Fraga das Pastorinhas (Nedia) en Serra da Peneda PARQUE NACIONAL PENEDA-GERÉS (PORTUGAL)


Esta ruta al mirador de la Fraga das Pastorinhas comienza en el Santuario da Virxe da Peneda. Estamos en pleno Parque Nacional Peneda-Gerés, al norte de Portugal. La Serra da Peneda se caracteriza por su morfología granítica. En lo alto de las montañas dominan las formaciones rocosas, mientras que los bosques de robles pueblan los valles.

Localización

Al Santuario da Peneda llegamos desde Castro Laboreiro tras recorrer 17 Km (unos 15-20 minutos en coche).

Descripción de la ruta

Comenzamos la ruta de senderismo a la Fraga das Pastorinhas bajando las escaleras del Vía Crucis del Santuario da Peneda, las cuales desembocan en la carretera. De la carretera arranca el sendero en fuerte subida. Es necesario GPS para localizar su punto de inicio, ya que no está señalizado ni existen indicios que te hagan pensar que este sendero te llevará a alguna parte.

La subida es poderosa por el bosque de robles hasta que, ganados unos 100 metros de desnivel, la frondosidad del bosque se aclara. Entonces, divisamos la aldea de la Peneda y el Santuario encajado entre las laderas rocosas. Divisamos desde aquí la dirección que en otra ocasión tomamos para subir a la Fraga da Meadinha.

La subida continúa, haciéndonos gozar de unas vistas cada vez más amplias a la Serra da Peneda. Siempre me ha gustado observar su silueta de piedra; encierra algo que encandila. El camino es malo y apenas perceptible. La banda sonora es ejecutada por los cencerros de las vacas cachenas que, a pesar de sus largos y afilados cuernos, son bastante pacíficas.

Aunque ahora la subida es más suave, el avance es lento debido a la tupida vegetación que nos obstaculiza el camino, altos helechos y en ocasiones tojos que nos dejan las piernas pinchadas.

A 1000 m de altura, la vegetación se difumina. Nos rodean penedos graníticos. Es en medio de estas alturas graníticas cuando giramos de perspectiva y aparece ante nuestra vista la aldea de Tibo escalonada en la ladera.

Estos son lugares muy solitarios. Creo que nunca nos hemos cruzado con nadie en nuestras caminatas por el Parque Nacional Peneda-Gerés, más que algún lugareño que cuidaba del ganado. El terreno es prácticamente llano por el planalto situado a 1000 m de altura, y el silencio impera en el ambiente.

Avanzando por el planalto alcanzamos el mirador natural de la Fraga das Pastorinhas, también conocida como Fraga de Nédia. Parece ser que el nombre tiene su origen en una leyenda de dos pastoras de la aldeas de Tibo. Es una atalaya que impresiona. Por este lado, la montaña se eleva muy abruptamente en una pared vertical de 500 m de altura. Nosotros nos vemos suspendidos de un filo hacia el valle. Divisamos el embalse de Lindoso sobre el río Lima. En la ladera oriental se asienta la aldea de Olelas, cuya vista resulta muy pintoresca, sobre los campos de cultivo en socalcos. El embalse de Lindoso es transfronterizo. Olelas pertenece a Ourense, mientras que la otra orilla pertenece a Portugal.

Todavía nos queda mucha ruta por delante, no tanto en distancia, pero sí en tiempo, debido a la dificultad del camino. Así que, tras comer la empanada con vistas transfronterizas a Peneda-Gerés y Serra do Xurés emprendemos el regreso haciendo la ruta circular. En el camino de vuelta debemos cruzar 4 riachuelos. Buscamos la zonas más estrechas del cauce para poder cruzarlos sin dificultad. En realidad, el segundo estaba seco.

Sigue nuestro periplo entre formaciones graníticas, sin sendero y sin señalización. En un momento nos asomamos a un balcón sobre el valle del río Laboreiro, donde divisamos una aldea. Un entorno verde que contrasta con el pétreo por donde nos movemos.

Cuandos los penedos empiezan a aminorar su presencia, la vegetación se adueña del paisaje, tiñéndolo de verdes y dorados. En esos momentos pasamos por varios curros de ganado abandonados, al menos en esta época de inicios de otoño. El tercero, el Curro da Velha conserva viejas cabañas de pastores, circulares y rectangulares.

Desde este último curro tenemos que subir hasta 1100 m de altura, por supuesto sin sendero. Todo es solitario y silencioso. Todo es granito.

Finalmente descendemos por un camino empedrado entre un pinar. Posiblemente sea parte de los antiguos caminos de peregrinación al Santuario de la Virxe da Peneda. Los portugueses sienten mucha devoción hacia esta virgen y desde antiguo acuden peregrinos a venerarla. Siempre me gusta caminar por estas antiguas calzadas empedradas. Admiro el esfuerzo de nuestros antepasados construyéndolas a mano, losa a losa. Aunque ya cansados y con las rodillas destrozadas, esta bajada la disfrutamos mucho por las buenas vistas al angosto Valle de la Peneda.

 

Reportaje fotográfico

Santuario da Virxe da Peneda

Subiendo por el bosque. Vistas al Santuario da Peneda

Emplazamiento de la aldea da Peneda

Serra da Peneda al fondo

Caminando por el entorno granítico del planalto

Vacas cachenas

Planalto granítico

Vistas Fraga das Pastorinhas. Embalse de Lindoso

Regresando sobre el granito

Valle del río Laboreiro

Curros en la Serra da Peneda

Curro da Velha en Serra da Peneda

Curros de ganado en la Serra da Peneda

Calzada empedrada a la aldea de la Peneda

Viñedos en la aldea de la Peneda

 

Track de la ruta a la Fraga das Pastorinhas

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/portugal-pn-peneda-fraga-das-pastorinhas-nedia-22468171

 

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