Palacio Real de Bangkok

De paseo por Bangkok TAILANDIA


En Bangkok visitamos el Palacio Real, imponente recinto que alberga diversos edificios, entre ellos el Templo del Buda Esmeralda. Paseando por las calles descubrimos otros pequeños templos budistas y además de darnos un garbeo por la calle Khao San Road.

Llegada al aeropuerto de Bangkok

Con KLM aterrizamos en Bangkok un domingo por la mañana después de pasar todo el sábado viajando.

Como los españoles no necesitamos visado, pasar el control de pasaportes resulta muy ágil después de rellenar el formulario que nos entregaron en el avión. El aeropuerto de Suvarnabhumi es moderno. Compramos tarjeta SIM (admite pago con tarjeta), conseguimos un mapa de la ciudad y desde el aeropuerto reservamos consignas por internet cerca del Palacio Real. Cambiamos 50 € y nos dirigimos a los taxis. Hay que coger turno en una máquina y el papelito indica el número de taxi adjudicado. No son taxis cutres, sino que nos montamos en un vehículo nuevo, limpio y en buen estado.

Traslado del aeropuerto de Bankgok al centro

Tardamos unos 45 minutos en llegar en taxi desde el aeropuerto a las inmediaciones del Palacio Real. Tal vez por ser domingo percibimos un tráfico fluido y bastante ordenado, nada que ver con la conducción caótica que muchos cuentan. Las amplias avenidas desembocan en callejuelas más estrechas a medida que nos acercamos al centro, y los puestos callejeros hacen acto de presencia. No oímos bocinazos ni observamos adelantamientos suicidas.

Nuestra primera misión era depositar las maletas en una consigna, puesto que no nos íbamos a alojar en Bangkok sino tomar un vuelo doméstico a última hora del día desde el aeropuerto Don Muang. Buscando en internet encontramos un hotel céntrico que custodia equipajes.

De paseo por Bangkok

Nada más bajar del taxi notamos que aprieta el calor, sobre todo recién llegados de la ola de frío española, pero a la sombra se tolera bien.

Bangkok es una enorme ciudad de más de 8 millones de habitantes, siempre vibrante y dinámica. Sin embargo, a orillas de estrechos canales percibimos un ambiente muy sosegado. La gente se encarga simplemente de sus quehaceres diarios o bien de combatir el calor tumbándose a la sombra. El río Chao Phraya atraviesa la ciudad y los canales fueron construidos para comunicar las distintas zonas de la ciudad y transportar productos. Antiguamente eran la principal vía de comunicación y aunque posteriormente se fueron construyendo calles sobre ellos, los canales todavía siguen siendo seña e identidad de Bangkok.  Hoy en día siguen existiendo mercados flotantes y las excursiones por los canales son además un recurso turístico.

Los dorados nunca faltan. Miremos a donde miremos siempre vemos estupas, tejados o agujas brillantes apuntando al cielo. Está claro que existiendo unos 400 templos en la ciudad,  tus ojos constantemente se van a encontrar con alguno.

En cuanto nos encaminamos al Palacio Real, nos tropezamos sin esperarlo con otros templos y rincones más tranquilos que atrapan nuestra curiosidad. Es el caso de Wat Ratchabophit, del Cementerio Real y de Wat Ratchapradit.

Wat Ratchabophit

El templo Ratchabophit es un templo budista que descubrimos ajeno a los turistas. Apenas unos pocos fieles acudían a dejar sus ofrendas en los altares, mientras que algunos artistas esbozaban sus dibujos sentados a la sombra de los pórticos.

Los dorados son relumbrantes. A mí me satura tanto brillo. Localizamos estatuas, relieves, tejados superpuestos, que configuran la arquitectura exterior de este edificio. Las paredes del  templo y del patio circular que lo rodea no pueden ser más ostentosas en aderezos. No hay descanso para la vista, que no es capaz de asimilar semejante entramado de azulejos, figuras y piedras de colores incrustadas en los dorados

Este templo fue construido en el siglo XIX bajo el mandato del rey Rama V y se localiza muy cerca del Palacio Real.

Wat Ratchabophit

Wat Ratchabophit

Wat Ratchabophit

 

Cementerio Real de Bangkok

El recinto del Cementerio Real consta de un conjunto de pequeños templos y estupas en un recinto ajardinado muy sosegado. El rey Rama V lo mandó construir para albergar las cenizas de la familia real tailandesa, es decir, las de sus esposas e hijos. Cada uno de los cuatro edificios blancos está dedicado a cada una de las cuatro esposas del rey.

Cementerio Real de Bangkok

Cementerio Real de Bangkok

Cementerio Real de Bangkok

Cementerio Real de Bangkok

 

Wat Ratchapradit

Este pequeño templo cercano al Grand Palace fue construido en el siglo XIX por el rey Rama IV para que sus súbditos tuviesen lugares de oración cerca de su palacio. El exterior del templo principal con tejados superpuestos se adorna con columnas de piedra y decoración dorada y azul sobre las fachadas grises. Gris es también la pagoda que lo acompaña. Su interior se recubre de mosaicos grises y blancos a modo de damero, y de pinturas que escenifican acontecimientos o ceremonias reales.

Wat Ratchapradit en Bangkok

Wat Ratchapradit en Bangkok

Wat Ratchapradit en Bangkok

Wat Ratchapradit en Bangkok

 

Palacio Real de Bangkok

Nos despedimos de este rincón tan tranquilo para encontrarnos con el reguero de muchedumbre que se dirige al Palacio Real, Grand Palace. Todos queremos admirarlo en primera persona y por eso es el conjunto arquitectónico más visitado de Tailandia. Entrada 500 baht por persona, se puede pagar con tarjeta. Hay baños, cajeros, tienda, bar. Abre todos los días en horario de visitas de 8:30 a 15:30.

Sólo traspasar el umbral me deja con la boca abierta. Es impresionante la combinación de tejados, agujas, templos, pagodas, en un derroche de ornamentación exagerada. Exagerada es también la multitud que accede al recinto. Lo peor son los grupos de asiáticos, parece que ir en grupo los hace más fuertes y les da derecho a colarse y a avasallar.

Palacio Real de Bangkok

Palacio Real de Bangkok

El Palacio Real o Gran Palacio fue construido en 1792 por el primer rey de la dinastía actual, Rama I. Para hacerse una idea de su extensión sólo hay que pensar en los casi 2 Km de muralla que rodean el recinto. Es casi como una pequeña ciudad, rebosante de lujo, en la que residía la familia real entre el siglo XVIII y mediados del siglo XX. Rodeado de canales, ocupa más de 200.000 m2 en el centro de Bangkok.

El imponente complejo no sólo alberga el edificio palaciego, sino también una serie de vistosos templos y estupas, entre los que sobresale el Templo del Buda Esmeralda, conocido como Wat Phra Kaew. El templo principal fue construido en estilo Ayudhaya para alojar la figura de un buda de color verde tallado en piedra de jade y arropado con vestimentas de oro, que se guarda en el Ubosoth o sala de Ordenación. El diminuto buda esmeralda se considera muy sagrado en el budismo y a lo largo de los siglos no le han concedido descanso. En varias ocasiones ha sido capturado y trasladado de un país a otro, pasando por India, Sri Lanka, Camboya, Laos, Tailandia. Tal es la veneración que sienten los tailandeses por esta imagen, que es el propio rey quien personalmente le cambia la dorada vestimenta 3 veces al año: verano, invierno y estación lluviosa.

El templo principal se acompaña de una gran estupa dorada, un pequeño templo en estilo Angkor Wat, el Panteón Real y otros templos menores y estupas. Con demonios guardianes, estatuas de elefantes o tallas de dioses, todo está abarrotado de gente. Extraños idiomas se oyen por todas partes procedentes de los distintos guías, cada uno con su banderita identificativa, atiborrando de información a su grupo.

Una galería revestida de pinturas murales rodea el conjunto. Además de permitir atrapar un rato de sombra, nos ilustra la epopeya tailandesa del Ramakien, en la que se enfrentan dos ejércitos para representar la lucha del bien contra el mal.

Aunque ahora el rey ya no reside en este palacio, su interior no está abierto a visitas. El edificio del Grand Palace, el Chakri Mahaprasad Hal, está construido en mezcla de estilo tailandés y renacentista italiano. Fue mandado construir por el primer rey de la dinastía Rama, Rama I, trasladó la capital de Siam de Thonburi a Bangkok en 1782.

El bar está estratégicamente situado después de pasar el palacio. Tras la visita a pleno sol y calor, te encuentras unos carteles anunciando helados y granizados y no te puedes resistir a la bendición del aire acondicionado. Así que, nos tomamos unos helados antes de seguir nuestro paseo por Bangkok.

Templo del buda esmeralda

Templo del buda esmeralda

Templo del buda esmeralda

Templo del buda esmeralda

Templo del buda esmeralda

Templo del buda esmeralda

Pinturas en el Templo del buda esmeralda

Monjes budistas en el Templo del buda esmeralda

Pagoda dorada en el Templo del buda esmeralda

Templo del buda esmeralda de Bangkok

Templo del buda esmeralda de Bangkok

Palacio real de Bangkok, Chakri Mahaprasad Hall 

Palacio real de Bangkok, Chakri Mahaprasad Hall 

Palacio real de Bangkok

Palacio real de Bangkok

Palacio real de Bangkok

Palacio real de Bangkok

 

Khao San Road

A estas alturas ya estábamos rendidos, pero los helados nos inyectan fuerzas frescas para caminar hasta Khao San Road. Es la calle típica de los turistas, repleta de bares y puestos callejeros ofreciendo de todo: fruta pelada, wok, cocodrilo al espeto, masajes en la calle, escorpiones a la brasa…….. Es auténtica guirilandia. Cambiar dinero era lo que nos interesaba y conseguimos hacerlo a un tipo de cambio que nos dejó satisfechos, además de tomarnos una papaya troceada. Es una especie de pequeño Thamel, pero en vez de tiendas de ropa de montaña, aquí venden chanclas y pantalones con dibujos de elefantes.

Puestos callejeros en Khao San Road: cocodrilo al espeto

Puestos callejeros en Khao San Road: cocodrilo al espeto

 

Traslado al aeropuerto Don Muang

No veíamos interés en entretenernos mucho más por ahí, así que, pillamos un taxi para primero recoger las maletas y a continuación desplazarnos al aeropuerto de Don Muang para nuestro vuelo tardío. Tardamos una media hora en llegar por la moderna autovía entre modernos rascacielos. El dicharachero taxista tenía ganas de practicar inglés y no paraba de hablar sobre las distintas zonas de Tailandia y sus añoradas llanuras donde vive su familia cultivando arroz.

Nuestro vuelo partía a las 21:30 a Surat Thani, por lo que tras facturar equipaje elegimos un wok en la zona de comidas del aeropuerto. Volamos con Thai Lion Air y sólo admiten 7 Kg de equipaje de mano. Nos sentíamos extraños en el avión. Sólo volaban tailandeses.

A Surathani llegamos tras 50 minutos de vuelo. Orión totalmente tumbado y una enorme luna llena rojiza destacan en el cielo nocturno que nos recibe en esta provincia del sur de Tailandia. Y calor, bochorno nocturno.

El aeropuerto de Surat Thani, aunque internacional, es pequeño, y las maletas salen rápidamente por la cinta. Nos alojamos muy cerca del aeropuerto en MEET Boutique Hotel. Ofrecen recogida gratuita en el aeropuerto. Todo está muy nuevo y limpio, con una cómoda cama. Excelente opción para esta noche. Tiene una pequeña piscina y se puede elegir desayuno entre diferentes opciones: saludable, americano… Por supuesto, con aire acondicionado. 

 

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE:  TAILANDIA SUR: BUCEO Y MÁS

 

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