Estuario del Anllóns (Ponteceso) COSTA DA MORTE


Recién estrenada la primavera resulta una delicia hacer esta ruta por el estuario del Anllóns en su desembocadura en Ponteceso. Un lugar donde la Costa da Morte se dulcifica. Pasaremos por lugares de belleza paisajística, como la playa de Balarés, las dunas de A Barra en la ensenada de A Insua o el mirador de Monte Branco, para terminar entre leyendas.

Localización del Estuario del Anllóns

Iniciamos la caminata en la Playa de Balarés, perteneciente al municipio de Ponteceso . Desde Ponteceso tenemos que tomar la carretera a Corme y desviarnos hacia Balarés, a unos 60 Km de A Coruña.

El río Anllóns desemboca en Ponteceso, formando un estuario de gran belleza. Un lugar donde la Costa da Morte se dulcifica, en la ría de Corme y Laxe. Es una fácil caminata de 12.5 Km señalizada como PR-G-148.

Coordenadas GPS: 43.2415268,-8.9443481,15.83

Ponteceso es el lugar de nacimiento del poeta Eduardo Pondal, quién escribía:

“Eu nacín en agreste soidade,
eu nacín cabo dun agreste outeiro
por onde o Anllóns con nobre maxestade
camiña ó seu destino derradeiro.
Eu non nacín en vila nin cidade
máis lonxe do seu ruído lisonxeiro.
Eu nacín cabo de pinal espeso.
Eu nacín na pequena Ponteceso”

(E. Pondal)

Descripción de la ruta por el Estuario del Anllóns

Primer fin de semana de primavera, y no parece primavera, sino verano. Más de 25 ºC y sin viento. Temperaturas que en la costa coruñesa no se alcanzan siempre en días de verano. Una delicia de día. La gente acude a disfrutar del buen tiempo en el pinar con barbacoas anexo a la playa de Balarés.

Playa de Balarés en la ría de Corme-Laxe

Cruzamos la playa de Balarés hasta el otro extremo. Al final de la playa, un sendero entre la vegetación nos hace ganar estas vistas de la playa que hemos atravesado.

Playa de Balarés

Seguimos bordeando la costa por un sendero que discurre sobre los pequeños acantilados en dirección a A Barra, en el interior de la ría.

Me alegra cruzarme con un grupo de senderistas. A mí siempre me ha gustado descubrir los sitios caminando, para tener un mayor contacto con los lugares. Me encanta que ahora se haya convertido en una moda, que espero no sea pasajera. Me gusta ver cómo mucha gente se está aficionando a andar.

Acantilados de Balarés

No tardamos mucho tiempo en alcanzar la playa de A Barra. Las dunas de A Barra la acordonan, un complejo dunar de casi 2 km de longitud y 400 m de ancho, que se extiende por el estuario del Anllóns, también denominado Ensenada da Insua.

Dunas de A Barra en Ponteceso

Caminando por la arena nos adentramos en el estuario que forma la desembocadura del río Anllóns, y que origina la ría de Ponteceso. Disfrutamos de la maravillosa diversidad paisajística que Galicia nos muestra.

El camino no tiene pérdida. Al dejar la arena, seguimos por un sendero de tierra más sólida, en dirección al Malecón do Couto. Éste es un tramo plano que recorre la marisma.
Un observatorio de aves nos permite observar algunas aves, antes de continuar nuestra marcha por el sendero a la izquierda que asciende entre pinos. Nos espera un camino arenoso que sube con pendiente muy pronunciada.

Al alcanzar el Alto das Travesas nos dirigimos a la izquierda para llegar al Mirador de Monte Branco.

Es buen lugar para el momento empanada y recuperar fuerzas disfrutando del paisaje desde lo alto. Contemplando espléndidas vistas, nos fijamos en el enorme desnivel que hemos salvado en sólo 20 minutos de caminata. Se agradece la ligera brisa que sopla aquí arriba. La luz es deslumbrante. El sitio, precioso.

A un lado contemplamos la Punta do Roncudo y la playa de Balarés que se encuentra a nuestros pies.
De frente vemos el pueblo de Laxe, y Cabo Vilán. Algunas pequeñas calitas se asoman entre la vegetación. Al otro lado se extiende el estuario del Anllóns, la playa de A Barra y el complejo dunar que ya hemos recorrido. En el Monte Branco predomina la arena, de ahí su nombre.

Mirador de Monte Branco

Después del descanso regresamos al Alto das Travesas  para encaminarnos a continuación al Monte de A Facha. Algunas zonas despobladas de árboles nos permiten divisar la costa, aunque con fuerte contraluz. O bien nos entretenemos observando las curiosas formas graníticas que habitan en la zona alta. Enfrente queda Monte Branco, de donde venimos. También divisamos el estuario del Anllóns.

Estuario del Anllóns

La bajada comienza por un camino ancho. Los letreros indican a Pedra da Serpe hacia la derecha, pero nosotros tomamos el camino de la izquierda. Desde el sendero contemplamos el puerto de Corme. La floración de los tojos cubre de amarillo los montes atlánticos.

Vista de Corme

Bordeando la costa, divisamos de nuevo la playa de Balarés y el Monte Branco. Debemos caminar un tramo por el bosque para desembocar en la carretera, que nos conduce de regreso a la playa de Balarés, cerrando la ruta circular.

Playa de Balarés

Algo más en los alrededores de Corme

A Pedra da Serpe

Tras un momento de relax en la terraza del restaurante de Balarés, no podíamos dejar de visitar la Pedra da Serpe. En coche nos dirigimos hacia allí. Pasamos por la aldea de Gondomil, donde se conservan muestras de arquitectura tradicional: hórreos y casas de piedra.

A Pedra da Serpe consiste en un relieve de una serpiente alada que se encuentra en la base de un cruceiro. Al parecer, se trata de un caso excepcional en el mundo occidental.

La interpretación de la simbología de la serpiente es muy variada, y en muchos casos, desconocida. Se relaciona con ritos de fecundidad, como guardadora de tesoros, como símbolo de curación y eternidad, y también como un elemento demoníaco.

A Pedra da Serpe se considera un monumento único, y de origen desconocido. El culto a la serpiente tiene su origen en tiempos prehistóricos. En Galicia se remonta a la época megalítica, aunque se piensa que este relieve puede pertenecer a épocas posteriores: romana, medieval o incluso más tardía.

A Pedra da Serpe

 

Playa da Ermida

A escasa distancia se emplaza la playa de A Ermida. También tiene su historia. Frente a la costa se ubica la Illa da Estrela, que se usaba como cementerio en la Edad Media, donde se enterraban las víctimas desconocidas que devolvía el mar. También conserva restos de un castro y una capilla dedicada a la Virgen de la Estrella. Todavía ahora, cada lunes de Pascua se celebra la romería da Estrela, coincidiendo con las mareas vivas que permiten llegar a pie a la isla.

Illa da Estrela en la Playa da Ermida

 

Track de la ruta por el Estuario del Anllóns

Descargable en Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=264069

 

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