Tebaida Berciana y Valle del Silencio EL BIERZO


La senda de la Tebaida Berciana es una preciosa ruta de senderismo que discurre por la comarca de El Bierzo, al sur de Ponferrada, al pie de los Montes Aquilianos. ¡La ruta estrella de la zona!, por la que recorreremos el valle del Oza. Se trata de una senda circular, señalizada como PR-LE-14. Además le añadiremos la ruta del Valle del Silencio, mucho más cortita, y que aporta un complemento perfecto para disfrutar de un espléndido día de excursión.

Senda de la Tebaida Berciana

Inicio en la Herrería de Montes

Estamos en El Bierzo, provincia de León.

Se puede comenzar la Tebaida Berciana en varios puntos. Nosotros elegimos iniciarla en la Herrería de Montes. Nos situamos al lado de la estación de abastecimiento de agua, junto al río Oza, donde aparcamos el coche.

La senda parte a la derecha de la carretera, pasando por la antigua herrería, actualmente abandonada. Esta herrería pertenecía a los monjes de Montes, que vivieron en este valle durante siglos. Y es que este entorno natural parecía servir de perfecto y silencioso retiro a ermitaños y anacoretas. Ellos se establecieron en el valle a partir del siglo VII, imitando a los primeros ermitaños cristianos que se refugiaron en Tebas, en el aislado desierto egipcio de La Tebaida. De ahí toma su denominación esta senda.

Recorrer esta ruta nos permite tener un buen contacto con la historia del lugar, con sus pueblos medievales, como Peñalba de Santiago o Montes de Valdueza……….con su naturaleza: valles frondosos, ríos, bosques, montañas. Un equilibrio perfecto.

El río Oza discurre por el fondo del valle. Los cerezos en flor, los pajarillos cantando y los Montes Aquilianos al fondo con las cumbres nevadas, conforman un encantador escenario primaveral en un día de bastante calor.

La senda sube, y ganamos altura rápidamente, permitiéndonos disfrutar de magníficas vistas hacia el precioso valle del Oza, o Valdueza. Aunque no siempre es tan idílico, y en ocasiones nuestra vista se tropieza con torretas eléctricas.

 

Después de atravesar bosques de distintos tipos: encinas, pinos, alcornoques, entre los que se buscan hueco algunos castaños, algunos robles, rosales mosqueta, llegamos a media ladera, poblada por matorral y con vistas abiertas al valle y a las cumbres Aquilianas.

Volvemos a entrar en bosque, pero ahora mucho más diverso: abedules, robles, castaños, cerezos………..Cada uno aporta diferente colorido en esta época primaveral.

Antigua herrería de Montes

Paisajes de Valdueza

Montes de Valdueza

Bajo un sol de justicia y sudando de lo lindo, llegamos al pueblo de Montes de Valdueza. Su ubicación, a 1000 m de altura sobre una ladera que cae al valle del Oza y mirando a los Montes Aquilianos es realmente de lujo.

Este puede ser otro punto de comienzo de la ruta, ya que dispone de un amplio aparcamiento y de un panel informativo de la ruta. En cualquier caso, Montes es una parada recomendable en la Tebaida Berciana, para conocer su monasterio.

Monasterio de San Pedro de Montes

En Montes visitamos el monasterio de San Pedro. Una interesante visita guiada de algo más de media hora (2 €), en la que vamos recorriendo las estancias del antiguo monasterio abandonado, escuchando atentamente las explicaciones de la guía. Siglos de historia y de estilos artísticos van pasando. Mientras tanto, conocemos la piscifactoría, almacenes, botica, bodega, cocina, claustro, etc…………y la letrina del abad con vistas a las montañas. ¡Qué lástima me da siempre ver en ruina estos edificios tan bonitos y en situaciones tan privilegiadas!

Fundado por San Fructuoso en el siglo VII, abandonado con la llegada de los musulmanes, y habitado de nuevo en el siglo IX con la llegada de San Genadio, alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XII y XIII. Fue abandonado definitivamente tras la desamortización de Mendizábal en 1835.

Una característica del edificio son los arcos de lajas de pizarra. Este monasterio posee el segundo arco más grande de España de este tipo.
Finalmente, la guía también nos mostró la iglesia, que se conserva en mejor estado, y contiene varios retablos de distintos estilos y de gran valor.

No me extraña que los monjes buscaran este lugar para vivir en paz. Es realmente bonito, al lado del río y colgando de la ladera con vistas a hermosas montañas.

Tenemos más momentos para comprobarlo a medida que seguimos subiendo, tras cruzar el arroyo de Montes, prosiguiendo nuestro camino entre enormes castaños de troncos anudados.

Monasterio de Montes

Castaño en Montes de Valdueza

 

Castro Rupiano

Nos detenemos un rato en el Mirador de Castro Rupiano, antiguo asentamiento de tribus astures y de romanos. Un montículo sobre el que una cruz de madera y una extraña escultura llaman la atención, invitando a contemplar el paisaje. ¡Formidable mirador! Vemos el pueblo de Montes, con el monasterio en primera línea, el valle, las montañas………

 

Subiendo hacia el Collado Chao

Continuamos bordeando el valle a media altura, por la zona del canal construido por los romanos para abastecer de agua a las minas de Las Médulas. Así vamos girando hacia la ladera de enfrente. A lo lejos incluso podemos divisar las cumbres de Ancares.

Alcanzamos la ladera opuesta a Montes tras cruzar el arroyo de Pico Tuerto, y desde aquí emprendemos la pendiente subida al collado. Esta subida es lo más cansado de la ruta, ya que tenemos que alcanzar los 1300 m de altura.

Al alcanzar el Chano Collao, el panorama es magnífico. Divisamos el valle que hemos dejado atrás, destacando las cumbres nevadas.

A lo lejos vemos la ciudad de Ponferrada en la planicie, y más lejos las cumbres de Ancares, Babia y las Omañas.

Cruzando el collado giramos hacia otro valle, el Valle del Silencio, donde brilla con luz propia el pueblo de Peñalba de Santiago, entre las moles rocosas del Pico Cueto y Pico de la Cruz.

La cantidad de coches que vemos aparcados en los alrededores del pueblo ya nos hace sospechar que nos vamos a encontrar con un enjambre humano. Y en esta zona del collado, tan ricamente nos tumbamos al sol y nos comemos tan a gusto la empanada.

 

Valle del Silencio

Nuestra Tebaida Berciana continúa, ahora bajando hacia el Valle del Silencio. Primero por un jardín de brezos en flor y después entre un bosque de robles.

Tras cruzar el río Silencio, subimos por la otra ladera del valle, sobre la que reposa Peñalba de Santiago.

Antes de llegar a Peñalba, nos desviamos a la cueva de San Genadio, por la ruta del Valle del Silencio. Es un recorrido bonito, al lado del río, que transcurre por la zona más estrecha del Valle del Silencio. Cantidad de prímulas en flor adornan los bordes del camino.

Cueva de San Genadio

Dentro de la cueva se está muy fresquito, es un gusto en este día de calor. Hay un pequeño altar en honor al santo. San Genadio buscaba retiro espiritual en este lugar, aislándose del mundo. Y es que el entorno es realmente magnífico, en medio del valle, frente a Peñalba y resguardado por las cumbres de los Montes Aquilianos.

Cueva de San Genadio

Vistas del Valle del Silencio desde la Cueva de San Genadio

Peñalba de Santiago

Para llegar a Peñalba desde el la Cueva de San Genadio tenemos que cruzar otro río, el Friguera, lo que implica bajar y volver a subir.

Peñalba de Santiago es un pueblo medieval enclavado en el Valle del Silencio. Rodeado por montañas y en un entorno precioso, está declarado Conjunto histórico artístico.

Conserva buenas muestras de arquitectura tradicional, con casas de piedra y balcones de madera, que han sido restauradas, convirtiéndolo en un auténtico museo al aire libre.

Es todo bonito y armonioso. Sin embargo, recorrer sus calles empedradas me transmite sensaciones extrañas. Por una parte al descubrir la belleza de su arquitectura y de su entorno natural. Pero por otra parte desprende un aire de pueblo excesivamente pulcro, poco vivido por sus habitantes y muy mirado por los turistas. Sí, tras otro paseo, la sensación es ésa. Parece más un pueblo para admirarlo que para vivir. Y quizá eso es lo mejor que le puede pasar, mantenerse poco tocado para poder seguir mostrando su belleza por siglos.

Una visita obligada es la iglesia mozárabe, la joya de Peñalba de Santiago. Construida por el abad Salomón en el siglo X, pertenecía al antiguo monasterio fundado por San Genadio. Sus arcos de herradura, sus pinturas de diferentes épocas en las paredes representando actividades cotidianas del monasterio, y el conjunto arquitectónico en sí, se considera de gran valor histórico-artístico.

Iglesia mozárabe de Peñalba de Santiago

En el bar del pueblo nos entretuvimos un buen rato, contemplando el paisaje desde la terraza, y refrescándonos con unos helados.

Regresamos por el Valle del Oza

Retomamos nuestra ruta de la Tebaida Berciana. Después de un tramo de descenso por la carretera, enlazamos con una senda que discurre en suave descenso entre un robledal. Las vistas son magníficas.

Vemos los 2 valles que bajan de las montañas, fusionándose en uno solo, estrecho y abrupto. La vegetación puebla las laderas. El cordón montañoso con las cumbres nevadas crea un paredón protector para las blancas flores de manzanos, cerezos…………….

Valle de Oza en El Bierzo

Pasamos por los Corrales de San Mateo. A pesar de considerarse que pueden albergar restos de la antigua ermita de San Mateo y de poseer algunos arcos antiguos e interesantes, se encuentran en absoluto abandono. Otro curioso lugar de la Tebaida berciana.

Seguimos por un bosque diverso de castaños, abedules, avellanos, hayas, arces. El río se oye pero no se ve, tapado por la frondosidad.

Continuamos a media ladera pasando de valle en valle, y cruzando varios arroyos. Finalmente, llegamos al valle del río Oza, por el que descendemos hasta llegar a la estación de agua que se encuentra en su orilla. Ahí nos espera el coche, tras casi 22 km, y dando fin a una caminata que hemos disfrutado mucho.

 

La Tebaida Berciana es una ruta preciosa, mucho más bonita de lo que me había imaginado. Altamente recomendable.

 

Dormir y comer

CTR Valle del silencio. En su restaurante nos dedicamos a recuperar fuerzas, a base de cecina, queso, bacalao, y la deliciosa tarta de la casa.

Los desayunos en este hotel rural son tremendos, tremendísimos……Tortilla de patatas, jamón, pan, tostadas, zumo, fruta, yogur, torrijas, bollos, magdalenas,………… Mogollón de calorías. Habrá que gastarlas después!

Track de la ruta

Descargable para GPS: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6708720

 

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