Comienza nuestro viaje a Isla Reunión ISLA REUNION


Comienza nuestro viaje a Isla Reunión. Once horas de vuelo comunican París con Saint-Denis, la capital de la Isla Reunión. Mucho tienen en común ambas ciudades, al igual que Francia y La Reunión. Y es que, la isla sigue siendo territorio francés ultramar, un trocito de Europa en el sur de África. Aunque lejos del continente europeo, en este rincón del Océano Indico hablan francés, pagan en euros, adoran la pastelería fina, y para viajar allí ni siquiera necesitamos pasaporte quienes somos ciudadanos europeos.

“Pero……..¿dónde está la Isla Reunión?” me preguntaban mis amigos cuando les contaba que planeaba viajar allí.

Si te pones a buscarlo en el mapamundi difícilmente la encontrarás. No es más que un pequeño puntito imperceptible en medio del Océano Índico. Sus vecinos más próximos están en Madagascar.

La isla tropical nunca había estado habitada hasta que los franceses decidieron instalarse en aquellas tierras fértiles. Ellos encontraron este territorio virgen de salvaje vegetación, de abruptos barrancos y de escupitajos volcánicos. Era época de expansión europea, de colonización y de piratería. Los colonizadores establecieron cultivos de caña de azúcar, y reclutaron esclavos africanos para realizar extenuantes trabajos, mientras los sometían a penurias y a abusos. Más adelante, cuando se abolió la esclavitud, la mano de obra se suplió con baratos trabajadores provenientes de la India.

Hoy en día, la Isla Reunión es una convivencia de población europea, africana y asiática. Es una reunión de culturas, de sabores, de paisajes, de colores, incluso de climas.

A finales de octubre ya hacía fresco en París. Sin embargo, ni parisinos ni turistas renunciaban a sentarse en las diminutas mesas de las terrazas para practicar ese entretenimiento que dicen tan parisino: ver la vida pasar desde una terraza, mirar y ser vistos.

El Sena se nos presentaba flanqueado por árboles en tonalidades otoñales, al igual que cualquier parque, donde las hojas ya alfombraban el suelo a pesar de que los jardineros se habían empeñado en prolongar la vida de las flores. El cielo gris no amedrentaba a los miles de paseantes que copaban las calles del centro de París. El mismo gris de su arquitectura, ese gris que yo tanto asocio con la capital francesa.

Para nosotros, París no era nada más que una escala obligada en nuestro viaje, nuestra escala entre España y La Reunión.

Hacer noche en París era la opción más descansada y la que nos permitía llegar a nuestro destino cuanto antes nada más iniciadas las vacaciones. En realidad, pasamos la noche en el Hotel Ibis Orly, al lado del aeropuerto. Una opción que nos resultó práctica, en este hotel sin florituras pero con una cama muy cómoda, una ducha muy potente, un restaurante aceptable, excelente insonorización, y a solo 2 minutos caminando de la terminal Orly sur.

Tres compañías aéreas vuelan diariamente de París a San Denis: Corsair, Air Austral y Air France. Corsair fue la opción para nuestro viaje a Isla Reunión, y en un Jumbo sobrevolábamos Francia cuando todavía no había anochecido, rumbo al hemisferio sur.

Algo a tener muy en cuenta en un viaje a Isla Reunión es su clima. Situada en zona tropical, los ciclones atacan a la isla en enero y febrero, en ocasiones de forma devastadora. En realidad, la época de lluvias comienza antes, en octubre-noviembre, y se prolonga hasta abril. Pero, alejándote de los meses centrales, lo más probable es que los chaparrones sean esporádicos. En cualquier caso, el interior de la isla es muy lluvioso. Así está, tan verde. En cambio, sobre la costa oeste suele lucir el sol. Su perfil montañoso se encarga de atrapar las nubes y hacerlas descargar sobre los circos volcánicos, a la vez que bloquea el paso de la nubosidad hacia la costa.

Ya que hablamos de montañas y de circos, no olvidemos que La Reunión es el techo del Océano Índico, superando los 3000 metros de altura en el Piton des Neiges, un volcán extinto que bajo el Océano Indico mide otros 4 km en vertical. Para entender lo abrupto que es su relieve hay que estar allí. Te lo pueden contar, pero desde la distancia no lograrás tener una percepción exacta.

Su geología es tan increíble como su geografía. Puedes encontrarte en medio de abruptos barrancos verdes revestidos de exuberante vegetación, y a escasa distancia alucinar con los paisajes volcánicos del sur de la isla. El Piton de la Fournaise permanece activo, escupiendo lava de vez en cuando y se encarga de crear paisajes lunares de coladas volcánicas. En el polo opuesto, frondosos y verdes, tres circos volcánicos componen la esencia más remota, genuina y bella de la isla. Se trata de los Circos de Salazie, Cilaos y, en especial, Mafate. Éste último sólo es accesible a pie o en helicóptero, y encierra las aldeas más remotas, las leyendas más inverosímiles y los paisajes más impresionantes. Recorrer Mafate a pie promete convertirse en una experiencia apasionante. En medio, una zona de planicies separa los Circos de los volcanes activos.

Circo de Mafate. Lo más sorprendente de nuestro viaje a Isla Reunión

Aunque en el interior se esconden sus mejores secretos, no podemos ignorar su costa………….¡por algo es una isla!. A lo largo del litoral se han asentado las principales poblaciones. Playas de arena blanca o negra triunfan entre los bañistas que persiguen el sol en la costa oeste. Aunque, no olvidemos que los tiburones merodean por el Indico, y en estas costas incluso se han zampado a algún bañista. De ello advierten los carteles visibles en muchas playas, prohibiendo zambullirse en el mar, como en aquella de arena verde.

Al sur, la costa de lava estira su tamaño continuamente. Cada frecuente erupción aumenta la superficie de la isla.

La Reunión es un universo de morfología angulosa. Es una orografía de cuadro surrealista. El ensalzamiento de la imperfección. Desde luego, quienes se basen en cánones geométricos verán en La Reunión deformaciones por todas partes. Para mí, estas imperfecciones surrealistas están impregnadas de hechizante e insólita belleza.

Manojos de montañas. Ríos que practican contorsionismo para fluir por abruptos barrancos. Festivales de brillos en los campos de lava vivientes. Puestas de sol sobre el horizonte del Océano Índico, un horizonte luminoso por el día y oscuro en cuanto anochece. Ninguna lucecita, ni un faro, ni un barco.

Junglas musicales e impenetrables. Pueblos aparcados del tráfico. Playas blancas, negras o verdes, de arena, de cantos rodados, o de lava.

Fusión de culturas y de razas, europea, africana y asiática. Y lo que está claro es que todos coinciden en practicar su deporte nacional, el picnic.


El Jumbo aterriza puntual en el aeropuerto de Roland Garros, a escasa distancia de la capital, Saint-Denis, y nos traslada a la primavera austral. Precisamente, el aviador Rolland Garros es uno de los reunioneses más conocidos a nivel internacional.

Tenemos por delante 15 días en la isla. Comienza de verdad nuestro viaje a Isla Reunión.

 

Itinerario de viaje a Isla Reunión

Día 1. Vuelo a París. Noche en París

Día 2. Día en París. Vuelo nocturno con Corsair: París-Saint Denis

Día 3. Llegada a Isla Reunión de madrugada y recorrido en coche por la costa occidental de La Reunión

                 Trek Gran Travesía de Reunión (GR-2)

Día 4:. Etapa 1: De Saint Denis a Gite Roche Écrite

Día 5: Etapa 2: De Gite Roche Écrite a Dos D’Ane

Día 6: Etapa 3: De Dos D’Ane a Illet á Bourse

Día 7: Etapa 4: De Illet á Bourse a Roche Plate

Día 8: Etapa 5: De Roche Plate a Marla

Día 9: Etapa 6: De Marla a Cilaos. Noche en Cilaos

Día 10: Circo de Cilaos. Noche en Cilaos

En coche

Día 11: Ruta en coche por la costa sudoeste y Rivière de Langevin. Noche en Saint Pierre

Día 12: Forêt de Bélouve y caminata Trou de Fer. Noche en Le Tampon

Día 13: Piton de la Fourniase y caminata al cráter Dolomieu.  Noche en Le Tampon

Día 14: Caminata a Grand Bassin. Noche en Basse Vallée (Saint Philiphe)

Día 15: Ruta en coche por la costa sur y Mirador Takamaka. Noche en Saint Denis

Día 16: Norte de Isla Reunión en coche: Plantación de vainilla, mercado de Saint Paul, playas, mirador Le Maïdo. Noche en las alturas de Saint Paul.

Día 17: Circo de Salazie en coche. Noche en vuelo

Día 18: Llegada a París y conexión a España

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE: Isla Reunión: trekking, coche y helicóptero

 

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