Ruta Vicentina de Porto Covo a Vila Nova de Milfontes

Rota Vicentina de Porto Covo a Vila Nova de Milfontes PORTUGAL: ALENTEJO


Comenzamos el Trilho dos Pescadores partiendo de Porto Covo para cubrir la primera etapa hasta Vila Nova de Milfontes recorriendo playas, dunas y acantilados en un tramo costero de paisajes imponentes. Durante los próximos cuatro días realizaremos 4 etapas hasta llegar a Odeceixe, primer pueblo del Algarve por el norte.

Este sendero corresponde a la Rota Vicentina costera que llega hasta Lagos, ruta de gran recorrido que transcurre por la costa del Alentejo y del Algarve. En cuatro días realizaremos el tramo que recorre la costa alentejana dentro del Parque Natural del Suroeste Alentejano y Costa Vicentina.

Resumen de etapa de Porto Covo a Vila Nova de Milfontes

  • Longitud: 22 Km
  • Inicio: Porto Covo en el municipio de Sines. Fin: Vila Nova de Milfontes en el municipio de Odemira.
  • Dificultad: fácil, prácticamente llana, aunque resulta cansado porque se camina muchos kilómetros por arena
  • Existen alojamientos en Porto Covo y en Vila Nova de Milfontes
  • Hay que llevar comida y mucha agua.

Descripción de la etapa 1 de la Rota Vicentina: Trilho dos Pescadores

Nos despedimos del coche durante cuatro días, dejándolo aparcado en Porto Covo delante del hotel en zona tranquila. El Trilho dos Pescadores tiene su inicio en el Largo Marqués del Pombal de Porto Covo donde se emplaza la blanca y pequeña iglesia construida en el siglo XVIII. Atravesamos las preciosas y cuidadas calles del pueblo de casas blancas y azules. Es tan bonito!

Calles de Porto Covo

Calles de Porto Covo

Bajamos al pequeño puertecito y empezamos a subir por el acantilado en completo sosiego. Los acantilados son bajos y suaves en esta costa, diferentes a los más altos y abruptos precipicios que conocimos más al sur, en Aljezur y Vila do Bispo. Aquí son acantilados de pizarra, de rocas laminadas.

Alejándonos de Porto Covo

Alejándonos de Porto Covo

Pronto nos tropezamos con los principales protagonistas de esta ruta, LOS PESCADORES, que acceden al borde del mar para pescar con caña. Gracias a ellos podemos disfrutar de esta ruta que discurre por senderos de pescadores. También nos encontramos de inmediato con otra protagonista del camino…..LA ARENA, ya que caminaremos mucho tiempo por senderos de arena, o a veces incluso por la playa.

Pescadores en la Ruta Vicentina

Pescadores en la Ruta Vicentina

Pasamos por pequeñas calas, como la Praia da Engardaceira y la Praia do Seizal, antes de llegar a otra más extensa, la Praia da Ilha do Pessegueiro. En esta ocasión bajamos a la playa para caminar por la orilla del mar, aprovechando que la marea empieza a bajar. Divisamos enfrente la Ilha do Pessegueiro en cuya corona distinguimos las ruinas de una antigua construcción. Este islote fue ocupado por los romanos hace muchos siglos, época de la cual se conservan ruinas de unas construcciones romanas. Además existe un fuerte del siglo XVI.

Praia da Ilha do Pessegueiro

Praia da Ilha do Pessegueiro

Por unas escaleras de madera abandonamos la playa en el lugar donde se sitúa el Forte de Nossa Senhora do Queimado. Hay bar y se llega en coche. Nos sentamos a descansar en los banquitos cuando llevamos 4 Km de ruta.

Praia da Ilha do Pessegueiro

Avanzamos en llano por una costa salvaje golpeada por el Atlántico, en la que se alternan rocas y playas. Arena amarilla, rojiza, ………siempre hay arena.

Vegetación dunar en la costa del Alentejo

Vegetación dunar en la costa del Alentejo

Dunas en el Trilho dos Pescadores de Porto Covo a Vila Nova de Milfontes

Dunas en el Trilho dos Pescadores de Porto Covo a Vila Nova de Milfontes

La Praia do Queimado nos espera a continuación y después la contigua Praia dos Aivados donde nos bajamos a la playa y la recorremos por la arena. Las aves marinas revolotean, gaviotas, pajarillos más pequeños……….

Trilho dos Pescadores de Porto Covo a Vila Nova de Milfontes

Nos llama la atención el sonido que escuchamos cuando las olas golpean los cantos rodados en la playa. Es como un crepitar. Y es que todos los sonidos se intensifican, pues caminamos por entornos muy solitarios en esta época otoñal.

Praia dos Aivados

Praia dos Aivados

Praia dos Aivados

La costa continúa en sucesivas playas protegidas por densas dunas repletas de vegetación que bordeamos. Son hábitats muy frágiles que sirven de protección y cría a aves marinas y a otros animales. En primavera debe de ser un espectáculo, todo lleno de flores. Hay multitud de especies vegetales diferentes. Ahora, en octubre, está bonito también.

Trilho dos Pescadores de Porto Covo a Vila Nova de Milfontes

Llegamos a la Praia do Malhão tras 10 Km. Dispone de acceso por carretera y de aparcamiento. Se supone que es nudista, aunque quienes vienen son los surfistas con sus neoprenos. Es una preciosa playa salvaje batida por el oleaje y resguardada por un cordón de dunas que se mantiene virgen. Caminando por la playa se puede acceder a otras playas todavía más solitarias, a las cuales sólo se llega caminando. Hay un tramo de pasarelas de madera que pasa por encima de las dunas y además está acondicionado con bancos de madera. En uno de esos bancos nos sentamos a comer el bocata contemplando el paisaje. Unas cuantas pequeñas aves marinas pasean por la orilla y se quedan jugando con las olas.

Praia do Malhão

Praia do Malhão

Praia do Malhão

Praia do Malhão

Proseguimos por senderos de arena subiendo por el acantilado, perspectiva que nos presenta una imagen espectacular de la Praia do Malhão desde su extremo. Las gaviotas se posan sobre los peñascos, cerca de donde pescan un par de pescadores. Y en cuanto giramos, observamos un arco en el acantilado. Las rocas son muy extrañas en esta zona.

Trilho dos Pescadores de Porto Covo a Vila Nova de Milfontes

Trilho dos Pescadores de Porto Covo a Vila Nova de Milfontes

Trilho dos Pescadores de Porto Covo a Vila Nova de Milfontes

En Angra da Barrela nos encontramos un nido de cigüeña en lo alto de un pináculo rocoso que se alza en medio de una preciosa bahía de aguas turquesas. Y es que una característica muy especial de esta costa es que es el único lugar del mundo donde las cigüeñas anidan al lado del mar.

Angra da Barrela

Angra da Barrela

Avanzamos por lugares muy solitarios y nuestros pies se siguen hundiendo en la arena que trepa por los acantilados formando dunas y ralentizando nuestro ritmo.

Pasamos por varias pequeñas bahías entre acantilados. La Praia do Burdo es un espectáculo de la naturaleza. Inaccesible, solitaria y embestida por las olas. Aquí observamos unas raras formaciones rocosas que no habíamos visto hasta ahora, redondeadas, pulidas y agujereadas.

Praia do Burdo en Vila Nova de Milfontes

Praia do Burdo en Vila Nova de Milfontes

Praia do Burdo en Vila Nova de Milfontes

Otra playa solitaria es la de Angra da Cerva. Continuamente se nos revelan pequeñas ensenadas, lugares ajenos a la intervención humana. Siempre arena, siempre viendo el mar, siempre escuchando las olas.

Costa de Vila Nova de Milfontes

Costa de Vila Nova de Milfontes

Transcurridos 17 Km alcanzamos el Porto das Barcas. Llegamos ilusionados para tomarnos unos helados y bebidas en el bar, pero qué mala pata que justo cierra los martes, o sea, hoy. La terraza estaba montada y de todas formas nos sentamos a beber el agua que llevábamos.

Porto das Barcas

Porto das Barcas

Desde aquí quedan 3,5 Km hasta Vila Nova de Milfontes por una aburrida pista entre campos de cultivo. En esta época del año, la cosecha ya está recogida y es un secarral. Celebramos la llegada a Milfontes merendando zumos y helados en un bar.

Han sido 17 Km caminando por arena, y otros 3,5 Km de regalo. Ha sido fatigoso, los pies hundiéndose constantemente.

Vila Nova de Milfontes es un pueblo de casas blancas que se asienta en la desembocadura del río Mira, en la costa del Alentejo. Es muy agradable, y al parecer, muy turístico en verano, ya que está rodeado de varias playas.

Mañana caminaremos de Vila Nova de Milfontes a Almograve.

Vila Nova de Milfontes

Vila Nova de Milfontes

 

Dónde dormir y cenar en Vila Nova de Milfontes

Alojamiento: Raminhos Guesthouse. Es una casa muy cuidada y extremadamente pulcra y limpia. Habitación decorada en blanco y cama comodísima. Dueña muy amable. No ofrece desayuno.

Cenamos en la Tasca de Celso. Es un restaurante muy famoso, incluso fuera de la región. Hay que reservar. Sin embargo, la experiencia no resultó tan buena como esperábamos. La ensalada de pulpo era más bien un salpicón en vinagreta que no me gustó nada. El pulpo era de mala calidad, estaba mal cocinado y la receta no era nada agraciada, acompañado de mucho pimiento crudo. El resto de platos estaban bien. Probamos carne de porco alentejana y açorda de camarón.

 

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