De Nemiña a Cabo Touriñán (Muxía) COSTA DA MORTE 1


En otro espléndido día soleado de septiembre emprendemos una ruta desde la playa de Nemiña hasta el cabo Touriñán, cuyo agreste entorno recorreremos por acantilados. Nos encontramos en el municipio de Muxía, en plena Costa da Morte, provincia de A Coruña.

Localización de la ruta

Caminata de 16 km, muy fácil. Iniciamos la ruta en la playa de Nemiña, ubicada en la pequeña ría de Lires, en el municipio de Muxía. Desde esta playa nos dirigiremos al Cabo Touriñán.

Coordenadas GPS: 43.0125169,-9.2703628,577

Gracias a su emplazamiento en el interior de la ría de Lires, la playa de Nemiña permanece resguardada, en plena Costa da Morte.

Playa de Nemiña en Lires

Ruta costera de Nemiña a Cabo Touriñán

El primer tramo nos ofrece unas vistas magníficas de la costa. Bonito panorama crean la ría de Lires y el pueblo de Lires (municipio de Cee) junto con la playa de Nemiña (municipio de Muxía). Más lejos divisamos la playa do Rostro y el cabo da Nave (Fisterra), y otras calitas inaccesibles por tierra.

Los campos de maíz y los prados se extienden hasta la orilla del mar, aportando un verde brillante en contraste con el azul del mar.

Atravesando un pinar nos dirigimos a la población de Talón, aunque sin llegar a alcanzarla, nos desviamos por un camino que sube a la izquierda. Más adelante, echamos la vista atrás para volver a ver la playa de Nemiña.

Vistas de la ría de Lires

El ancho camino de tierra pasa a ser asfaltado, momento en el cual, huimos del asfalto, desviándonos a la izquierda por un camino de tierra. Gran acierto, ya que nos regala una espléndida perspectiva del cabo Touriñán y los acantilados.

Acantilados de O Corvo

Vista de Cabo Touriñán

Este sendero de pescadores permite acceder a la costa, pero no tiene continuidad, obligándonos a regresar al camino principal.
Por tanto, no nos queda más remedio que pisar asfalto, por una pista paralela al mar, sin tráfico, con unas vistas preciosas. Aunque, a pleno sol.

Pasado el mirador con banquitos, dejamos el asfalto, tomando una senda a la izquierda, con vistas al cabo.
En esta senda, estaba la vegetación bastante alta, con tojos. Menos mal que acababa de salir un tractor que había pisado el camino. De lo contrario, no sé si habríamos podido pasar. Tal vez, en otras ocasiones, esté intransitable.
Las vistas al mar y a Touriñán son permanentes.

Por una senda salimos a una pista de tierra. El viento sopla.

Un buen plan de vida………….

Cabo Touriñán

Desembocamos en la pista asfaltada que conduce al cabo Touriñán, y a unos 150 m nos desviamos a la izquierda por un camino de tierra, para bordear el cabo por la zona de pequeños acantilados.

Bordeando el Cabo Touriñán

Ahí nos encontramos un secadero de algas, donde un matrimonio aplicaba toda su paciencia esperando que se secasen. Me acerqué a preguntar cómo se realiza el proceso, y me explicaron cómo las secan. Una vez secas las venden, y a continuación son depuradas para usar como comestibles, ya sea para enlatar o para deshidratar.

Contemplamos los acantilados que recorrimos antes, y el cabo da Nave. No hay caminos, sino que vamos por las rocas.

Trepando por las rocas, alcanzamos a la parte alta, donde el viento sopla con ganas.
Después no queda otra que buscar sitio por donde menos pinchen los tojos. Aunque en pantalón corto recibimos pinchazos por todas partes.
Mientras, dejamos volar la imaginación, buscando figuras en las formaciones graníticas. Así, creemos ver una cabeza de loro, un bebé gateando……..


………en tanto que alcanzamos la pista asfaltada que nos lleva directamente hasta el faro.

En realidad, existen  2 faros. El antiguo está fuera de servicio y ha quedado sustituido por una torre más alta que alcanza 20 millas de visibilidad.

Faro Touriñán

Caminamos por los senderos del entorno del faro. Hacia la derecha llegamos a ver un amplio tramo de costa hasta el Cabo Vilano, en Camariñas, constituyendo el tramo más peligroso de la Costa da Morte. Y, efectivamente, si incluso en un día tan tranquilo, el mar asusta, en un día de temporal se convierte en un mar terrorífico.

Cabo Touriñán

Por el sendero de la izquierda, tenemos otra vista del faro

Y llegamos frente al islote Castelo, donde se conserva un castro que ligeramente intuimos desde la distancia.

Y frente al islote nos detenemos para comer nuestra empanada, al lado de los pedregosos acantilados.
Un paraje agreste, ¡qué preciosidad!

Islote Castelo en Cabo Touriñán

 

Regreso de Touriñán a Nemiña

A la vuelta conseguimos encontrar una senda con menos tojos para salir del Cabo Touriñán. Nos despedimos de los recogedores de algas.

Aunque la ruta no es circular, sino de ida y vuelta, la belleza paisajística es tal que merece la pena llevar los ojos bien abiertos tanto a la ida como a la vuelta.

Para regresar variamos ligeramente el recorrido, pasando por el pueblo de Nemiña y la iglesia de San Cristobo.

Desde el pueblode Nemiña, situado más alto que la playa, tenemos una vista fabulosa de la playa de Nemiña y la ría de Lires. Descendiendo hacia la playa, también vemos a lo lejos la playa do Rostro.

Ría de Lires

A la playa de Nemiña llegamos con marea alta, presentándonos una imagen diferente a la que habíamos visto por la mañana en bajamar. La ría de Lires es de postal.

Playa de Nemiña

Fin de ruta y chapuzón.

Track de la ruta

Descargable para GPS: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3298520

 

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