Pico Antonio a Vila das Pombas en Santo Antao CABO VERDE - SANTO ANTAO


Preciosa ruta, espectacular, por una zona del Valle de Paul menos transitada por turistas. El Valle de Paul se localiza al noreste de Santo Antao, la isla más paisajística de Cabo Verde. Desde Cha Manuel dos Santos subimos a las aldeas de Pico Antonio alcanzando Cabeza de Figueiral. Bajamos después hacia Boca do Figueiral y finalmente nos dirigimos a Vila das Pombas.

Esta ruta me ha gustado más que el famoso descenso de Cova Cráter al Valle de Paul. La ruta discurre por caminos vecinales que comunican aldeas sin acceso por carretera. Los cultivos tropicales colonizan las escarpadas laderas, trepando en terrazas por las montañas. El agua se distribuye mediante canales de regadío. El paisaje es una maravilla y la interacción humana con la alegre gente de los pequeños poblados colma la experiencia con sobresaliente. Agricultura heroica es como yo califico lo que practican estas gentes aguerridas a la montaña en una isla. Todo lo que necesitan, aparte de sus cultivos y animales, lo tienen que transportar a pie haciendo equilibrios sobre sus cabezas.

Nuestra ruta parte de Cha de Manuel dos Santos, en la parte intermedia del Valle de Paul. Inicialmente seguimos la carretera adoquinada hacia el interior del valle. Finalizada la carretera continúa una pista de tierra entre cafetales. De vez en cuando, una casita con techo de paja por aquí, una personita por allá……….y así de felices y tranquilos caminamos, sin preocuparnos por nada más que por disfrutar de la esencia rural del lugar.

Pronto comienzan las escaleras entre plataneras, papayos, guavos, nísperos, cafetales, repollos, y un sinfín de cultivos agrícolas, cada uno con sus diferentes matices de verde.

Las vistas hacia el Valle de Paul enmarcado por la corona de picos es sensacional. Poco a poco alcanzamos las primeras casas de Pico Antonio, colgadas sobre el precipicio. Mujeres vendiendo café, hombres cavando la tierra……es un paisaje con cariño humano.

La subida continúa hasta Cabeça do Figueiral. Ahí vive Sandra, que sube la cuesta con nosotros cargada con un enorme bulto. Habla portugués y charlamos mientras sudamos en la subida. El sol tropical castiga cuando se asoma y aunque esta ladera es más sombreada por la mañana, el sol va girando y apuntando hacia nosotros sin piedad. Esas casas penden del filo de la montaña haciendo equilibrios. Resulta que Sandra tiene un chiringuito y vende bebidas. O sea que nos pedimos unos zumos de guava. Cuál sería mi chasco al ver que los zumos son de lata, y además, nos pone pajita. No me lo puedo creer……..es un sitio rodeado de frutas tropicales!! ¿Y dónde tiran la lata y la pajita?

Sería imperdonable no comentar lo increíbles que son las vistas desde Cabeça do Figueiral. Además del valle de Paul, que vemos completamente hasta fundirse con el mar, ahora se deja ver otra ribeira, un estrecho valle tallado en bancales de cultivo que escalan por pendientes inconcebibles. El barranco es profundo, y la figura puntiaguda de las verdes montañas me teletransporta al Wayna Pichu.

A continuación toca descender bordeando la ribeira. De terraza en terraza avanzamos entre plantaciones de ñame, del cual obtienen su tubérculo. Es base de la alimentación de muchos países africanos. La forma de las hojas de ñame me recuerda al taro hawaiano, y al ver los cultivos inundados reparo en que, igual que aquél, también necesita mucha agua. Me encanta estar aquí. Es como un mundo de hace décadas.

La música no podía faltar en Cabo Verde. Suena en las radios cuando pasamos cerca de alguna casa. Otras veces son los propios campesinos quienes cantan mientras labran la tierra. Los saludos se suceden: “bom día”, “boa tarde”, ya que continuamente nos cruzamos con lugareños cargando fajos, o con niños que vuelven a pie de la escuela. Algún niño reclama: “foto, foto”.

Apaciblemente llegamos a Boca de Figueiral, pequeño pueblo al borde de la carretera. Por la calzada adoquinada progresan nuestros pasos en descenso hasta alcanzar el borde del mar en Vila das Pombas. Es un pueblo feo, aunque encontramos una agradable terraza para comer y beber algo a la orilla del mar. Ración de percebes por 5 €. La costa se conforma en acantilados y las olas golpean sobre las playas de cantos rodados.

Para regresar a Casa Cavoquinho buscamos un aluguer, transporte compartido en el que se paga por persona. Todos se rifaban por llevarnos.

Despedir la tarde en la terraza de Casa Cavoquinho es un gran broche para un gran día muy disfrutado.

Las cenas siempre son copiosas y deliciosas en nuestro alojamiento. Esta noche nos sorprenden con otro de sus menús, combinando los productos locales con un estilo que funde cocina africana y europea. Plátano frito con berenjena en vinagre, sopa de lentejas, pescado (vieja) al horno, patatas y repollo, flan de queso.

 Fotografías de la ruta al Pico Antonio

Aldea Cha Manuel dos Santos en el Valle de Paul

Montañas del Valle de Paul

Típicas casas con techo de paja en el Valle de Paul

Vista del Valle de Paul desde Pico Antonio

Valle de Paul. Subimos hacia Cabeça do Figueiral 

Vistas del Valle de Paul desde Cabeça do Figueiral

Vistas desde Cabeça do Figueiral. ¡Qué abajo han quedado aquellas casitas por las que pasamos antes!

Tras descender de Cabeça do Figueiral nos adentramos entre terrazas de cultivos

Pequeñas casas sin acceso por carretera en el Valle de Paul

Escarpadas laderas en un lateral del Valle de Paul

Cultivos tropicales en Santo Antao

Con las maletas a cuestas

Los escolares vuelven de la escuela a pie

Vista del Valle de Paul, una joya en Santo Antao

Acantilados de Vila das Pombas

Vista de los pueblos de Pico Antonio desde Casa Cavoquinho

 

Track de la ruta a Pico Antonio en el Valle de Paul

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/cabo-verde-santo-antao-cha-manuel-dos-santos-cidade-das-pombas-ruta-pico-antonio-23572319

 

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE: Cabo Verde. Senderismo y música

 

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