SOMIEDO: Picos Albos y lagos de Saliencia PN SOMIEDO - ASTURIAS 1


No sólo haremos la ruta hasta los lagos de Saliencia, en Somiedo, sino que también pretendemos subir a los Picos Albos. Esos picos que enmarcan los lagos, y que prometen unas vistas extraordinarias. Ya veremos, porque todavía estamos a principios de abril y la nieve es aún abundante. Estamos en Asturias.

Nos hemos venido a pasar otro fin de semana a Babia, a nuestro rincón favorito, el Rincón de Babia, donde nos sentimos tan a gusto, y desde donde nos encanta explorar sus valles y sus montañas.

Ayer llegamos tras parar en Villafranca del Bierzo para un paseíllo, terraza, y comprar embutido. Un día prácticamente veraniego.

Después, una tranquila y corta caminata por La Cueta, siguiendo el curso del río Sil, que bajaba endiabladamente rápido y rebosante……….Nosotros, acostumbrados a verlo a finales de primavera o principios de verano, lo encontramos realmente excitado.

La luna reinaba en un cielo azul intenso, que ya empezaba a oscurecerse cuando bajábamos hacia La Cueta por la senda del Sil.

Anoche, Gerardo nos volvía a sorprender con sus innovaciones culinarias, y Marta derrochaba su simpatía habitual llevando y trayendo los platos de la cocina al comedor y del comedor a la cocina. Charlamos animadamente al lado de la chimenea.
El cielo estrellado y la luna casi llena nos daban las buenas noches.

Nos preparamos para hacer una caminata que parte del Puerto Ventana, y para allí nos vamos desde La Cueta, recorriendo los valles de Babia y San Emiliano. Bajando desde Quejo, el Sil corre rebosante, formando saltos. Incluso descubrimos algún puente que no habíamos visto en ocasiones anteriores. Y es que ahora, los árboles todavía desnudos nos dejan apreciar rincones que, en otros momentos del año, permanecen ocultos tras el follaje.

Los valles ya están verdes. Caballos y vacas en las praderas bajas. Los pueblecitos de Babia reciben la primavera. Las cigüeñas arreglando sus nidos en lo alto de campanarios o de promontorios, o volando de un lado a otro.
Y todo ello rodeado por las montañas nevadas que protegen los valles. ¡Precioso!

En el Puerto de Ventana se chafa nuestro plan. Hacia León, luce el sol, cielo azul intenso, limpio. Hacia Asturias, la niebla lo tapa todo y ni siquiera vemos el valle de Teverga. Una situación que ya nos hemos encontrado en más de una ocasión. El valle asturiano inmerso en la niebla, el viento empujándola hacia León, y las Ubiñas que se encargan de frenarla e impedir su penetración hacia los valles leoneses. Y un frío terrible en el puerto.

Mirando hacia León

Mirando hacia Asturias

Así que, cambio de planes, y nos volvemos al solecito de León.
Poco después de bajar de Ventana, estábamos subiendo al alto de La Farrapona desde Torrestío por la pista de tierra. Por muchas veces que hagas este recorrido, ya sea a pie o en coche, es que es tan bonito, que nunca te cansas de repetirlo. La nieve no nos permite llegar hasta La Farrapona en coche, y aparcamos unos metros antes, para subir andando el corto tramo que falta.

Desde el alto de La Farrapona, a 1700 m de altura, límite entre Asturias y León, tomamos el camino hacia los lagos de Saliencia. Es un camino cómodo y en ligero descenso, en el que la nieve permanece dada su situación sombría.
El valle de Saliencia a nuestra derecha y las montañas que separan Somiedo de Babia a nuestra izquierda.

En poco más de un kilómetro, llegamos al primer lago, el de La Cueva, precioso, a 1600 m de altitud. A su lado, un perfecto mirador sobre el valle de Saliencia, divisando Peña Michu, Peña Negra, Los Bígaros…..paisajes modelados por los fenómenos glaciares de milenios atrás.

Esta senda va por el antiguo camino que se utilizaba para acceder a la mina de Santa Rita. Y es que la extracción de hierro supuso un impulso económico en la zona de Saliencia, en los siglos XIX y XX. La mina de Santa Rita cerró definitivamente en el año 1978. Pero todavía ahora vemos el color rojizo de la tierra, señal inequívoca de la presencia de hierro.

Conforme subimos vamos teniendo una perspectiva diferente del lago, viéndolo desde arriba, encajado entre montañas.

De nuevo a 1700 m de altura, llegamos al lago Negro, más pequeño, menos espectacular, pero las vistas de las montañas son más amplias.

Los Picos Albos se exhiben magníficos con el lago Cerveiriz helado a sus pies.

Seguimos un poco más hasta llegar al bello lago Calabazosa, reflejando las cumbres nevadas sobre su superficie. Son 4 km escasos desde La Farrapona hasta aquí.

Nuestra idea de subir al Pico Albo occidental parece descabellada. Vemos mucha nieve en la cara norte. Pero vamos a ver hasta dónde llegamos.
Atravesamos la Vega Cerveiriz hasta llegar a una majada. La hierba está empezando a brotar, preparando alimento en espera de la subida del ganado a las praderas altas en la temporada estival.

Desde aquí tiramos para arriba por pedrero, por zonas nevadas y zonas despejadas. No hay camino. Subiendo, vamos ganando vistas. Peña Ubiña apareciendo, abajo en el valle divisamos los 2 lagos: Cerveiriz y Calabazosa.

Subiendo a Picos Albos

La subida hacia el Pico Albo occidental está muy complicada, hay mucha nieve en la ruta de ascenso por el norte, así que lo vamos bordeando. Paramos a comer el bocata en un collado con vistas a Peña Chana, y ya intuimos el Valle del Lago.

A partir de ahora está todo nevado. Va entrando la niebla. A pesar de la nieve y de la niebla, yo me empeño en ascender. Me pongo los crampones y consigo ir subiendo por la montaña helada hasta que llego a un pedrero complicado, donde dejo los crampones y la mochila, para seguir subiendo, trepando. Necesito las manos para agarrarme, y todos los sentidos. Trepando, alcanzo la cima de Picos Albos, inmersa en la niebla. Las vistas no son todo lo amplias que deberían, ya que la niebla cubre gran parte de los valles y montañas. Hacia un lado veo las praderías de Cerveiriz, donde distingo los lagos de Cerveiriz y Calabazosa; las Ubiñas, los Huertos del Diablo, montañas que con nieve se ven todavía más magníficas. Hacia el otro lado, apenas diviso el Lago del Valle entre montañas y el Valle del Lago.

No me detengo mucho tiempo, pues me esperan abajo. He pillado justo el peor momento de niebla.
Hacia la cara sur veo un pedrero sin nieve por donde puedo bajar, o sea que por ahí voy descendiendo con vistas al lago y al valle. La verdad es que en la bajada pasé apuros en algún momento.

Vista del Lago del Valle desde Picos Albos

Tras reunirnos de nuevo, seguimos descendiendo hacia las praderas de Cerveiriz.
El lago Cerveiriz se ha ido descongelando durante el día, ahora flota el hielo sobre el agua.

Fue buena idea bajar hasta la orilla del lago Cerveiriz. Disfrutamos de un momento maravilloso a esta hora de la tarde.

Preciosos estaban también el lago Negro y el lago La Cueva, auténticos espejos reflejando los picos que los rodean.

Fastidia el último kilómetro de subida desde el Lago La Cueva hasta el Alto de La Farrapona. Pero las vistas desde aquí siempre son fabulosas.

7 horas hemos tardado para recorrer poco más de 13 km………..Nos lo hemos tomado con calma!……¡Y lo hemos disfrutado!
Y ya sólo nos queda volver en coche al Rincón de Babia para una de esas cenas con las que siempre nos sorprende Gerardo. El atardecer sobre las montañas nevadas resulta de película.
La tarta babiana resulta ser la delicia final, y de nuevo charla al lado de la chimenea.

Track de la ruta a Lagos de Somiedo y Picos Albos

Descargable para GPS: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6584327

 

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