San Pedro de Atacama CHILE - ATACAMA


San Pedro de Atacama es un oasis en medio del desierto gracias a pequeños riachuelos que posibilitan el crecimiento de algunos árboles.

Estamos a 2400 m de altitud, en una llanura, con vistas a los volcanes de los Andes, y con paisajes realmente sorprendentes.

Un lugar con una gran amplitud térmica. En octubre, más de 30 ºC por el día en el pueblo, con un sol abrasador de latitud tropical, y poco más de 0 ºC por la noche. Conforme ascendemos en altura, hacia los Andes, se refresca la temperatura diurna, y baja a menos de 0ºC la nocturna.

De todos es sabido que el desierto de Atacama es uno de los lugares más áridos del planeta. Su geografía es caprichosa, y ha querido colocar una planicie entre dos cordilleras, la Cordillera de la Costa y la Cordillera de los Andes. Ambas frenan la entrada de nubes, y en Atacama no llueve casi nunca. Seríamos afortunados si tan inusual fenómeno por estos lares ocurriese durante nuestra visita. Entonces, descubriríamos el desierto florido, y el inmenso manto de flores de colores que recubre el desierto en esas circunstancias.

Los indígenas se asentaron en estas quebradas hace miles de años, practicando la agricultura y el pastoreo de llamas. Después, los incas conquistaron la región, y más tarde los españoles.

Volcán Licancabur desde Atacama al atardecer

Hoy en día, San Pedro de Atacama vive por y para el turismo, y encontramos una gran proporción de población blanca, al contrario que en los vecinos territorios andinos de Argentina y Bolivia.

Notamos que la cultura, las tradiciones, las costumbres, la espiritualidad de las comunidades indígenas del altiplano, tan patentes en los territorios vecinos, aquí se han difuminado.

Esas comunidades que no entienden de límites de países, y que más allá de las fronteras políticas, mantienen sus lazos mediante la bandera multicolor de las comunidades indígenas.

Sus raíces se han diluido, pero sus paisajes se mantienen. Paisajes en los que la erosión del viento es un actor principal, y el cielo nocturno es una exhibición que lo ha convertido en referente del mundo astronómico. Y eso es precisamente lo que buscamos quienes acudimos a un lugar así. Una ración completa de paisajes desérticos, de altísimos volcanes, salares de blanco reluciente, lagunas habitadas por flamencos, formaciones rocosas y atardeceres memorables.

Aquí es posible vivir días de aventura por el desierto, y disponer de todas las comodidades por la noche: hoteles de lujo y restaurantes de diseño, en un ambiente cosmopolita. Todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

En San Pedro de Atacama se conservan sus casas de adobe, sus polvorientas calles de tierra,  y su iglesia de blancas paredes y techo de madera de cardón. Los servicios turísticos se concentran en la Calle Caracoles, una de las calles centrales de la cuadrícula urbana.

Existe gran variedad de alojamientos, restaurantes, agencias de turismo y todo tipo de servicios para el turista.

Un pequeño pueblo en medio del desierto con hoteles de lujo, restaurantes de diseño, tiendas de elitistas marcas deportivas. Nada que ver con los pueblos altiplánicos de los países vecinos.

Recordábamos la frase de los aduaneros de Jama. “El pueblo de allá abajo” lo llamaban. Y, en efecto, aunque estábamos a casi 2500 m de altitud, nos sentíamos allá abajo.

Información en la web oficial de San Pedro de Atacama: http://www.sanpedroatacama.com/

Comer y dormir en San Pedro de Atacama

Alojamiento:

Casa Solcor. Una casa en las afueras del pueblo que construyeron 2 amigas para sus vacaciones y ahora alquilan habitaciones a los turistas.
La casa es muy bonita, decorada con adornos indígenas, tapices, cerámicas. Gracias a sus muros de adobe, conserva la temperatura, sin llegar a recalentarse . En la extensa finca que la rodea no faltan terrazas y piscina.

Janet nos preparaba desayunos deliciosos, que compartíamos con una pareja de Seattle. Ellos pasaban 10 días en el pueblo en un plan muy tranquilo.

Ayudando a Maca con el riego, aprendimos cómo se distribuye el agua en el pueblo. Para nosotros, que somos de una zona muy húmeda, resulta llamativo entender el valor del agua en una región tan desértica. Cada casa tiene designado su día y su hora de riego. En ese momento, se abren las guillotinas de los canales de agua que recorren todo el pueblo, y se riega por inundación. Cuando finaliza la hora de riego que corresponde a la casa, se vuelven a cerrar las guillotinas para que el agua pueda llegar a los demás vecinos en el momento que les corresponde. Son muy respetuosos con el uso del agua.

Restaurantes en San Pedro de Atacama:

La Estaka: risotto de camarones, postres deliciosos (milhojas a las 3 leches).
En la calle Caracoles.

Casa de Adobe: (mismos dueños de La Estaka), y también en la calle Caracoles. También tiene una bonita decoración y resulta muy agradable, además de buena comida. Riquísima la merluza austral. Muy ricos postres (tartaleta de manzana).

Otros que nos recomendaron, pero que ya no tuvimos ocasión de disfrutar: Inti sol, La Casona.

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE: Norte de Argentina y Chile

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