Collado Jermoso desde Cordiñanes PICOS DE EUROPA 3


Nos levantamos con un día espléndido y luminoso, de esos que ensalzan todavía más la belleza de las montañas. Y si eso ocurre en Picos de Europa, entonces la sensación de satisfacción no puede ser mayor. Tenemos por delante el reto de subir a Collado Jermoso, un imponente lugar encaramado en las montañas del Macizo Central de Picos. Estamos en la provincia de León.

En coche hacia Posada de Valdeón y Cordiñanes

Con la ilusión de ascender a Collado Jermoso comenzamos nuestro desplazamiento en coche desde Soto de Sajambre. Descendemos hacia Oseja, y nos dirigimos hacia el Puerto del Pontón. El valle sigue siendo estrecho y abrupto, y la carretera muy encaracolada.

Tras el Puerto del Pontón nos desviamos hacia el valle de Valdeón, cruzando el puerto de Panderruedas, parando en el mirador de Piedrashitas. Vistas impresionantes hacia el Macizo Central y el Occidental.

Un poco más adelante, volvemos a parar en el mirador de Valdeón.
La carretera hacia Posada de Valdeón es una de las más escénicas de Picos, y mejor en este sentido de circulación. Los macizos del Cornión y de Urrielles exhiben toda su majestuosidad.
También vemos el Pico Jario, que se alza verticalmente sobre el valle de Valdeón. Ayer la niebla nos tapó las grandiosas vistas desde su cumbre.

Pasado Posada de Valdeón, seguimos por la carreterita a Caín, aparcando en el pueblo de Cordiñales, donde comienza nuestra ruta de montaña de hoy hacia Collado Jermoso.

 

Ruta montañera a Collado Jermoso desde Cordiñanes

Se trata de una de las rutas más espectaculares que se pueden realizar en Picos de Europa. Recorriendo diferentes paisajes: hermosos bosques, agradables vegas, collados con vistas increíbles, canales casi imposibles, sobre todo permite penetrar en el corazón de estos picos de formas embrujadoras.
El pueblo de Cordiñanes nos recibe en un día espléndido.

 

La verdad es que asustan todas las advertencias que muestran los paneles al principio de la ruta: “Atención, ruta de alta montaña muy difícil de extrema dureza”.
Ver que se necesitan 4 horas para recorrer 4 km pone los pelos de punta. Aunque, en realidad, el GPS midió al final más distancia. Más de 1200 m de desnivel con fuertes pendientes.

El comienzo es muy sencillo y las vistas sensacionales.

En cuanto nos fijamos en la pared vertical que tenemos enfrente………¡uf, impresiona! Desde aquí nos parece casi imposible cruzar ese paredón. Pero como dicen que impresiona más de lejos que de cerca, es mejor no pensarlo y para allá nos vamos.

El primer kilómetro es bastante fácil, y después empieza una trepada, necesitamos las manos. Y realmente no es tan difícil, sólo que el sendero no tiene más de medio metro de ancho en algunos tramos y va al lado de precipicios verticales……….No quiero ni imaginarme la bajada. Las vistas, de vértigo, al igual que el camino. Este paso, denominado la Rienda de Asotín, está tallado en la roca……¡es alucinante!

Cuando llegamos al hayedo de Asotín, el cuerpo pide quitarse ropa. A partir de ahora la ruta es menos difícil, pero siempre en pronunciada ascensión, primero atravesando el hayedo y después por un camino pedregoso, subiendo por la canal de Asotín.
Por aquí coincidimos con un par de jóvenes montañeros, con quienes compartimos parte de la ruta. Iban muy equipados para pasar la noche en el refugio Jermoso. Nos comentaban que querían subir a la cima de La Palanca al día siguiente.

A la Vega de Asotín llegamos en hora y media. Aquí se impone un descanso y un frugal avituallamiento. No somos capaces de absorber semejante barbaridad ………estamos inmersos en un circo glaciar impresionante, dentro de las montañas del Macizo Central, entre altas paredes calizas verticales y con vistas a Peña Santa y Peña Bermeja del Macizo Occidental. ¡Impresionante de verdad!

A nuestra izquierda vemos el sendero pedregoso y empinado que tomaremos a continuación.

Desde la Vega de Asotín seguimos ascendiendo por el Berón, camino de piedras entre altas paredes calizas.
Numerosas paradas para fotos, o para simplemente mirar, escuchar, sentir y emocionarme. Que no se frene el entusiasmo.

Alcanzado el Collado Solano es otro buen momento para hacer otro descanso. Vistas de escándalo.

El Pico Friero es muy impresionante. Con su gran cantidad de agujas parece tallado por un genio.

Desde aquí distinguimos el sendero por donde tendremos que pasar, en el paredón rocoso. Da un poco de respeto.

Continuamos por la traviesas de Congosto, el camino es cada vez más difícil. Las piernas empiezan a protestar, aunque decidimos no hacer caso a su vocecita, sino seguir el mensaje de nuestros ojos y de nuestro espíritu que dicen que quieren más.

Las vistas al Friero impresionan.

Tras superar el Argayo Congosto emprendemos una dura ascensión, dura de verdad, con zonas de trepada y zonas nevadas. La metedura de pata fue que para evitar una subida por nieve en la zona de la cascada, hicimos una trepada de locura, subiendo por una peña resbaladiza y casi sin zonas de agarre. La ruta no pasaba por aquí, sino por el canal nevado. Yo tenía claro que por aquí no iba a ser capaz de bajar. La segunda trepada fue más fácil, y ésa es la que se hace normalmente en la ruta.

Usamos los crampones para la dura subida final.

En ocasiones oía una vocecita interior que decía: “Mejor dar vuelta, esto está demasiado complicado”, y otra que insistía “Sigamos adelante…, podremos”. Esta última fue la triunfadora, y por suerte pudimos disfrutar de un sitio tan espectacular. INDESCRIPTIBLE!!!!
Las fotos son sin zoom……, ¡estábamos entre las montañas!!.

Bebidas frías que acompañamos de nuestra comida en el refugio Jermoso. Bebidas que no tienen precio en un sitio así, sobre todo sabiendo que las tienen que subir en helicóptero al inicio de la temporada.
Tanto el refugiero como un par de parejas que también habían subido hasta Collado Jermoso para pasar la noche. Nos querían convencer para quedarnos a dormir y embriagarnos con la puesta de sol que se ve desde aquí. Un poco más tarde llegaba el par de montañeros que nos habíamos encontrado en la subida. Ellos se lo habían tomado con calma, no tenían prisa, porque también iban a dormir en el refugio. Me estaba tentando la idea de quedarme, pero por la noche domina la vena comodona frente a la aventurera, y prefería una buena ducha, una buena cena y una buena cama…………… Tal vez la decisión no fue acertada.

Yo no me veía capaz de bajar por aquellos sitios.
“Si lo veis complicado, volved arriba para pasar la noche, y mañana os acompañamos y os ayudamos a bajar con cuerdas y arneses”, nos decían en el refugio al despedirnos.
Emprendíamos el descenso pasadas las 6 de la tarde……..una locura.
Empezamos la bajada por nieve en vertical pendiente, ¡un vértigo de mareo! , menos mal que llevábamos crampones. Sólo pensar que si resbalas, aparecerás unos cientos de metros más abajo, te hace sentir pavor.

Después, el destrepe, y más nieve………..Seguimos con vistas escandalosamente majestuosas.

 

 

La fauna empezaba a salir al atardecer. Montones de rebecos, que nos daban mucha envidia corriendo por las montañas con total facilidad, mientras nosotros parecíamos unos patos mareados a su lado. Nos miraban con toda tranquilidad, no parecían inquietarse ante nuestra presencia. Éramos nosotros los intrusos que merodeábamos por sus dominios.

La niebla circundando las montañas nos dejaba unas deliciosas imágenes de documental de naturaleza indómita.

Llegamos al Collado Solano, ya no queda nadie más en la montaña, y oímos los sonidos de los animalillos por todas partes.
Todo lo que vemos es increíble. Tremendo el Friero!

Las piernas ya están destrozadas en la bajada por el pedrero a la Vega de Asotín.
La Vega de Asotín nos muestra un aspecto fantasmagórico, envuelta por completo en la niebla.

El hayedo de Asotín parece ahora mucho más grande, interminable. Los hitos facilitan seguir el camino adecuado. El paso tallado en la roca al borde del precipicio parece ahora cosa de niños, después de todo lo que hemos pasado. Lo pasamos en penumbra y llegamos a Cordiñanes de noche. ¡Qué duro ha sido! …………..¡Reto conseguido!.
Espero que arriba los montañeros hayan podido disfrutar de una puesta de sol todavía mejor de la que podían imaginar.

Nota: Esta es la ascensión más difícil al Collado Jermoso. Existe otra ruta, por la Vega de Liordes, que es más fácil, con menos desnivel y menos pendiente, aunque más larga, pero sólo es fácil en verano, ya que se pasa por zonas donde se acumula mucha nieve.

 

Comer y cenar

Para cenar: El Desván, en Posada de Valdeón: Un restaurante de diseño en un pueblo de montaña, en el que nos dimos una buena recompensa. Todo estaba rico, pero el cabrito confitado estaba de vicio.
Para dormir: Centro de Turismo Rutal Picos de Europa en Posada de Valdeón. Un lugar bastante acogedor con unas vistas impresionantes hacia el Macizo Central.

A la mañana siguiente pudimos comprobar que los 2 jóvenes montañeros consiguieron llegar a la cima de La Palanca. O eso creemos, ya que en la casa rural tenían un telescopio enfocado hacia las montañas, y pudimos ver a un par de personitas en la cima.

 

Track de la ruta a Collado Jermoso

Descargable para GPS: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6810563

 

Ver más excursiones por Picos de Europa: Aquí


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3 Comentarios en “Collado Jermoso desde Cordiñanes