Matavenero. Pueblos hippies y Ponferrada medieval EL BIERZO 1


¿ Matavenero ? cuál sería nuestra cara de sorpresa al escuchar mencionar tal lugar. Negros nubarrones amenazaban la zona de Valdueza, ya por la mañana. Presagiaban tormenta, por lo que planeábamos hacer una ruta en coche parando en los pueblos de El Bierzo, y dedicarnos a ir de bar en bar y a comer mucho.

Pero, María, que nos había calado muy rápido, nos dice: “Nada, nada de ir en coche, que os voy a recomendar yo una ruta muy interesante”. “Matavenero”, mencionó. Claro………, ¿quién conoce Matavenero?

Y es que cuando nos explicaba que íbamos a pasar por unos pueblos hippies perdidos en un escondido valle, despertó al instante mi curiosidad. Y así, tras parar a comprar embutido leonés para hacernos unos bocatas, nos poníamos de camino rumbo a San Facundo.

Estamos en El Bierzo, provincia de León.

Ruta por pueblos hippies de El Bierzo: Matavenero y Poibueno

El pueblo de San Facundo se encuentra en un valle minero del Bierzo. Accedemos desde Bembibre por una carretera de cerradas curvas, recorriendo un valle arbolado en el que se intercalan explotaciones mineras de carbón.
San Facundo es un pueblo bastante bonito y agradable, en contraposición a otros pueblos mineros de la zona. Perales, manzanos y cerezos, rodean el pueblo.

San Facundo

En la pared de una casa del pueblo, frente al restaurante, está pintado el mapa de la ruta que vamos a recorrer. Durante el itinerario, encontraremos señalizaciones con arco iris o soles.

Señalización de la ruta a Matavenero

El paseo empieza muy agradable al lado del río. Pronto lo cruzamos y empezamos una subida por laderas muy escarpadas, de roca viva, brezales y encinas.

Después de pasar por la pequeña presa de San Facundo, el río discurre encajonado entre un abrupto cañón. Se trata del Cañón del arroyo del Rial.

Presa de San Facundo en el Arroyo del Rial

Durante el siguiente tramo, la senda se aproxima al río, el cual cruzamos por un rústico puente de tronquitos.

Al poco tiempo, nos encontramos una bifurcación, un ramal a la izquierda que indica al Pozo de los Hoyos, y otro a la derecha a Matavenero, por el cual seguimos nosotros.

Vamos atravesando distintos tipos de bosque: húmedo, umbrío y muy diverso en las cercanías del río; o más seco y cálido, de encinas y alcornoques, en las zonas más altas y más expuestas al sol.

Tras aproximadamente hora y media de caminata, llegamos a Matavenero. El río ha quedado muy abajo y observamos su profundo cañón.

Matavenero es un pueblo hippy, a 1030 m de altura, sin acceso por carretera. Huertas comunitarias, cocina común, herramientas comunitarias, biblioteca, niños correteando y mayores realizando tranquilamente sus faenas cotidianas. Un sueño para sus habitantes, que han tomado la decisión de una vida en naturaleza. Mucha calma es lo que se respira.

Antiguas casas de piedra de la antigua aldea deshabitada, que se encontraban en ruinas y donde cada uno ha adaptado y reconstruido para su ocupación. Aunque no han esmerado demasiado sus dotes artísticas. Y, aunque parece que buscan una vida natural, digamos que no han sido demasiado ecológicos en la reconstrucción de la aldea, abusando del uso de plásticos en la antiestética “reconstrucción”.

Incluso hay bar y tienda para los escasos visitantes que decidan venir por aquí. (Al parecer se oferta una excursión a caballo para llegar a este pueblo). Yo tenía curiosidad por entrar en el bar y charlar con la gente, pero nos sentimos intrusos en este lugar. Me preguntaba cómo será el funcionamiento de la comunidad…..¿cómo se organizan? ¿hay un jefe? ¿cómo reciben a nuevos integrantes?……………….. Me quedé con las ganas de conocer las respuestas.

Matavenero, aldea hippy

Siguiendo el camino, en descenso, llegamos a Poibueno, otra aldea hippy en un entorno precioso, en medio del bosque y al lado de un río. Menos ocupada que Matavenero, todavía quedan muchas casas en ruinas esperando ocupantes.

Paredes rocosas en la ruta a Matavenero

Poibueno, aldea hippy

Continuamos nuestra caminata en paralelo al río. En unas zonas, grandes castaños flanquean sus orillas. Después, el río se va encajonando, hasta que llegamos al Pozo de las Hoyas, sorprendente paraje. El río cae encerrado desde una cueva sobre una poza, del cual a su vez vuelve a caer, encajonado, formando una potente cascada.

Nuestra marcha continúa un tramo más dentro de este cañón del arroyo del Rial de verticales paredes rocosas, hasta que nos acercamos a la orilla del río. Lo vamos siguiendo durante todo el recorrido, en continuo sube y baja, por un sendero adaptado a los desniveles del terreno.

Cañón del arroyo del Rial

Pozo de las Hoyas

Cerramos el círculo enlazando con el camino de ida, ya que los últimos 2.5 km son comunes para la ida y la vuelta.

 

Paseo por el casco medieval de Ponferrada

La calidez y el microclima del valle se van quedando atrás cuando nos acercamos a Ponferrada. El fuerte chaparrón tormentoso oscurece la tarde, deparándonos un paseo bajo el paraguas por el casco histórico, pequeño pero bastante bonito, de Ponferrada. Merienda, visita al castillo y tapeo.

El castillo Templario de Ponferrada es el monumento más destacado de la ciudad. Aunque otros edificios también despiertan interés turístico, como la iglesia de San Andrés, la basílica de la Encina, la Torre del Reloj o varios museos. El río Sil separa la parte nueva de la parte histórica de la ciudad, que toma su nombre del puente que cruza el Sil (pons-ferrata).

Nos entretuvimos algo más de media hora en una visita por libre, para conocer mejor la historia de este castillo. Y así nos paseamos al lado de los torreones de diferentes épocas. Una fortaleza templaria de principios del siglo XII, erigida para proteger a los peregrinos que recorrían el Camino de Santiago.

Más adelante se convirtió en propiedad del Conde de Lemos, señor feudal del Medievo que dominaba amplios territorios del noroeste peninsular. Durante esta época se hicieron grandes reformas en el castillo.

Los Reyes Católicos fueron sus siguientes propietarios.

La declaración de monumento nacional en 1924 sirvió para frenar el deterioro al que estaba sometido en los últimos siglos.

Castillo de Ponferrada

Y otros rincones se suceden en nuestro paseo por el casco histórico de Ponferrada. La Torre del Reloj, construida sobre una de las puertas de entrada a la ciudad amurallada en la Edad Media.

O la Basílica de la Encina, en la Plaza de la Encina. Acoge a la virgen patrona del Bierzo, una de las 7 hermanas, la que fue encontrada en el hueco de una encina.

 

Para cenar:

Las Cuadras, en Ponferrada. Recomendación de María (la dueña del hotel). Todo estaba buenísimo.

Afortunadamente, terminamos de cenar a tiempo de escaparnos de la procesión que iba a comenzar y que estaba congregando a multitudes. Las temperaturas se han desplomado………vuelven las botas y los anoraks.

 

Track de la ruta de Matavenero

Descargable para GPS: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6716649

 

Ver más excursiones por El Bierzo: Aquí


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