Edificios de piedra caliza blanca en el centro histórico de Sibenik

Visitando Sibenik y alrededores CROACIA


En nuestro viaje a Croacia visitamos Sibenik, una ciudad en la costa dálmata de Croacia, situada entre Zadar y Split, que suele ser visitada para conocer su bonito centro histórico. Además, es puerta de entrada al Parque Nacional Krka. Aprovechamos para conocer también algunas zonas costeras de los alrededores, muy bonitas y tranquilas.

Visitando el centro histórico de Sibenik

Aparte de la propia muralla que rodeaba la ciudad, Sibenik estaba defendida por varios fuertes que se alzaban sobre la parte alta de la ciudad.

Visitamos la ciudad por la tarde, y llegamos desde Zadar, ciudad que habíamos visitado por la mañana. Por autopista se tarda una hora.

Antes de llegar a Sibenik paramos en el Mirador Krka, junto al puente sobre el río Krka. Es un mirador muy amplio con vistas a la desembocadura del río Krka que forma un hermoso  estuario. Bajo el puente vemos el pintoresco pueblo de Skradin.

Mirador del río Krka

Mirador del río Krka

Aparcamos a un paso del centro histórico, en Jama Garaza Poljana. El precio del aparcamiento fue muy asequible: 0,66 €/h, y además es subterráneo, de esos que escasean en las poblaciones turísticas de Croacia, donde los aparcamientos suelen ser terrenos al aire libre sin ni siquiera acondicionar.

Es hora de comer y buscamos restaurante. Elegimos Konoba Marenda, una taberna típica, en la que sólo servían tres platos del día. El servicio fue muy rápido, los platos abundantes y bastante ricos. Pero los precios algo elevados para tratarse de platos que ya estaban preparados con antelación.

Centro histórico de Sibenik

Centro histórico de Sibenik

Comenzamos después el paseo por el centro histórico de calles empedradas  y casas de piedra en estrechos callejones. La ciudad ocupa una pendiente, por lo que algunas calles son de escaleras que bajan hacia el mar. Nos vamos fijando en los detalles de fachadas, calles, plazas, arcos, ventanas venecianas.

Centro histórico de Sibenik

Centro histórico de Sibenik

Centro histórico de Sibenik

Pasamos por la cueva de Santa Lucía, por el Monasterio de San Lorenzo, subimos y bajamos escaleras explorando rincones de esta ciudad de edificios de piedra clara. Si en Istria veíamos ciudades de coloridas fachadas, Sibenik muestra también su legado veneciano en ventanas y arcos de su arquitectura, pero en este caso, sus casas exhiben la piedra desnuda, una piedra clara que reluce con el sol.

Centro histórico de Sibenik

Centro histórico de Sibenik

Centro histórico de Sibenik

Centro histórico de Sibenik

El monumento más destacado de Sibenik es la Catedral de Santiago, construida en piedra blanca. Su interior estaba en restauración, lleno de andamios, y no entramos. Sobre una anterior iglesia románica se construyó el edificio actual de piedra caliza y mármol entre los siglos XV y XVI en mezcla de estilos gótico y renacentista, destacando su friso con 75 figuras humanas esculpidas.

Catedral de Sibenik

Catedral de Sibenik

Catedral de Sibenik

Como no podía ser de otra manera, es también una ciudad muy turística, llena de bares, restaurantes, terrazas. El frente marítimo está lleno de yates a un lado y de terrazas al otro. Aquí vemos las murallas que cerraban la ciudad al mar.

Nos tomamos unos helados muy ricos antes de recoger el coche y abandonar la ciudad. Con 2-3 horas de visita resultó suficiente. Inicialmente había pensado quedarnos a dormir en Sibenik, pero fue buena idea cambiar en el último momento e irnos a un tranquilo pueblo costero de ambiente más croata, y así cenar frente al mar.

 

Sendero por el estuario del río Krka a las afueras de Sibenik

En las ciudades hace calor, y eso que aún era mayo, además estábamos cansados de sitios tan turísticos. Parece que las ciudades históricas son invadidas por turistas, mientras que los croatas huyen a lugares más tranquilos y naturales, cerca del mar, donde sopla la brisa y alivia el calor. Así que decidimos ir a una zona verde cercana a pasar el resto de la tarde. Se trata de uno de los brazos de tierra en el estuario del río Krka, el que lo cierra por el sur. Ahí está el sendero Pjesacka Staza, con longitud de 4,5 Km.

Uvala Skan en las afueras de Sibenik

Uvala Skan en las afueras de Sibenik

Aparcamos en Uvala Skan y fuimos andando a la Isla Otok Skoljic, comunicada por pasarela de madera. Desde allí contemplamos el Fuerte de San Nikole, que ocupa otro islote al que se puede llegar por pasarela peatonal en marea baja, que no era el caso, por lo que lo contemplamos de frente. Este fuerte veneciano se caracteriza por su forma triangular y está en la lista Patrimonio mundial de la UNESCO.

Fuerte de San Nikole

Fuerte de San Nikole

Regresamos de la isla y seguimos el sendero por la costa entre pinos con vistas al estuario. Pasamos ante el Centro de interpretación del Canal de San Antonio, donde había familias con niños, parecía un centro bastante interactivo.

Más adelante viene lo mejor, ya que hay dos miradores en sendas atalayas naturales. Son pequeñas elevaciones, pero como el relieve es tan llano, por poco que subas ya obtienes una vista extensísima. Y estos miradores me sorprendieron, son muy bonitos de verdad, con vistas al estuario del Krka con la ciudad de Sibenik al fondo, continuamente entrando yates. En la costa croata no eres nadie sin barco. Al otro lado divisamos montones de islas, y es que en Croacia hay cientos.

El sendero finaliza en unas instalaciones de Lukoil. Hemos recorrido una costa kárstica con mucha vegetación y continuos recovecos.

Sendero Pjesacka Staza en el estuario del río Krka

Sendero Pjesacka Staza en el estuario del río Krka

Sendero Pjesacka Staza en el estuario del río Krka

Miradores del Sendero Pjesacka Staza en el estuario del río Krka (afueras de Sibenik)

Miradores en el Sendero Pjesacka Staza en el estuario del río Krka: vista de Sibenik

Miradores en el Sendero Pjesacka Staza en el estuario del río Krka

Miradores en el Sendero Pjesacka Staza en el estuario del río Krka

Miradores en el Sendero Pjesacka Staza en el estuario del río Krka

Miradores en el Sendero Pjesacka Staza en el estuario del río Krka

Nos alojamos en un apartamento en Brodarica pegado a la playa. Brodarica es un pueblo costero con poco turismo extranjero, a menos en esa época. Es muy tranquilo y me gustó mucho para disfrutar del atardecer, e incluso me bañé en la “playa”.

Tiene fama la puesta de sol de Zadar, pero puedo asegurar que la que presenciamos desde Brodarica fue más espectacular y mucho más solitaria. El sol se convirtió en una gran bola roja. Finalmente, el cielo se tiñó de rojizos y violáceos con una hilera de islas en el horizonte antes de que Venus empezara a brillar intensamente.

Hay algunos restaurantes pegados al mar y el que tenía mejor pinta estaba lleno. Finalmente cenamos en pizzería Nino, que tiene una terraza con vistas al mar: pizza y ensalada. Después, paseo nocturno al lado del mar.

En Brodarica hay varios particulares que alquilan habitaciones y apartamentos. Reservamos uno por booking el día anterior: Apartamento Onix. La decoración es viejilla, pero bueno, cumple su función, y es que fue muy barato. Pequeña cocina con cafetera, hervidor, microondas, nevera, suficiente para preparar el desayuno. Lo más importante es que tiene parking privado. En los alojamientos que había mirado en el centro de Sibenik, el problema era la falta de aparcamiento al lado, ya que las calles son peatonales.

 


Esta etapa pertenece al viaje CROACIA EN PRIMAVERA

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