Kuelap. Antigua capital de los Chachapoyas PERU - CHACHAPOYAS


Balanceándose entre lo práctico y lo simbólico,  Kuelap era una ciudad fortificada que acogía un recinto religioso-ceremonial-astronómico de la cultura chachapoyas, al norte de Perú. Conocida como el Machu Pichu del norte, es un lugar sagrado, que, desde 3000 m de altura, domina el entorno.

Hay muchísimo por conocer en la región de Amazonas. El problema son las largas distancias, y cómo llegar. En muchos casos no queda más remedio que acudir a excursiones organizadas. Es el caso de Kuelap, que actualmente requiere 2 horas de trayecto en vehículo, aunque ya han comenzado las obras para construir un teleférico (previsto finalizar a principios de 2017). Nosotros contratamos la excursión guiada con Turismo Explorer, con sede en la Plaza de Armas de Chachapoyas.

El recorrido comenzaba idéntico al del día anterior hacia Leymebamba, a un tris de chocar contra una vaca. Los primeros paisajes y las primeras lecciones de historia y geografía ya nos resultaban familiares.

Al comenzar a emprender la subida a Kuelap realizábamos la primera parada, muy breve, para observar de lejos, o más bien imaginar, las ruinas de Macro. No son más que unas cuevas del siglo XIII incrustadas en las rocas calcáreas de origen marino, formadas en la época en la que el mar de Pangea cubría estos territorios, antes de emerger la Cordillera de los Andes. Se cree que estas ruinas corresponden a antiguos puntos de comunicación con Kuelap y Levanto mediante caminos prehispánicos.

El teleférico ahorrará la subida por todos aquellos zigzags que se dibujaban en la montaña cuando mirábamos hacia arriba. Los individuos de mono reflectante y casco amarillo formaban parte del paisaje durante la construcción de las telecabinas.

Poco a poco, todos los zigzags se hacían nuestros, al recorrer cada uno al borde de precipicios que nos dejaban unas vistas de vértigo hacia la caída vertical de las montañas sobre el profundísimo valle.

Y así íbamos pasando por pequeños pueblos agrícolas, como Choctamal, Longuita, o María, suspendidas sobre las más recónditas laderas, que han sido aterrazadas para cultivos agrícolas, como patatas, habas, quinua, guisantes o cereales. Montañas cosidas a retales. Pueblos en los que las cenefas de rombos adornan las fachadas de las casas, como después veríamos grabados en las piedras de algunas construcciones de Kuelap. Tal es la inclinación de algunas parcelas, que resulta difícil imaginarse cómo pueden ser cultivadas. Bonitos paisajes.

Carretera de subida a las ruinas de Kuelap


El reguetón no paraba de sonar en la radio, mientras el conductor salvaba con habilidad los tramos embarrados.

15 soles es el coste de la entrada que permite el acceso al Monumento Arqueológico Kuelap, en la provincia de Luya. Se nota que es el principal atractivo turístico de la zona. Una docena de furgonetas turísticas se daban cita, y la afluencia era notable, como no habíamos visto en ningún otro lugar hasta el momento, incluso siendo temporada baja.

Kuelap era una ciudad fortificada que acogía un recinto religioso-ceremonial-astronómico de los chachapoyas. Conocida como el Machu Pichu del norte, es un lugar sagrado, que, desde 3000 m de altura, domina el entorno.

Ruinas de Kuelap

Vistas desde las ruinas de Kuelap

Los orígenes de la ciudad se remontan al año 500. Aunque los incas intentaron una ocupación pacífica, los chachapoyas no estaban dispuestos a dejarse dominar, derivando en una conquista forzosa. Los españoles llegaron en 1532.

Muralla exterior de la ciudad de Kuelap

La muralla exterior alcanza una altura de 20 m. En su interior, más de 400 construcciones circulares se extienden entre árboles de los que cuelgan bromelias.

Construcciones de Kuelap

Los grabados de rombos son característicos de estas construcciones.

Los aspectos astronómicos y ceremoniales están presentes por doquier. La puerta principal era una especie de calendario astronómico para identificar solsticios y equinoccios.

El torreón ocupaba la parte más elevada. A saber qué insólitos ritos se realizaban en su interior.

Ruinas de Kuelap

Vistas desde la ciudadela de Kuelap

En otro edificio se efectuaban trepanaciones craneales con bisturís de obsidiana.

Dos morfologías constructivas convivían en la ciudadela: las redondas pre-incas y las rectangulares de influencia inca. Nuestro guía se encargaba de adornar con simbología cada descripción. Según él, el motivo de la redondez de las casas era facilitar el fluir de energías positivas. En cambio, ya sabemos que esta geometría era común en las tribus primitivas por cuestiones prácticas, máximo espacio con mínimo material.

Gracias a restos encontrados es sabido que estas gentes realizaban intercambios comerciales con otras culturas contemporáneas en Perú, como mochicas y chimús.

La construcción tronco-cónica invertida se empleaba como recinto astronómico-ceremonial, conocida como Templo Mayor. ¡Qué crueles eran los dioses de estas gentes! Esta civilización también practicaba sacrificios humanos para mantener contentos a los dioses. O, al menos, de eso convencían los chamanes al pueblo. Gracias a su mayor conocimiento astrológico y climático, los sacerdotes o chamanes hacían creer que conseguían los favores de los dioses para atraer la lluvia o el sol.

La ubicación de la ciudadela de Keulap es asombrosa.

Murallas exteriores de Kuelap

Esquivando vacas, cerdos y gallinas, llegábamos al poblado de Choctamal para el almuerzo, saludando a las mujeres que tejían sentadas a la puerta de su casa.

El paisaje bajo la tarde soleada se engrandecía, por la caída tan dramática de los montañones hacia el valle, cual garras que necesitan sujetarse a tierra firme.

A las 5 de la tarde estábamos de regreso en Chachapoyas, lo cual nos dejaba tiempo para paseos y recados antes de cenar. Decidir que nos quedábamos un día más de lo previsto ya estaba claro. Así que compramos pasajes para la combi a Moyobamba para pasado mañana, y diseñamos una excursión a medida para mañana………..a Huayla Belén, que tantas ganas tenía de conocer.

Para cenar repetimos El Batán de Tayta. Ramplachos (yuquitas morenas crocantes con aroma al carbón en salsa de guiso local). Tropezones de cuche con panela y piña. Cecina de cuche con shinshe local en salsa de tomate de árbol. ¡Deliciosa cena!

Gastronomía de la región Amazonas

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE: Perú norte. De los glaciares a la selva

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