Ribeira das Patas: Alto Mira – Cha do Morto CABO VERDE: SANTO ANTAO


Caldeira das Patas es un escenario grandioso. Es una caldera volcánica que cobija varias aldeas. Por el fondo discurre la Ribeira das Patas, convirtiéndose en otro de esos encantadores lugares de la isla de Santo Antao. Esta ruta de senderismo por la isla más montañosa de Cabo Verde transcurre entre Alto Mira y Cha do Morto.

De Tarrafal a Porto Novo

El día comienza muy temprano. A las 6 am, todavía en oscuridad, partimos en el 4×4 desde Tarrafal a Porto Novo. Es un recorrido alucinante. Primero circulamos por la playa. Después, la pista de cabras asciende por el terreno volcánico hasta alcanzar más de 1000 m de altura. El traqueteo es terrible. Entre coladas volcánicas empieza a amanecer. El horizonte se tiñe de tonos rosados. El volcán Tope da Coroa se ilumina en bronces tonalidades. El conductor se detiene para estirar las piernas y dejarnos contemplar el espectáculo de volcanes y campos de lava de montones de colores que lentamente va alumbrando el sol.

En un par de horas llegamos desde Tarrafal a Porto Novo. El bullicio es total a estas horas de la mañana, esperando la llegada del ferry de Mindelo, en el que unos se irán y otros llegarán.

Amanecer en la carretera de Tarrafal

 

Ruta por Caldeira das Patas de Alto Mira a Cha do Morto

La caminata de Ribeira das Patas tiene su inicio en Alto Mira, pequeña y perdida aldea a la que se llega tomando una desviación desde la carretera a Ribeira da Cruz, tras pasar Curral das Vacas. Hasta Alto Mira llegamos en taxi desde Porto Novo, el cual nos recogerá al final de la caminata en Cha do Morto.

La aldea de Alto Mira permanece recóndita entre montañas por las que escalan los bancales de cultivo. Algunas rocas están cinceladas en agujas, otras son paredones, como si imitasen murallas de una antigua fortaleza. Esa es la impresión al subir el camino empedrado que parte de Alto Mira. Es como dirigirse a los murallones de un castillo encaramado en lo alto.

El paisaje es espléndido mientras subimos. Pero, es al final de la subida, al alcanzar un collado, cuando adquiere el calificativo de sobresaliente. Hacia un lado cae Alto Mira. Al otro lado se abre entre nosotros la Caldeira das Patas. Magistral paraje. Montañas y más montañas heridas por surcos de lava la rodean. Dibujan picos escarpados, formaciones curiosas creadas por la solidificación de la lava, componiendo un paisaje espectacular.

El descenso es delicado, muy pendiente y resbaladizo. Nos va destapando las formaciones volcánicas. Son montones de picachos, y allá abajo, la caldera luce zonas verdes de las parcelas cultivadas, regadas por la Ribeira das Patas.

A los huertos descendemos bordeando la aldea de Joao de Bento. Aunque el río está seco en esta época, el aprovechamiento del agua es magistral en la isla, en montones de canales que permiten el desarrollo de cultivos.

Nos asomamos al cañón que quiebra la tierra. Por momentos vemos a lo lejos la Isla de Sao Vicente. Me encanta el paisaje. Hay montañas amarillas, rojizas, verdes. Se nota que es un entorno volcánico, diferente a todos los que hemos conocido hasta ahora en Santo Antao. Ni tan verde como el Valle de Paul ni tan desolado como las coladas de lava de Tarrafal. Es una mezcla de todo. Un lugar fantástico.

Finalmente debemos atravesar el cañón, bajarlo y después subirlo a pleno sol. Al otro lado, en Cha do Morto, nos espera el taxista, Jonhy.

Un poco más abajo de Curral das Vacas, en Lagedos, habíamos reservado para comer en el restaurante Babilonia. Es un lugar muy agradable, apartado de la carretera, al cual se llegar por una pista de tierra. Tomás de Tarrafal nos había aconsejado pedir el asado de cerdo que preparan de una forma especial. Resulta que hay que encargarlo con más antelación y nos decidimos por el cabrito al horno. El taxista estaba encantado de que lo invitásemos a comer en un sitio tan fino. Sobró comida para un par de personas más. Y es que junto a la fuente de cabrito nos sirvieron otra con patatas y zanahorias, otra de ensalada, puré de mandioca, arroz, todo en tamaño XL.

Mirador de Cha do Morto

Alto Mira

Caldeira das Patas

Ribeira das Patas

 

Porto Novo

Porto Novo llegamos con tiempo de sobra antes de coger el último ferry a Mindelo. Terracita y paseo costero. Si algún lugar en Santo Antao desprende cierto aire urbano, ése es Porto Novo. Las calles están adoquinadas. Hay tiendas, bares, vendedoras ambulantes, montones de alugueres y taxis, y una Terminal marítima pulcra, digna del primer mundo……..con escaleras mecánicas y todo, menuda modernidad. Los niños juegan a subirlas y bajarlas.

Todos los turistas que llegan a Santo Antao pasan por Porto Novo, y por tanto es el principal nudo de comunicación de la isla.

Se nota que en Porto Novo se ha maleado el ambiente, que tan honesto es en el campo. Los niños piden dinero.

El paseo marítimo conduce a una pequeña playa de arena negra en la que lucen sus colores las barquitas de pescadores. Tan coloridas como algunas fachadas o como las ropas de la gente.

Playa de Porto Novo

Iglesia de Porto Novo

Vista de Porto Novo

 

Track de la ruta por Ribeira das Patas

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/cabo-verde-santo-antao-alto-mira-iii-cha-de-morte-23572761

 

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE: Cabo Verde. Senderismo y música

 

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