En coche por PN PONGA. Pueblos y miradores PARQUE NATURAL PONGA (Asturias) 4


Haremos una ruta circular en coche por el Parque Natural Ponga, caracterizado por sus bosques que trepan por las montañas, sus pequeños pueblos de tejados rojos, y su carácter eminentemente rural. Estamos en Asturias.

Cómo accedemos a Ponga

Partimos de Cangas de Onís, tomando la carretera hacia el Puerto del Pontón, que sigue el curso del río Sella. Pasada la aldea de Pervís, en el punto donde el río Ponga se une al Sella, encontramos la desviación de acceso a la zona de Ponga….. Hay que prepararse para las curvas.

Escondido y sin hacer ruido, sin publicitar su belleza, como las mejores joyas. Así es Ponga, un Parque Natural en Asturias de verdes paisajes.
Cuidados caseríos, unos pequeños, y otros más flamantes, salpicados entre la verde vegetación.

Vega de Sebarga es la primera aldea que encontramos. Aquí nos desviamos para cruzar el puente sobre el río Ponga y subir hacia la montaña por una carreterita encaracolada, entre castaños, hayas, y aldeas de tejados rojos. Allá donde la carretera termina, en una remota y destartalada aldea, viven dos personajes peculiares con ganas de conversación. Pronto se acercaron a nosotros a contarnos batallitas. Al principio nos inquietó un poco ver a un tipo de larga barba y torso desnudo venir hacia nosotros agitando los brazos. Pero sólo deseaba compañía, y rápidamente avisó a su compañero para que se uniese a la improvisada tertulia. Uno opinaba que la niebla iba a levantar, otro opinaba que no. Lo que está claro es que ahora mismo, las vistas desde este punto alto están totalmente ocultas.

 

Desfiladero del río Ponga

De nuevo en la zona baja, la carretera continúa por el desfiladero del río Ponga hasta llegar a Sellaño, uno de los pueblo principales del valle. Este desfiladero es muy parecido al de Los Beyos. En este caso, sigue el curso del río Ponga. Las altas paredes rocosas y los abundantes árboles crean un entorno de gran verdor.

La carretera sigue por el desfiladero poblado de árboles después de Sellaño. Por el Balneario de Mestas ha cambiado el tiempo por completo, y las nieblas que tapaban las cumbres dejan paso a un cielo despejado.

Poco después del Balneario, la carretera se bifurca, un ramal hacia Sobrefoz, y otro hacia San Juan de Beleño. Este último es el que elegimos en primer lugar. Esta carretera nos ofrece vistas imponentes hacia las montañas de Ponga, sus laderas arboladas y sus cumbres calcáreas. Divisamos el pueblo de Asiegos sobre la ladera, componiendo un marco de póster, con los cordales al fondo, donde destaca el Pico Tiatordos y La Fresneda. Peña Taranes, y La Llambría completan la estampa.

San Juan de Beleño

En San Juan de Beleño se sitúa el centro de visitantes del parque. Además de algunos paneles y algunos objetos etnográficos de la zona, su balcón es un excelente mirador. Aquí nos hicimos con algunos folletos y explicaciones para una próxima visita más pausada. San Juan de Beleño es la capital del concejo de Ponga, y cuenta con servicios turísticos de alojamientos y restaurantes.

A escasa distancia de San Juan de Beleño nos acercamos a Los Bedules. Unos senderos, e incluso pasarela para PMR que lleva hasta los miradores de La Collada, permiten disfrutar de espléndidas vistas, aunque a nosotros nos las ha ido tapando la niebla.

Por un lado, la Sierra de Ponga, el triangular Pico Recuenco, o las paredes del Tiatordos sobresalen en vertical sobre el valle. Impresionante lo rápido que se mueven las nubes. Por el otro lado, las vistas hacia Picos de Europa también se han ido ocultando. Deberíamos ver Peña Santa de Castilla, Torre de Santa María de Enol, el Pico Jario en la zona de Sajambre, o Peña Beza, pero ya no vemos nada.

Por esta carretera se puede continuar hasta desembocar en el Desfiladero de Los Beyos, a la altura de San Ignacio, aunque nosotros regresamos para dirigirnos a Sobrefoz.

Sobrefoz

Más pista que carretera es la que nos conduce a Sobrefoz entre bosques verdes. Hayas, abedules, castaños exhiben su máximo verdor.
Por esta carretera nos detenemos en varios miradores. El primero está casi oculto en el bosque. Desde ahí contemplamos enfrente el pueblo de San Juan de Beleño. Al otro lado, el pueblo de Abiegos.

Mirador de Sobrefoz

Tras pasar un túnel excavado en la roca, otro mirador nos hace de balcón para asomarnos al valle en el que se emplaza Sobrefoz.

El paisaje durante el corto tramo de bajada al pueblo consigue maravillarnos. Disfrutamos el paseo por el pueblo de Sobrefoz, que acoge hórreos típicos y casas engalanadas con muchas macetas floridas, además de un par de bares.
Desde Sobrefoz se puede seguir hasta el puerto de Ventaniella, nacimiento del río Ponga. Otra vez será.

 

Carretera a Abiegos

La carretera desciende hacia Abiegos. Más estrecha no podría ser. Hemos cruzado el río Ponga y ahora circulamos por la ladera opuesta, viendo enfrente San Juan de Beleño.

Justo antes de llegar a Abiegos, un mirador nos muestra la belleza de su enclave. Cacareos de los pollos, tejados rojos, laderas de verdes bosques y verdes praderas, macizo calcáreo……….combinación infalible.

Mirador de Abiegos

 

Taranes

El descenso no se detiene hasta reencontrarnos con el río Ponga, en el balneario de Mestas, donde cerramos un tramo de ruta circular. Aquí nos desviamos hacia Taranes, y de nuevo ascendemos. Los bosques no nos abandonan, y las curvas tampoco, todavía más pronunciadas si cabe, adaptándose a la abrupta orografía del estrecho valle.

El emplazamiento de Taranes es magnífico, al pie del Pico Tiatordos. De hecho, es uno de los posibles puntos de partida hacia su cumbre, aunque agotadora ruta, con 1400 m de desnivel, más desnivel que la otra posibilidad de ascensión desde Pendones.
Muchas de las casas de Taranes han sido espléndidamente restauradas, gracias a los ahorros de la emigración, mientras que otras esperan mejores tiempos. Los hórreos son “reutilizados” como garajes o comedores. Cualquier rincón del pueblo es bueno para disfrutar del paisaje, aunque, tal vez las mejores vistas del entorno las obtenemos desde la iglesia situada en la zona más alta de pueblo. Hasta ella llegamos dando un paseo y observando la arquitectura típica.

Arquitectura tradicional de Taranes

Taranes al pie del Tiatordos

Hórreos de montaña, de planta cuadrada

Retomando la carretera, paramos a comer en la Casona de Mestas (Balneario de Mestas). Agradable terraza al lado del río. Fabada con jabalí y arroz con leche, ……….. menú típico asturiano.

Volvemos a pasar por el Desfiladero del Ponga

Nuestra ruta prosigue hacia Sellaño. Este tramo es repetido, por el desfiladero del río Ponga, por el que el río discurre encajado. También encajada va la carretera, incrustada entre los paredones rocosos. La niebla no se ha ido de esta zona.

En Sellaño tomamos la desviación hacia Cazo, abandonando el curso del río Ponga. De esta forma evitamos regresar por carretera repetida que lleva a Cangas de Onís. Y así enlazaremos con la carretera N-634 en Sevares.

Salimos del Parque Natural Ponga por Cazo

La niebla se espesa. De nuevo ganamos altura. Cazo cuelga sobre la ladera. Las vistas hacia el angosto valle del Ponga se nos presentan desvanecidas entre la niebla. Es un placer encontrar pueblos escondidos con unas casas tan primorosamente arregladas. Su edificio más destacado es una torre medieval que tenía como función vigilar las tierras del señorío de Cazo.

Quedan pocos kilómetros de subida hasta que comenzamos el descenso, ya abandonando Ponga. La masa arbórea se espesa en los límites del Parque Natural.

 

Tras miles de curvas retornamos a la N-634, en Sevares, dando por finalizado este recorrido por Ponga.


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4 Comentarios en “En coche por PN PONGA. Pueblos y miradores

  • Virginia

    Muchas gracias por toda la información y las hermosas fotos. El próximo mes.de agosto nos vamos una semana a Cangas de Onis y queremos hacer una excursión de un día, vamos con un cuatro x cuatro land Rover y me pregunto qué ocurre por esas carreteras tan estrechas cuando se cruzan dos coches , la verdad que me da un poco de yuyu ,¿ que te parece , es peligroso?
    Un saludo.

    • Kami Autor

      Hola Virginia,
      Hay que conducir con precaución porque son carreteras de montaña estrechas y sinuosas, pero no debes obsesionarte, sólo conducir con cuidado. En las zonas más estrechas suele haber apartaderos por si vienen vehículos de frente, aunque en general no hay problema en que pasen dos coches. Espero que disfrutéis mucho del viaje y de todas las excursiones.
      Saludos

    • Kami Autor

      Hola Elisenda,
      Hicimos esta ruta en coche en un día completo. Es recomendable dedicar más tiempo si se quiere hacer alguna ruta de senderismo o tomarse más tiempo en cada pueblo. Saludos y que tengáis un excelente viaje!