La etapa 10 del Camino portugués de la costa entre Arcade y Pontevedra es corta, por lo que queda tiempo para recorrer el centro histórico de Pontevedra, cuya belleza es enorme. Bonita es también la salida de Arcade por Pontesampaio y la llegada a Pontevedra por la Senda fluvial del río dos Gafos inmersa en la naturaleza.
Nosotros nos apoyamos de nuestro coche para realizar el Camino de Santiago, por lo que no tenemos una meta fija cada día. Aparcamos al principio de etapa y cada día caminamos hasta donde nos apetece, después regresamos en taxi a recoger el coche y desplazarnos al alojamiento.
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Etapa 10 del Camino portugués de la costa: De Arcade a Pontevedra
Distancia: 23 Km
Iniciamos la etapa 10 del Camino portugués de la costa en la villa de Arcade (municipio de Soutomaior) y empezamos a caminar en dirección al puente de Pontesampaio. Se trata de un puente medieval de piedra que cruza el río Verdugo, el cual es el tributo principal a la ría de Vigo en la Ensenada de San Simón. El puente fue escenario de una victoriosa batalla de los españoles durante la Guerra de Independencia a principios del siglo XIX.
Pontesampaio
Una vez que cruzamos el puente y accedemos a la localidad de Pontesampaio, entramos ya en el municipio de Pontevedra. Recorremos las callejuelas de la pequeña población y decidimos acercarnos a la Illa Medal o Insuliña. Supone una corta desviación del Camino portugués, y como la etapa de hoy es tan corta, merece la pena. El islote se enclava en la desembocadura del río Verdugo y cuenta con un paseo al lado del estuario que nos ofrece estupenda vista al puente medieval. La pequeña isla pertenecía al pintor Antonio Medal en el siglo XX, y era punto de reunión de personajes ilustres de la época. Actualmente es de propiedad pública, ya que fue adquirida por el Ministerio de Medio Ambiente. Un pequeño puente con un tramo de madera y otro de piedra permite acceder libremente.
Illa Medal en Pontesampaio
Los caminos nos llevan por los jardines del islote en los que hay una arquitectura singular y tradicional, incluyendo un hórreo, un palomar y un cenador. Este lugar no forma parte del Camino portugués, pero merece la pena hacer etapas cortas para tener tiempo de visitar lugares curiosos como éste. La desviación a la isla, contando la aproximación y recorrer los senderos, supone apenas 1 Km añadido. Es recomendable.
Visitada la isla, regresamos al Camino. Siguiendo el Roteiro do Patrimonio de Pontesampaio subimos por un callejón de escaleras en vez de hacerlo por la cuesta que señalizan las flechas del Camino portugués.
Pontesampaio
En Pontesampaio nos despedimos de la ría de Vigo y de las bellas imágenes que nos ha regalado. Recordemos que ahora van unidos el Camino portugués de la costa y el del interior.
Subimos un fuerte repecho por empinadas calles del pueblo que encierra muestras de arquitectura tradicional, y después bajamos para internarnos en el bosque, el cual recorremos por camino de tierra cruzando el río Ulló. Verde, sombreado y bonito tramo. Y es que el bosque va a ser protagonista de esta etapa, pues caminaremos varios kilómetros entre árboles. Avanzamos por tramos de camino empedrado que se alternan con otros de tierra.
Resulta curioso en esta zona encontrar, en medio del bosque, varios puestos ambulantes que venden bebidas, fruta, algún bocadillo, e incluso ofrecen sellar las credenciales. Es una invitación a una parada en medio de la naturaleza.
Llega un momento en que salimos del bosque para pasar por casas y viñedos, pero pronto volvemos al bosque.
Al llegar a Ganderón encontramos la pequeña Capilla de Santa Marta, (donde se puede sellar la credencial) y su cruceiro enfrente. Por asfalto cruzamos este pequeño núcleo de población para desembocar en la carretera EP-0002.
Cruceiro de la Capilla de Santa Marta en Ganderón
Sólo tenemos que caminar unos metros por el arcén de la carretera para encontrar un cruce con dos mojones. Uno indica que el trazado oficial sigue por la carretera en un monótono tramo, mientras que el otro mojón señala una variante complementaria a la izquierda que nos introduce en la Senda fluvial del río dos Gafos. Esta es la opción que elijo, algo más larga, pero más agradable, inmersa en la naturaleza. Es un bonito tramo entre frondosa vegetación de ribera al lado del río, el cual forma pequeños meandros. Hay algún puente, cascaditas, reflejos de las ramas en el agua, y vegetación diversa.
Senda fluvial del río dos Gafos en la etapa 10 del Camino portugués de la costa: De Arcade a Pontevedra

Después de pasar por un túnel bajo las vías de tren nos aproximamos al centro urbano de Pontevedra, capital de provincia que se emplaza en la desembocadura del río Lérez, en el fondo de la ría de Pontevedra. El Camino portugués pasa al lado de la estación de autobuses y de trenes, y seguidamente cruza para seguir por las calles peatonales que nos van acercando al centro histórico.
Alcanzamos la Praza da Peregrina, donde está la Iglesia de la Peregrina de planta circular, monumento emblemático de la ciudad. Aquí sellamos la credencial.
El casco histórico de Pontevedra está muy bien conservado y es precioso. Está declarado Conjunto Histórico Artístico. Merece la pena dedicarle al menos media jornada. Y si queremos evadirnos del bullicio del centro, que es totalmente peatonal, podemos disfrutar de los paseos a orillas del río Lérez.
Iglesia de San Bartolomé en Pontevedra
Calles medievales empedradas y casas de piedra nos van destapando hermosas plazas llenas de vida: Praza da Ferrería, da Leña, de Teucro, etc. Es una delicia recorrer cada calle.
Praza da Ferrería en Pontevedra
La ciudad atesora una gran riqueza en patrimonio monumental, entre los que destacan:
- La Real Basílica de Santa María la Mayor data del siglo XVI y su construcción fue promovida por el gremio de Mareantes cuando el puerto de Pontevedra gozaba de esplendor. En el edificio predomina el estilo gótico, aunque tiene elementos platerescos, como se observa en la fachada principal, que se eleva sobre una escalinata.
- La Iglesia de San Francisco, que se construyó entre los siglos XIV-XV en estilo gótico, se erige en una zona ajardinada de la Praza da Ferrería, frente a la Iglesia de la Peregrina. Pertenece a un convento franciscano. En la Plaza da Ferrería se asentaban antiguamente los talleres de herreros de la ciudad.
- El Santuario de la Peregrina tiene forma de concha de vieira en clara alusión al camino jacobeo. Es una iglesia barroca del siglo XVIII.

- Las ruinas del Convento de Santo Domingo, pertenecientes a la iglesia gótica del convento construido en el siglo XIII, que se salvaron de la demolición en el siglo XIX in extremis. Se sitúan en la Plaza de España. El recinto está protegido y no se puede entrar libremente, ya que contiene elementos de alto valor histórico, como son sarcófagos de personajes medievales y escudos heráldicos. Se puede visitar mediante visitas guiadas.
Nos sentamos a comer en Taberna de Félix, tasca típica en la Rúa Figueroa, que es una de las callejuelas de tascas en pleno casco histórico. Sirven raciones típicas: mejillones, xoubas, navajas.
Pontevedra suele ser final de etapa. La bonita, apacible y coqueta ciudad acoge a peregrinos y turistas que se mezclan con la población local en las tascas, plazas y calles.

Como ya conozco Pontevedra y la etapa se me ha hecho corta desde Arcade, decido no entretenerme mucho. Sólo doy un paseo en vez de explorarla a fondo, y decido continuar la etapa unos pocos kilómetros más, hasta Alba.
El Camino se dirige al Puente del Burgo, uno de los cinco puentes de Pontevedra (aparte de la autopista) que permiten cruzar el río Lérez. Es un puente de origen romano, que se reconstruyó por completo en la Edad Media y posteriormente fue remodelado.
Tras cruzar el río, accedemos a la Avenida da Coruña, pero nos desviamos pronto a Rúa da Santiña. Avanzando por esta calle entre casas llegamos a la Rúa da Gándara, y después seguimos por pista de tierra entre árboles. En un cruce encontramos la alternativa de la “variante espiritual” que va por Poio, Combarro, Vilagarcía. Yo sigo por el trazado clásico, que en poca distancia conduce al núcleo de Alba, donde está la iglesia de Santa María de Alba y la casa rectoral barroca. El edificio actual es de finales del siglo XVI, construido sobre una iglesia anterior.
Iglesia de Santa María de Alba
Un poco más adelante están las ruinas del Pazo de la casa de Alba y aquí me desvío del Camino para llegar en poca distancia a la carretera N-550, donde finalizamos la etapa y cogemos el autobús para ir a recoger el coche.
Track de la etapa 10 del Camino portugués de la costa: De Arcade a Pontevedra
Etapas del Camino portugués de la costa:
- Etapa 1 de Oporto a Labruge: 26,5 Km
- Etapa 2 de Labruge a Póvoa de Varzim: 18,5 Km
- Etapa 3 de Póvoa de Varzim a Esposende: 25,5 Km
- Etapa 4 de Esposende a Viana do Castelo: 26 Km
- Etapa 5 de Viana do Castelo a Caminha: 27,5 Km
- Etapa 6 de A Guarda a Viladesuso (Oia): 22,5 Km
- Etapa 7 de Viladesuso (Oia) a Panxón (Nigrán): 25 Km
- Etapa 8 de Panxón (Nigrán) a Vigo: 23 Km
- Etapa 9 de Vigo a Arcade: 28 Km
- Etapa 10 de Arcade a Pontevedra (Alba): 22 Km
- Etapa 11 de Pontevedra (Alba) a O Pino (Valga): 27 Km
- Etapa 12 de O Pino (Valga) a Casalonga (Teo): 24 Km
- Etapa 13 de Casalonga (Teo) a Santiago: 14 Km
TOTAL: 310 Km





















