Ecomuseo de Arxeriz y catamarán por la Ribeira Sacra del Miño RIBEIRA SACRA


Dedicamos un día lluvioso en la Ribeira Sacra del Miño a varias visitas. En una ruta en coche disfrutaremos de los paisajes por los viñedos otoñales, al igual que navegando en catamarán desde Belesar. Conoceremos pazos históricos, antiguamente dedicados al vino, como el Ecomuseo de Arxeriz o al Casa de Maside.

Localización

Estamos en el interior de Galicia, en la Ribeira Sacra.

Casa de Maside, un pazo histórico dedicado a la viticultura

Nos hemos alojado en la Casa de Maside, en Ferreira de Pantón. Tras el desayuno, Diego nos hace de guía por las distintas dependencias de este pazo del siglo XVIII.

La vivienda de los señoritos, en arquitectura noche, estaba claramente diferenciada de las instalaciones de los trabajadores.

Tal vez lo más curioso es la estancia que servía de nevera, donde se almacenaba el vino que se trasvasaba desde el lagar……. Se considera que ésta fue la primera nevera construida en Galicia. Un sistema ecológico de refrigeración mediante corrientes de aire mantenía la temperatura constante durante todo el año.

Las caballerizas, el abrevadero, forman parte del pazo, entre terrenos amurallados. También la finca de 30 hectáreas, que antiguamente estaba sembrada de viñedos, y más tarde de manzanos, ahora se ha convertido en pastizal para criar caballos.

Unos nobles señoritos fueron los propietarios durante siglos, hasta que después de caer en ruinas, ha sido restaurado y convertido en alojamiento. En cada lugar no faltaban explicaciones de Diego, hijo del actual propietario.

Por la Casa de Maside pasa un Camino Real, que en sólo 500 m nos lleva al Castillo de Maside, de propiedad privada. Su origen se remonta al siglo XI, posesión de noble familia emparentada con los grandes terratenientes que eran los condes de Lemos.

Ahora sigue cuidado, aunque no habitado permanentemente. Es lugar de vacaciones de sus dueños. Es un lugar bonito, al lado del río y escondido entre árboles. El camino continúa por el bosque, pero la lluvia no invita a prolongar el paseo.

 

Visita al Ecomuseo de Arxeriz

La inesperada lluvia nos obliga a cancelar la ruta de senderismo que habíamos previsto. Pero, como la Ribeira Sacra ofrece tantísimas oportunidades, y no hay mal que por bien no venga, otras son las actividades que, improvisadamente, vamos a realizar.

El Ecomuseo de Arxeriz se encuentra a 8 Km de Ferreira de Pantón, ubicado ya dentro del municipio de O Saviñao. Situado en el Pazo de Arxeriz, construido en el siglo XVII, y que su actual propietario ha convertido en museo etnográfico, permitiendo que de esa forma gocemos del privilegio de visitar este lugar. Varias son las construcciones que se disponen en la finca de 35 hectáreas. Entre ellas, el pazo principal contiene elementos nobles y escudos blasonados en la fachada.

En varias salas se exponen objetos etnográficos, como la que muestra una cocina tradicional con lareira, o diversas habitaciones en las que se conservan los muebles originales. Una está dedicada a la producción de vino, donde podemos ver los barriles que se construían ahuecando un tronco de castaño. En otra se exhiben trajes de carnaval de la comarca, entre los que llama la atención uno muy vistoso llamado de los volantes.

Traje de carnaval de la Ribeira Sacra

También destaca una sala con antiguas embarcaciones de madera que se usaban para cruzar los ríos de la Ribeira Sacra (Miño, Sil y Cabe) antes de construirse los puentes. También se exhiben las antiguas artes de pesca fluvial y fotos de las aldeas que quedaron anegadas bajo los embalses construidos en la zona durante el siglo XX.

Antiguo horno del Pazo de Arxeriz

El pazo está situado en una amplia finca en la que se producía vino, aunque sobre todo ha sobresalido por ser el origen de la primera central lechera de Galicia. Los quesos de Granja Arjeriz provenían de este lugar.

Algo de lo que nos enteramos es que a uno de los propietarios del pazo, López Suárez, debemos la defensa de la muralla de Lugo, hoy Patrimonio de la Humanidad, y que en el siglo XX, alguien tuvo la enrevesada idea de derribar, y que por suerte sólo se quedó en idea.

Un palomar, una capilla, hórreos, un antiguo horno, también forman parte de la finca, en la que crecen robles centenarios. El otoño aporta su colorido al paisaje.

Y lo mejor es que dentro de la propiedad han encontrado un castro, el cual están excavando y restaurando. Pero es que desde la croa hay unas vistas preciosas al meandro del Cabo do Mundo. La niebla jugaba a esconder el paisaje, creando unos efectos visuales muy bonitos.

Los viñedos de la Ribeira Sacra del Miño en otoño

Desde Arxeriz nos dirigimos a A Cova, un lugar que me encanta, colgado sobre el meandro del Cabo do Mundo.

Nunca dejaré de maravillarme de la Ribeira Sacra, más aún en otoño, cuando los árboles y los viñedos se engalanan en múltiples tonalidades.

Y también un sitio que me gusta especialmente en esta zona es la sinuosa carretera desde A Cova hasta Belesar, discurriendo casi tocando el Miño, y que recorremos una vez más, encandilándonos con el paisaje.

Meandro Cabo do Mundo

Viñedos otoñales en las laderas del Miño

No podemos resistirnos a subir por las laderas para contemplar los viñedos desde lo alto, cayendo al Miño. Mencía y godello son las variedades cultivadas heroicamente en la zona.

 

Navegando en Catamarán por el Miño desde Belesar

El restaurante del embarcadero de Belesar es un encantador lugar para comer, casi flotando sobre el agua, esperando la salida del catamarán.

Toca abrigarse un poco para navegar por el Miño. El barquito parte del embarcadero de Belesar y navega por las aguas calmadas del embalse de Os Peares hasta la isla de A Maiorga. Nadie más ha decidido apuntarse hoy, será por la lluvia. Así que en el barco sólo vamos 2 pasajeros y 3 tripulantes. Es como navegar en un barco privado, pero con explicaciones de una guía.

La navegación es una delicia. A mí me encanta este paisaje con niebla, las laderas de viñedos o las pobladas de árboles. Pequeñas bodegas o diminutas aldeas penden de las laderas o se ubican a orillas del río. Varias aves flotan sobre el agua o remontan el vuelo, como garzas, algún cormorán, o milanos.

Muchas de las antiguas aldeas ya no existen Han quedado bajo las aguas, anegadas por la construcción del embalse, que dejó muchas historias trágicas en su día. Ha cambiado el paisaje, el modo de vida, la flora, la fauna, e incluso el clima del lugar.

El embalse de Os Peares fue una gran obra de ingeniería, incluso a nivel internacional, y que se mantuvo en secreto. Las gentes de las aldeas no se enteraron hasta el final, cuando el agua ya empezó a entrar en sus casas. La huida de los pueblos fue trágica, escapando con lo puesto……….enfermos que no podían moverse………animales que murieron ahogados porque no dio tiempo a poder liberarlos………éxitos del régimen.

Un par de horas es la duración de la navegación, que nos deja embelesados.


Viñedos otoñales en socalcos sobre el Miño

 

Para comer y dormir

Alojamiento en Pantón: Casa de Maside

 

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