Parque Nacional Bardia. Cómo llegar y primeras impresiones NEPAL - BARDIA 2


Dicen que el Parque Nacional Bardia es como era Chitwan hace 30 años, antes de volverse tan comercial este último. Bardia es una reserva de fauna: tigres, elefantes, rinocerontes, leopardos, pavos reales, que se localiza al oeste de Nepal, en las tierras bajas de la región del Terai.

Vamos a ver qué tal resulta, ya que no teníamos intención de visitar Bardia. Ha sido una decisión de última hora y ayer mismo organizamos la excursión al disponer de días libres en Nepal con los que no contábamos debido a tener que interrumpir el trekking del EBC.

Nos han dicho que en Chitwan los animales ya están habituados a los humanos mientras que en el Parque Nacional Bardia conservan costumbres más salvajes. Por eso parece ser que es más fácil ver tigres en Bardia.

Llegar al Parque Nacional Bardia desde Kathmandu

Durante el vuelo de Saurya Airlines ya divisamos desde el aire el diferente paisaje de esta región de Nepal, el Terai, la jungla de las zonas bajas. Bosques y más bosques salvajes, y enormes ríos que los atraviesan. Un lugar que me recuerda a la selva amazónica.

Tras los 45 minutos de vuelo de Kathmandu a Nepalgunj nos aguardan dos horas de jeep hasta Bardia. El conductor nos esperaba en el aeropuerto. ¡Qué calor hace en estas tierras bajas! Estamos a sólo 150 m de altura. Al chófer no le costó nada identificarnos. Éramos los únicos turistas que viajábamos en el avión y sin vacilar se acercó a nosotros.

Los campos de arroz, la suciedad y pequeñas chabolas son la tónica general en los aledaños de la buena, ancha y recta carretera. Nuestro jeep es el más veloz. El resto de vehículos son motos, bicis o motocarros. ¡Qué derroche una carretera de dos carriles en cada sentido! Y pensar que hay tantos pueblecitos en las montañas de Nepal que ni siquiera cuentan con acceso por carretera.

Adelantando motos en la carretera a Bardia

Sin apenas darnos cuenta, la ancha carretera se convierte en otra más precaria, repleta de baches y ondulaciones. Lo que ocurre a partir de entonces es difícil describirlo, ya que las escenas cambian en cada segundo. Por momentos me recuerda a África, por las bicis y la gente que camina por la cuneta. En cada bici viajan al menos dos personas …………optimización de recursos. Las mujeres, ¡qué elegantes!, luciendo sus saris de vivos colores, recogen el arroz que se ha puesto dorado en los campos. A orillas de un río celebran una cremación. Los hombres aran la tierra con herramientas ancestrales a pleno sol. Las viviendas no pueden ser más humildes; algunas ni siquiera tienen paredes y la familia se reúne bajo un chamizo.

Campos de cultivo en la carretera a Bardia

El control de velocidad es de lo más eficaz. Aquí no hacen falta radares. Consta únicamente de varios bidones colocados en el suelo que forzosamente te obligan a aminorar la velocidad.

El conductor del jeep nos invita a bajar junto a un río de color azulado para que veamos cocodrilos refrescándose en el agua. Son varios los que nadan en las aguas. También avistamos algunas garzas, y una tortuga que no parece intimidarse ante la presencia de los depredadores.

Cocodrilos cerca del Parque Nacional Bardia

Calurosos paisajes de la región del Terai

Pasamos varios controles del ejército antes de ingresar en el Parque Nacional Bardia. A partir de entonces comprendo la necesidad del jeep. Hasta ahora la carretera estaba asfaltada, pero ya no. Se vuelve una pista de tierra, piedras o arena, e incluso hay que vadear un río que finalizado el monzón no lleva mucho caudal.

Entre el entorno arbolado de Bardia se esconden algunos poblados en los cuales sus habitantes viven de forma primitiva. Los niños se bañan en las oscuras aguas de los ríos. Los mayores trabajan en sus huertos o cuidan del ganado. Los búfalos están domesticados y sirven como animales de carga. Observamos armonía del hombre con la naturaleza. Parece que explotan los recursos que el bosque les ofrece, aunque a veces han deforestado algunas zonas para obtener superficie cultivable para sus plantaciones y arroz. Viven en pequeñas cabañas de madera o de adobe con cubierta vegetal. Las mujeres visten coloridos ropajes y con sus movimientos acompasados aportan una plasticidad fuera de serie al ambiente.

Una manada de ciervos bebían en el río cuando pasamos. En Bardia, o Bardiya, hay fauna salvaje, aunque los animales no abundan como en África. No hay que comparar. Es un error. Además de animales salvajes (ciervos, elefantes, rinocerontes, leopardos o tigres), el componente cultural que aportan las personas que viven en este lugar lo convierte en un sitio único.

Pueblo de Bardia

 

Alojamiento en el Parque Nacional Bardia

Varios son los alojamientos que existen en Bardia. Nosotros nos alojamos en el Rhino Lodge. Consta de varias cabañas con aire acondicionado y baño que resultan bastante agradables. Están inmersas en un jardín muy cuidado. Hay agua caliente y electricidad las 24 horas. Nos habían advertido que en Chitwan dispones de más comodidades a menor precio. Pero nosotros queremos sentirnos en un lugar más salvaje y menos comercial.

Algo más de dos horas hemos tardado en llegar desde el aeropuerto. Nos reciben muy amablemente en el Lodge con un zumo de bienvenida y mucha agua, pues hace calor. Y ya casi es hora del almuerzo. De momento, esto me está gustando. Desconozco completamente qué actividades vamos a realizar en los próximos días. Nos dejaremos llevar.

El comedor dispone de aire acondicionado y resulta agradable, a salvo del calor exterior. La primera comida es muy vegetariana. Todos los productos proceden del entorno y son orgánicos, comenta el encargado. Sopa de verduras, rollitos rellenos de verduras, fruta. Yo dudo si debo comer la ensalada que acompaña a los rollitos, y así se lo hago saber al hombre de aspecto indio (si es que estamos a poquísimos kilómetros de la India). “Todo está muy bien lavado con agua purificada. No hay ningún problema higiénico. Es totalmente seguro comerla”, me responde.

La hora de la colada en Bardia

 

Nuestro programa de actividades en Bardia para 4 días, 3 noches

  • Primer día:
    • Vuelo de Kathmandu a Nepaljung ( 45 min).
    • Jeep del aeropuerto de Nepaljung a Bardia (2 horas).
    • Por a tarde paseo por el poblado acompañados de un guía.
  • Segundo día: Día completo de safari de 6 am a 6 pm
  • Tercer día: Día completo de safari de 6 am a 6 pm
  • Cuarto día:
    • Paseo con guía por la mañana para avistamiento de aves.
    • Paseo por el poblado por libre para conocer la forma de vida de la gente.
    • Jeep de Bardia al aeropuerto de Nepaljung.
    • Vuelo de Nepaljung a Kathmandu.

Búfalo doméstico en Bardia

Atardecer en Bardia

 

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE: Nepal Trek EBC 2017: Everest y Bardia

 


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2 Comentarios en “Parque Nacional Bardia. Cómo llegar y primeras impresiones

  • Agus

    Me ha gustado leer este magnífico relato que me ha recordado mis días en este parque,justo unos años después de que la guerrilla maoísta cambió las armas por la política,así que los días que lo visité a pie tenía completamente el parque para mí, ni tan siquiera tuve que pasar controles militares. Recuerdo que en los alrededores ,entre la aldea y la entrada del pueblo, había un rinoceronte adulto pastando en libertad que habían rescatado de la selva por culpa de los cazadores furtivos que habían matado a su madre, intentaron devolverlo cuando ya era adulto a su hábitat dejando al animal lo más lejos posible pero volvió al cabo de unos días a la aldea. Supongo, que si no habéis hecho ninguna reseña de él será porque ya habrá fallecido. También tuve la «fortuna» de poder oír a unos metros de nosotros el rugido constante de un tigre cabreado y en celo desde la copa de un árbol donde estuvimos más de media hora sin movernos. La verdad, es que tengo un recuerdo muy bonito de aquella experiencia.

    • Kami Autor

      Hola Agus,
      Muchas gracias por comentar tu experiencia. El rinoceronte no lo vimos ni nos hablaron de él, supongo que ya no está por allí. Qué fortuna con el tigre. Sólo escuchamos algunos rugidos lejanos, y por mucho que recorrimos caminos y esperamos pacientemente en escondrijos, no conseguimos verlos. Supongo que es mejor para ellos. Los animales salvajes están mejor alejados de la presencia de los humanos.
      Están tratando de proteger la jungla y que se regeneren las poblaciones de fauna salvaje, aunque existen temores en las poblaciones cercanas sobre posibles ataques y destrozos en sus cosechas. Es un proceso lento que seguro que dará sus frutos.
      Saludos