Excursión a Seymour norte ECUADOR - GALÁPAGOS


Seymour Norte se ubica al norte de la isla de Santa Cruz. Es una isla deshabitada en zona de alta protección de Parque Nacional de Galápagos. La visitamos en una excursión de un día desde Puerto Ayora para conocer su fauna: iguanas, fragatas de globo rojo y piqueros de patas azules.

No entraba en mis planes visitar esta isla, pero tanto nos la recomendaron en el hotel que nos apuntamos a la excursión de un día desde Santa Cruz. Los argumentos usados por Pedro para convencernos eran sus particulares iguanas anaranjadas y la alta concentración de aves, especialmente piqueros de patas azules y fragatas de papada roja, que tanto me llamaban la atención.

Además, en esta época, entre abril y mayo, las aves están en periodo de anidación, por lo que el espectáculo se auguraba sobresaliente. Podríamos ver nidos de aves y seguir el ciclo de la vida, desde la incubación, cría de los polluelos, danzas y flirteos de los adultos……… No tendríamos que madrugar demasiado, puesto que pasarían por el hotel a recogernos a las 8 am.

Programa de la jornada

  • Por la mañana visitar la Playa de Las Bachas para pasearla y hacer snorkelling. Se ubica en la costa norte de Santa Cruz y es inaccesible por tierra.
  • Almuerzo a bordo
  • Por la tarde desembarcaremos en Seymour Norte para recorrer a pie el sendero que penetra en el área de anidación de aves.

Excursión a Seymour Norte y Playa Las Bachas

La excursión comenzaba trasladándonos en autobús al norte de Santa Cruz, al embarcadero del canal de Itacaba, donde nos embarcamos en yate para navegar a la Playa de Las Bachas. Éramos 16 turistas. Éste ha sido el grupo más numeroso de las excursiones que hicimos en Galápagos.

30 minutos de navegación necesitamos para alcanzar esta hermosa playa en la costa norte de Santa Cruz, accesible sólo por mar. Lo que más me llamaba la atención desde el yate eran los colores. El intenso turquesa del mar se interrumpía al chocar con la costa. En tierra, la alternancia de playas aportaba el blanco reluciente de la arena, entremezclado con rocas de lava negra y con el verde de la vegetación nativa.

La isla de Santa Cruz eleva su perfil hacia el interior, para ser rematada superiormente por una corona de volcanes en tenues colores.

Durante nuestro tiempo libre en Las Bachas caminamos por la inmaculada arena buscando cangrejos. Estaban reunidos entre las rocas de lava. Las fragatas surcaban el cielo…..¡qué vuelo más imponente describen estas poderosas aves! Los pelícanos se acercaban con su vuelo bajo, enfilaban el pico hacia el mar, y …..¡zas!……..se sumergían en un plisplás para pescar.

¡¡Me muero con la postal!!!!………con el color del agua, con las aves yendo y viniendo. Estoy aquí. Sí, es real.!!!

Playa Las Bachas

Cangrejo en Playa Las Bachas

Pelícano dispuesto a pescar en Playa Las Bachas

Laguna de Playa Las Bachas

Después nos animamos al snorkel. El mar estaba un poco movido y la nitidez no era total. Al principio no parecía que fuese a dar mucho de sí debido a la turbidez. Pero pronto aparecieron grandes peces de colores. A mí me gustaba uno de color turquesa con motas granates. Perseguía  a los más pequeños, y de vez en cuando conseguía zamparse alguno. Lo mejor fue la tortuga. ¡Qué grande! Me dediqué a perseguirla un buen rato. Nadar al lado de tortugas mientras las fragatas vuelan y los pelícanos pescan son momentos geniales.

La comida nos la servían en el yate a continuación. Atún a la plancha con guarnición.

Los 45 minutos de navegación hasta Seymour Norte resultaban placenteros. Poco a poco nos alejábamos del enloquecedor turquesa de la Playa Las Bachas.

¡Qué buenos momentos pasamos en North Seymour! Su principal atracción son las colonias de fragatas de globo rojo y de encantadores piqueros patiazules. Y lo mejor es que nos podemos acercar a su lado caminando por un corto sendero. Únicamente los matorrales componen la cubierta vegetal de la isla, por lo que nos toca recorrerla bajo el tórrido sol ecuatorial.

Algunas iguanas anaranjadas desfilaban en mitad del sendero. Parecía que se fijaban en nosotros, pero no les importábamos demasiado. Seguían reptando a su ritmo o se tumbaban a la bartola, luciendo su sofisticada piel de escamas amarillas.

Iguanas de North Seymour

Tampoco le inquietaba nuestra presencia al cachorro de lobo marino que rehusaba separarse de su madre entreteniéndonos un buen rato. Ni a los piqueros de patas azules, o a las fragatas que hinchaban su papada roja. Y es que éste es el encanto de las Galápagos. Los animales no huyen de los humanos, no nos temen porque nunca han sido perseguidos ni cazados. Nosotros estamos a su lado y ellos siguen a lo suyo, ignorándonos por completo.

Cría de lobo marino en Seymour Norte

Qué vistoso el color de las patas de los piqueros. Pero es que además en esta época nos deleitan con múltiples ceremonias. Algunos machos se dedican a flirtear, representando sus danzas y cánticos para cautivar a las hembras. Otras aves incuban sus huevos. Los jóvenes papás cuidan de sus polluelos a turnos, sin dejarlos desatendidos ni un momento.

Las fragatas me encantan, especialmente los machos cuando hinchan sus globos rojos. Su vuelo es majestuoso. También se dedicaban al ligoteo, exhibiendo sus plumajes en movimientos sensuales.

Me resulta cortísimo el paseo por la isla. Me ha encantado todo, lo que he visto, lo que he oído.

Piqueros de patas azules en Seymour Norte

Piquero patiazul con su polluelo

Cuidando al joven de la familia

Fragatas en North Seymour

Fragata incubando su huevo

Noche en Puerto Ayora

De regreso en Puerto Ayora nos acercamos a última hora a la Laguna de las Ninfas, muy cerca de nuestro hotel. Una pasarela de madera la rodea, permitiéndonos penetrar en el hábitat de los manglares. No tuvimos suerte con la fauna, pero sí con el halo de sosiego.

Como cada día, terminamos visitando el mercado de pescado al anochecer. Los pelícanos y lobos marinos esperan descarados por los restos del despiece, mientras nosotros presenciamos las increíbles escenas con cara de asombro.

Cenamos en Il Giardino (Puerto Ayora): mariscos, pescado y ensalada.

Laguna de las Ninfas en Puerto Ayora

 

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE: Galápagos y Ecuador

 

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *