivel del terreno obliga al río, primero a encajonarse, y después a despeñarse por una pared rocosa para seguir su curso por el país vecino.

Sus alrededores están muy cuidados, con senderos, puentes y miradores, que permiten apreciarla desde distintos puntos de vista, desde arriba, desde su base, o desde enfrente. El paisaje que la rodea también es digno de apreciar.

Es posible dejar el coche en las inmediaciones de la cascada y recorrer a pie las pasarelas y senderos cercanos, o embarcarse en una ruta de senderismo más larga señalizada por el concello, la ruta Terra de arriba, dentro de su muestrario de Rutas del Contrabando, que recuerdan pasadas actividades en estas tierras de la Raia. Las fotos no dan idea de su magnitud.

 

 

Cascadas en la provincia de Pontevedra:

 

Fervenza do Toxa (Silleda)

¡Un clásico! Una de las más famosas cascadas de Galicia se encuentra en el concello de Silleda.
Una belleza de lugar. El río Toxa, afluente del Deza, se precipita sobre una charca desde 30 m de altura, por un anfiteatro de granito, en un entorno exuberante de vegetación.

La forma más bonita de llegar a la fervenza es recorrer el sendero por el bosque del Deza desde el monasterio de Carboeiro, que irá regalando belleza a nuestros sentidos, para hacerlos explotar en el momento de alcanzar la cascada.

La opción más corta consiste en acercarse en coche, en las proximidades de la carretera de Santiago a Ourense, y descender hacia el río por un cómodo camino, por donde el bosque nos acompañará.

Más arriba, un mirador permite contemplar la parte superior desde la distancia, enmarcada en el paisaje de la comarca del Deza.

Fervenza do Barosa (Barro)

Acceder a estas fervenzas es muy fácil, ya que se encuentran en un área acondicionada como Parque da Natureza do río Barosa”, que pone en valor este lugar de interés natural y etnográfico del municipio de Barro. Dispone de aparcamiento.

Tremendo caudal de agua, cayendo desde 50 m de altura sobre rocas pulidas por su imparable acción. Hasta 17 molinos se asentaban a ambas orillas, escalonados, para aprovechar la energía hidráulica de los saltos encadenados. Molinos que estuvieron en funcionamiento desde la Edad Media hasta los años 70 del siglo XX.

Si ahora se ha transformado en un lugar de ocio, al que acuden numerosas personas para recrearse en tan bonito paraje, la afluencia debe de ser ínfima en comparación con la del pasado, cuando gente de toda la comarca usaba los molinos para moler su grano.

Además, hay que destacar que en este lugar se concentran 4 tipos de molinos que existieron en Galicia: de pozo o cuba, de canal, de artesa y de folón. Sin duda, las fervenzas do Barosa son unas de las más visitadas cascadas de Galicia.

Cascadas de As Laxes de Rebón, o del río Gundeiro (Moraña)

Junto a las cascadas del río Gundeiro, en Moaña, varios molinos aprovechaban la energía del agua en un pasado no muy lejano. Están escondidas, perdidas en el bosque, y su acceso no está señalizado, por lo cual estas cascadas apenas son visitadas, aunque desde la aldea A Fontaíña no resulta difícil llegar. Al final de esta entrada explico cómo lllegar a las fervenzas del Gundeiro.

 

Poza da Moura (Moaña)

Sobre una poza de agua de escasa profundidad, se desliza esta pequeña cascada. Bonito lugar para darse un baño en verano, con vistas a la ría de Vigo.

Según la leyenda, la poza da Moura debe su nombre a la hija de un moro llegado a estas tierras. Éste era el lugar en el que la niña mora se veía con su enamorado. Cuando su padre los descubrió, dio muerte al enamorado, al no aprobar su relación con un lugareño. La mora no pudo soportarlo y se tiró a la poza, donde desapareció. Cuenta la leyenda que la mora vuelve a la poza en la noche de San Juan, y en ocasiones se oyen sus lamentos……………
La foto está tomada en verano, con escaso caudal.

Pozas de Mougás (Oia)

Situadas en la parte baja de la Serra da Groba, en el municipio de Oia, es un lugar en el que los chavales se lo pasan pipa en verano, saltando al agua, nadando, o recibiendo hidromasaje bajo los saltos de agua.

Aunque no apetezca privarnos de la visión del mar que escolta la carretera de Baiona a A Guarda, hay que desviarse a la parroquia de Mougás, para conocer las Pozas de Mougás.

Fervenzas de Raxoi (Valga)

En Valga, un cartel en la N-550 indica la desviación hacia las fervenzas de Raxoi. La estrecha carretera comarcal nos conduce por el entorno rural hasta el núcleo de Raxoi, donde es necesario aparcar el coche para bajar caminando hasta el río.

No debemos caminar ni siquiera 1 Km para llegar al primer molino. Ahí comienza una pasarela de madera por un entorno mágico. El vigor del río Valga se cuela entre las rocas y los troncos recubiertos de musgo que ocupan su cauce. Paisaje en verde y blanco, que nos recuerdan la pasada actividad humana, herencia de nuestros antepasados, y un presente para el disfrute de la naturaleza.

La pasarela se interrumpe, obligando a regresar y tomar otra desviación para llegar al pie de la cascada más alta.

Pozo Sangoento: Cascada del río Seixo (Cerdedo)

El municipio de Cerdedo, en el interior de la provincia de Pontevedra, esconde hermosas fragas en el entorno del río Seixo. El Seixo es un vigoroso afluente del Lérez que desciende desde la Serra do Cando. Un sendero permite recorrer sus orillas y encontrarte con más de una docena de viejos molinos, y continuos saltos de agua entre los que destaca el Pozo Sangoento.  La cascada pequeña y solitaria vierte sobre una gran poza de aguas verdosas.

 

 

CASCADAS DE GALICIA

¡Hay que ir y vivir cada uno de estos espectáculos de naturaleza, agua y sonoridad!.
Al visitar una cascada, no te olvides de cerrar los ojos en algún momento y escuchar el sonido del agua. 

Seguirá creciendo mi catálogo de cascadas de Galicia. Poco a poco. Gota a gota. 


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2 Comentarios en “Cascadas de Galicia

  • Elena González

    Hola,
    Acabo de visitar una que merece la pena y no está en este listado, es en Entrimo (Ourense), se llama cascada de Pozo Caído, en curso del río Pacin, te invito a que la visites es preciosa también, encontrarás fotos en Internet.
    Saludos

    • Kami Autor

      Hola Elena,
      Acepto con gusto la invitación y me apunto la cascada de Pozo Caído para una visita. Muchas gracias por tu amabilidad en ayudarme a aumentar la lista de cascadas.
      Saludos