Pingüinos de Puñihuil y costa norte Chiloé CHILE: CHILOÉ


En una corta excursión en bote conocimos los pingüinos de Puñihuil, que habitan en el Monumento Nacional Islotes de Puñihuil. Se sitúa al norte de Chiloé, donde hemos tenido la oportunidad de descubrir la belleza de su costa, especialmente la bahía de Pumillahue, precioso y solitario lugar.

Amanecemos en Frutillar

Qué gozada levantarnos divisando la hilera de volcanes sobre el lago Llanquihué. Estamos en Frutillar y nuestro plan es viajar hasta Chiloé. Todavía no sabemos en qué zona de la isla nos alojaremos.

Pero primero queremos gozar un poco más de la encantadora localidad de Frutillar a orillas del lago. Una vez más volvemos a pasear por la costanera del lago, deleitándonos con las vistas de los volcanes que se alzan enfrente: Puntiagudo, Osorno, Tronador, Calbuco. Observamos las construcciones de madera en estilo alemán, herencia de los primeros colonos alemanes que se asentaron a orillas del lago Llanquihué a mediados del siglo XVIII.

Frutillar en el lago Llanquihué

Volcán Osorno y volcán Tronador, vista desde Frutillar

Volcán Puntiagudo, vista desde Frutillar

 

Travesía por el canal de Chacao. Llegada a Chiloé 

Por la autopista hacia Puerto Montt seguimos divisando los volcanes y también la cadena de la Cordillera de los Andes que hacia el sur se acerca a la costa. Sobrepasado Puerto Montt debemos seguir por una buena carretera para dirigirnos a Pargua, de donde parten los ferries al norte de Chiloé (Chacao). El archipiélago pertenece a la Región de los Lagos.

Al transbordador de Chiloé llegamos cuando estaba a punto de partir, como si estuviera esperando por nosotros. 12500 CLP por cruzar el canal de Chacao, en una navegación de media hora muy tranquila. Lo mejor son las vistas de la Cordillera. Sus cumbres nevadas parecen flotar sobre el mar.

La verde y plana costa norte de Chiloé nos recibe con el cielo despejado. Desde el puerto de Chacao tenemos que conducir hasta Ancud y después a la playa de Puñihuil para llegar a la zona de pingüineras.

Travesía en barco de Pargua a Chacao en Chiloé

Costa de Chiloé y Cordillera de los Andes al fondo

 

Ancud

Percibimos que Ancud es una pequeña ciudad de comercio muy activo, la gente va y viene. Sus 40.000 habitantes viven en una apacible ciudad con casas bajas de madera que lucen fachadas de tejuelas. En Ancud acertamos con una cafetería muy bohemia y recomendable, Café Amaranthine, donde nos tomamos cafés y jugos. El resto de la carta sonaba muy apetecible, listando montones de opciones sanas, y seguro que sabrosas.

Al Mirador del Cerro Huaiuén subimos en coche por la calle Antonio Burr. En el mirador inferior contemplamos una vista de la ciudad. Desde el superior el panorama es muy amplio. En primer plano, el canal de Chacao y el río Pudeto. Es estupendo divisar el cordón de los Andes desde aquí, desde el volcán Osorno hasta el Corcovado, pasando por el Calbuco, Yates, Chaitén.

Mirador del Cerro Huaiuén en Ancud

Mi primera impresión de Chiloé me hace dar la razón a quienes que la apodaron la Nueva Galicia. Su paisaje costero nos recuerda mucho al gallego. También la vegetación, …… crecen hortensias, margaritas, eucaliptos, e incluso tojos al borde de la carretera. Lo de los tojos me parece increíble. Me da la impresión de estar en un lugar familiar y lejano a la vez.

Obviamente, no hemos venido a Chiloé para ver estos paisajes. Hemos venido para conocer la peculiar cultura chilota, la fauna de sus costas, su gastronomía, su arquitectura de madera que se manifiesta en palafitos o iglesias de madera que son Patrimonio de la HumanidadEspero dejarme atrapar por la magia de Chiloé, de la que tanto hablan. Siempre he pensado que no me iba a entusiasmar este lugar. Sin embargo, ha llegado el momento de darme una oportunidad.

Pingüineras de Puñihuil

Puesto que tenemos cita con los pingüinos de Puñihuil, emprendemos rumbo a la playa de Puñihuil recorriendo la costa norte de Chiloé. Nos acordamos de Nueva Zelanda al ver que había que conducir por la playa. Como ha sido costumbre en este viaje, hemos llegado sin reservar nada. Ni siquiera sabíamos si vendríamos hoy aquí. Pero no hay problema. Es temporada baja y los muchachos inmediatamente van a por ti para indicarte de dónde zarpan los botes a las pingüineras.

Playa de Puñihuil

Las embarcaciones parten cada 15 minutos y en esta fecha lo hacen casi vacías, por lo que pillamos sitio en la que estaba a punto de zarpar. Es curioso que para no mojarnos al acceder al bote te montan en un carrito con ruedas que desde la playa empujan al mar. No está permitido desembarcar en los islotes.

Los Islotes de Puñihuil son Monumento Nacional, ya que albergan colonias de pingüinos entre septiembre y marzo. Una particularidad de estos peñascos es que es el único lugar del mundo en el que se crían dos tipos de pingüinos: los de Magallanes y los de Humboldt. Y no son los únicos animalillos que han elegido como hogar estos islotes volcánicos cercanos a la playa. También habitan lobos marinos y multitud de aves, como cormoranes, gaviotas australes, patos, pelícanos, etc. Parece mentira que unos islotes tan pequeños contengan tanta y tan diversa vida.

Nos abrigamos por si los islotes hacían honor a su nombre (Puñihuil = viento fuerte), pero eso no ocurrió. Estamos a 23 ºC en primavera en Chiloé, algo inusual.

Pingüinos de Puñihuil

Aves en los Islotes de Puñihuil

Lobos marinos en los Islotes de Puñihuil

pingüinos en los Islotes de Puñihuil

 

Bahía de Pumillahue y costa noroeste de Chiloé

Tras conocer los pingüinos de Puñihuil en esta corta excursión marítima de unos 30 minutos, queríamos recorrer con calma este tramo de costa noroccidental de Chiloé que nos estaba pareciendo tan bonita.

Boquiabiertos nos deja la Bahía de Pumillahue. Ocupa el cráter de un antiguo volcán colapsado. Su agua es tan azul y su costa tan verde que me podría quedar horas contemplándola. Varios alojamientos se han instalado sobre las lomas con vistas idílicas, pero todos están ahora cerrados. Está visto que no nos podremos quedar por aquí. Lo que no nos quita nadie es el extasiante momento que pasamos sentados en unos banquitos degustando las porciones de kuchen que compramos en Duendes del Lago de Frutillar. Todo es privado, todo está vallado. Menos mal que hemos encontrado este sitio accesible.

Bahía de Pumillahue

 

Costa noroeste de Chiloé, de Pumillahue a Ancud

La pista de ripio se aleja de la costa después de Pumillahue, por lo que preferimos regresar por donde habíamos venido y recorrer la carretera costera ahora con más tranquilidad, realizando diversas paradas. Una desviación nos conduce a la guardería Conaf del Monumento Nacional Islotes de Puñihuil. El interior de la caseta cuenta con una pequeña exposición sobre los islotes. Además, dentro de estos terrenos públicos existen unos miradores sobre la playa de Puñihuil. Otro mirador más amplio se enclava en una cercana propiedad privada donde cobran entrada. 

Playa de Puñihuil: mirador de Conaf

Otros miradores públicos se sitúan sobre la extensa y salvaje playa de Teguaco. Desafortunadamente, todas las cafeterías con estupendas vistas estaban cerradas.

Mirador Playa Teguaco

Costa norte de Chiloé: Playa de Lechagua

La zona norte de Chiloé habría dado para más si hubiésemos tenido más tiempo, como llegar al Faro de Punta Corona o visitar alguno de los museos de Ancud. Pero finalmente decidimos irnos a dormir a Castro, la capital de la isla, cuyas imágenes de los palafitos dan la vuelta al mundo. En un rato busqué alojamiento por internet y llamé por teléfono para avisar.

 

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE:  CHILE. UN VIAJE ENTRE VOLCANES: NORTE, ARAUCANÍA Y CHILOÉ

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