Praia da Amalia en la Rota Vicentina de Zambujeira do Mar a Odeceixe

De Zambujeira do Mar a Odeceixe por la Ruta Vicentina PORTUGAL: ALENTEJO


La cuarta etapa de la Rota Vicentina (Trilho dos pescadores) transcurre entre Zambujeira do Mar y Odeceixe, y es un compendio de las anteriores, ya que pasaremos por playas solitarias, calas pedregosas con rocas desgajadas, acantilados forrados de dunas, pescadores, aves marinas…….

Resumen de etapa de Zambujeira do Mar a Odeceixe

  • Longitud: 18 Km
  • Inicio: Zambujeira do Mar. Fin: Odeceixe
  • Dificultad: fácil
  • Existen alojamientos en Zambujeira do Mar y en Odeceixe. Nosotros finalizamos los cuatro días de caminata en Odeceixe, cogiendo un taxi para regresar a Porto Covo. La Rota Vicentina continúa al Cabo de Sao Vicente y después hasta Lagos.
  • En esta etapa se puede comer en un punto intermedio, en el pueblo de Azenhas do Mar, donde hay un par de restaurantes.

Descripción de la etapa 4 de la Rota Vicentina de Zambujeira a Odeceixe

La etapa de hoy, al igual que los tres días anteriores, transcurre por playas y acantilados que forman parte del Parque Natural del Sudoeste Alentejano y Costa Vicentina. Son paisajes costeros de gran belleza en la costa del Alentejo portugués. Aunque las dunas no son tan espesas y abundantes como en las etapas anteriores más al norte, tampoco faltan paisajes dunares y caminos de arena.

Comenzamos la jornada cruzando el pueblo de Zambujeira do Mar y pasando al lado de la pequeña ermita que mira al mar. Nos dirigimos a la Playa de Zambujeira, ahora solitaria, aunque me la imagino bastante frecuentada en verano. Tenemos que ascender después por el acantilado, que nos ofrece unas estupendas vistas a la playa y una hermosa imagen con la ermita colgada del acantilado.

Zambujeira do Mar

Zambujeira do Mar

La siguiente es la Praia dos Alteirinhos, que contemplamos desde arriba, fijándonos en el color intensamente verdoso de las piscinas naturales que se forman entre las rocas al bajar la marea.

Praia dos Alteirinhos

Praia dos Alteirinhos

Bordeamos esta playa y a continuación la Praia das Bernosas para proseguir por senderos costeros que nos regalan panorámicas de acantilados desgajados y golpeados por las olas. Nos vamos fijando en los arcos y en las cuevas que se han formado en las rocas. Estamos totalmente encaprichados de estos solitarios parajes de dunas y de playas escondidas. Es un paisaje muy colorido.

Ruta Vicentina de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Ruta Vicentina de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Ruta Vicentina de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Ruta Vicentina de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Ruta Vicentina de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Tras un tramo de acantilados alcanzamos una vista panorámica de la Praia do Carvalhal, a la cual bajamos a continuación. Hay chiringuito, aunque lo encontramos cerrado.

Praia do Carvalhal

Praia do Carvalhal

El sendero trepa por los acantilados ofreciéndonos excepcionales imágenes de la Praia dos Machados. Las aves marinas revolotean y nosotros continuamos avanzando por caminos de arena en los acantilados forrados de dunas. En esta zona vemos muchos brezos en flor que aportan tonos morados al ya de por sí colorido terreno de ocres, rojizos y amarillos.

Praia dos Machados

Praia dos Machados

Herba de namorar (Armeria marítima)

Herba de namorar (Armeria marítima)

Ante nuestra vista se abren preciosas bahías con rocas fragmentadas. Avanzamos encantados con estos paisajes costeros que más adelante nos descubren la Praia da Amalia. No podemos bordear la playa ni recorrerla. Las alambradas de una propiedad privada lo impiden, por lo que tenemos que dar un rodeo por bosque de acacias y terrenos de cultivo donde han instalado invernaderos. Las acacias son un estorbo en varios tramos de esta etapa. Invaden el terreno y están cerrando caminos. Van a tener que desbrozar.

Trilho dos Pescadores de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Trilho dos Pescadores de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Trilho dos Pescadores de Zambujeira do Mar a Odeceixe

En este día nos estamos encontrando numerosas corrientes de agua que van hacia el mar. Crean ambientes más húmedos, con vegetación diferente a la que crece en las dunas. Vemos higueras, zarzas, e incluso helechos. Una de esas corrientes es la que desemboca en el extremo de la Praia da Amalia formando una pequeña cascadita, a donde llegamos después del rodeo. En el curso del regato observamos un viejo molino de agua, del cual ya sólo quedan ruinas. A su lado están las escaleras de madera que conducen a la playa, y que nosotros bajamos hasta la mitad para después seguir por el sendero que nos lleva al siguiente acantilado.

Molino de agua en la bajada a la Praia da Amalia

Molino de agua en la bajada a la Praia da Amalia

Praia da Amalia

Praia da Amalia

Tras reencontrarnos con el mar en la Praia da Amalia, volvemos a caminar al borde del litoral, la arena en cada pisada, y sobre ella, la vegetación dunar que se desarrolla y que incluso en otoño muestra sus flores. Observamos varias barcas de pescadores faenando en un océano desafiante que las balancea sin parar.

Trilho dos Pescadores de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Trilho dos Pescadores de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Trilho dos Pescadores de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Trilho dos Pescadores de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Belleza costera a tope, y así llegamos a Azenhas do Mar, pequeño puerto pesquero donde se refugian las barquitas amarradas.

En Azenhas do Mar hay un par de restaurantes, el Azenha do Mar que estaba cerrado, y el Palilhas donde nos sentamos en la terraza con vistas al mar. Las especialidades son los percebes y la morena frita.

Bajamos al puertecito y la siguiente subida por el acantilado nos regala unas vistas espléndidas al pequeño pueblecito de Azenha do Mar apoyado en el borde del acantilado, y a la preciosa bahía que sirve de refugio a las barcas.

Azenha do Mar

Azenha do Mar

Azenha do Mar

Proseguimos por los senderos de arena en la zona alta, de nuevo entre las dunas. Son muy curiosas las formaciones de las rocas, con plegamientos, con dibujos arañados, cuadrículas……..Rocas que se erosionan y se segregan de la costa, quedando divididas en medio del mar. Paisajes marinos que se combinan con los colores de la arena y de las piedras, de las dunas petrificadas, de las plantas.

Trilho dos Pescadores de Zambujeira do Mar a Odeceixe

Este Parque Natural costero es una preciosidad. Estamos totalmente locos con estos lugares, cuando de repente nos tropezamos con una locura más: el estuario del río Seixe. Contemplamos desde lo alto su desembocadura y la playa de Odeceixe. Nadie puede discutir que esta estampa es maravillosa. Qué color tienen estas aguas!

Estuario del río Seixe en Odeceixe

Estuario del río Seixe en Odeceixe

El final de nuestros 4 días de caminata se acerca. Nos quedan 4 Km hasta Odeceixe caminando por la carretera que sigue el curso del río Seixe. Resulta tentador llamar a un taxista para que pase a recogernos, pero queremos terminar la etapa hasta Ocedeixe. No está mal conocer el hábitat que compone el estuario del Seixe. Los campos agrícolas se extienden en las márgenes del río en verdes vegas propicias para la agricultura y la ganadería. Las vacas pastan mientras que las casitas blancas de Odeceixe trepan por la pequeña colina, y en la parte alta se sitúa el molino de viento. Aquí finaliza la costa del Alentejo; Odeceixe ya pertenece al Algarve.

Odeceixe

Odeceixe

En cafetería Conchinha nos recoge la taxista para devolvernos a Porto Covo, previa llamada telefónica. En poco más de una hora de taxi estamos de nuevo en el hotel de Porto Covo, donde habíamos dejado aparcado el coche estos 4 días. Y como no, nos acercamos al mar para contemplar la última puesta de sol en la costa del Alentejo.

Dónde comer y dormir en Porto Covo

  • Hotel-apartamento Porto Covo. Apartamento con salida a la piscina. Gran cama. Cocina con nevera y microondas. A la hora indicada llevan el desayuno al apartamento como medida preventiva de covid, eligiéndolo el día anterior. El hotel se sitúa en una zona tranquila de Porto Covo con fácil aparcamiento.

 

  • Restaurante El Pescador (Porto Covo): Casi todos los restaurantes estaban cerrados y había poquísimas opciones, por lo que elegimos éste. No tiene muy buenas valoraciones, y sin embargo cenamos bien: feixoada de buzios, choco rebozado, bolo de bolachas.

 

  • Restaurante Zé Inácio: Otra noche cenamos en este restaurante tradicional. Chopo rebozado. Polvo á lagareiro con patatas al horno y verduras. Migas doces de almendra. Muy abundante y comida rica. 

 

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