Ruta de Padrendo (Lobios). Serra do Xurés PARQUE NATURAL BAIXA LIMIA - SERRA DO XURÉS


En Padrendo (Lobios) comienza esta fácil ruta de senderismo. Recorreremos bosques y ríos en entornos frondosos. Desde las zonas altas de la Serra do Xurés disfrutaremos de vistas y nos rodearán formaciones graníticas. Los componentes naturales se complementan con los etnográficos y con la cultura popular de las aldeas: antiguas bodegas en el bosque, antiguos molinos, hórreos, arquitectura tradicional.

Localización

Estamos en el Parque Natural Baixa Limia – Serra do Xurés, al sur de la provincia de Ourense.

Padrendo es una aldea del municipio de Lobios, en la provincia de Ourense. Es el punto de inicio de una de las rutas de senderismo oficiales y señalizadas del Parque Natural Baixa Limia – Xurés. Una ruta de la que no esperaba mucho y que me ha sorprendido gratamente por la variedad del recorrido. Pasaremos por bosques y ríos en las partes más bajas, subiremos a zonas altas de la sierra con vistas y formaciones graníticas. No faltarán elementos etnográficos y cultura popular. Antiguas bodegas en el bosque, antiguos molinos, hórreos en disposiciones típicas, y arquitectura tradicional en varias aldeas que visitaremos…..incluso un museo de utensilios rurales.

El tiempo sigue nublado y fresco, aunque no tan frío como ayer en Pitoes das Junias. De todas formas, no es propicio para hacer las rutas por zonas altas que habíamos planeado. Se nota que estamos a menor altitud. Padrendo se encuentra a escasos 500 m de altura, donde incluso se cultivan viñedos. Un grupo de gaiteros amenizaba el día festivo.

Ruta de Padrendo – Torneiros – Bubaces

Por un camino tradicional abandonamos Padrendo. Un corto tramo entre un bosque mixto de robles y castaños nos conduce a un riachuelo. A partir de entonces, ascendemos por un sendero siguiendo el curso del arroyo. El suelo está alfombrado de hojas marrones, las piedras tapizadas de musgos verdes. El sonido del agua resulta agradable, y vamos encontrando varios viejos molinos de agua. Xurés…….tierra de agua.

Continuamos nuestro ascenso, abandonando el bosque. Por encima de 650 m, la vegetación se compone de arbustos y matorrales, ofreciéndonos una buena panorámica. De espaldas, vemos la aldea de Padrendo y distinguimos varias aldeas más lejanas.

De frente, afloran las formaciones graníticas en la parte superior de la sierra.

A 700 m de altura nos adentramos en los parajes siempre misteriosos de la sierra. Esos penedos graníticos de miles de formas parecen mirarnos y querer hablarnos, al igual que miran a la Sierra de Santa Eufemia.

La panorámica es muy amplia. Divisamos el valle del río Caldo, la Sierra de Santa Eufemia, Serra Laboreiro, y numerosas aldeas que son un ejemplo de integración con el medio. El silencio es absoluto.

Los equilibrios de las rocas crean formas de gigantes imaginarios, cabeza de ballena, cara de perro, grandes patitos. Las figuras más diversas que uno pueda imaginarse nos hacen dudar si realmente fueron creadas por la poderosa naturaleza o por alguna antigua civilización de colosos.

Distinguimos la aldea de Vilameá y la ermita del Xurés. Desde ahí, el año pasado por estas fechas realizamos la ruta a la Mina das Sombras, con una climatología bastante más amistosa.
Todo este tramo transcurre por pista de tierra, muy fácil de andar.

Tras alcanzar la máxima cota de la ruta, 800 m de altura, iniciamos el descenso, también por pista, hacia el valle del río Caldo, en presencia de las enigmáticas y silenciosas figuras.

La pista desciende, primero con vistas a gran parte del Parque Natural, y después entre pinares, hasta que llegamos a un riachuelo. Una vez que alcanzamos la cota 500 m, seguimos por un camino tradicional entre bosque caducifolio. También en este bosque se mezclan grandes ejemplares de alcornoques. Nos dirigimos a la aldea de Torneiros.

En Torneiros observamos la estructura de sus casas apiñadas a la sombra de las parras. Es curioso el conjunto de hórreos agrupados en torno a la era en la que se mallaba el centeno, y los cultivos dispuestos en terrazas. El agua tampoco falta aquí, en forma de varios canales distribuidos por el pueblo.

Aldea de Torneiros

Nuestra caminata prosigue en medio de bosques, sectores de alcornoques, sectores de robles.

Y así, llegamos a Bubaces, donde tenemos la ocasión de conocer las antiguas bodegas. Son unas cuevas en medio del bosque, en las que se guardaba el vino y otros productos.

Aldea de Bubaces

Antiguas bodegas de Bubaces en la Serra do Xurés

Ya no abandonamos el bosque. Pienso que hay que llamar la atención sobre el estado de este camino tradicional. A pesar de sus siglos de existencia y de servicio, algunas zonas están siendo invadidas por las mimosas, y si no se cuida, terminarán cerrando el camino que, con esfuerzo, abrieron los habitantes de estos pueblos hace tanto tiempo.

Tras pasar por la iglesia de Santa María do Val de Riocaldo, solitaria en el bosque, ya nos dirigimos hacia Padrendo. Antes nos topamos con unos molinos y unas antiguas bodegas en las afueras del pueblo, al lado de un río. Es un bonito entorno.

Molinos de Padrendo

Padrendo guarda buenas muestras de elementos etnográficos, destacando su conjunto de hórreos. Al igual que en Bubaces, se caracteriza por su disposición. Los hórreos se alinean al borde de una era, a diferencia de la mayoría de lugares, en los que lo habitual es que cada hórreo se sitúe en la huerta de su propietario, al lado de su casa.

A los vecinos no parece gustarles que los visitantes se acerquen a los hórreos, y han colocado obstáculos que impiden aproximarse y fotografiarlos.

Además de observar las viviendas de arquitectura rural propia de la zona, también tenemos ocasión de conocer en el pueblo su horno comunal. Sus habitantes lo construyeron en la primera mitad del siglo XIX. También nos acercamos al pequeño recinto a modo de museo, que contiene utensilios de labranza y de la vida tradicional rural, en lo que denominan el “Parque etnográfico del pan y del vino”.

Aldea de Padrendo (Lobios)

 

Comida en el Lusitano, de Lobios. Para nosotros, un clásico en cada visita a la zona.

Termas de Bande

Ultimo homenaje en las salvajes termas de Bande, entre bosques cobrizos y un llamativo arco-iris. Me imagino que los romanos del cercano campamento de Aquis Querquennis, allá por el siglo I ya aprovechaban estas aguas calientes. ¡Con lo que les gustaban a ellos estas cosas!. Hoy en día se pueden visitar estas ruinas romanas al borde del embalse de Las Conchas. En su día eran punto de descanso en la Vía Nova de Braga a Astorga. Nosotros disfrutamos de lo lindo en las termas antes de volver a casa. Y, fin de este puente de la constitución.

 

Track de la ruta de Padrendo

Descargable para GPS: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8465577

 

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