Yumbilla. Cataratas en el bosque primario de Cuispes


Después de la caminata a la catarata Gocta de ayer, hoy toca el turno a la catarata Yumbilla, otra de las cascadas gigantes de los bosques de la región Amazonas. Para ello nos acercamos a las montañas de Cuispes. Son algunas de las impresionantes cascadas que encierra el húmedo y espeso bosque primigenio. Lugares fabulosos.

Alejandro, con vocación política y pensamiento empresarial, ex-alcalde residente en Cocachimba, dispone de una furgoneta con la que presta servicios de transporte. Todo un personaje!. Era nuestro chófer por un día, para trasladarnos a Cuispes, donde conoceremos la cascada Yumbilla. Para ello, tendremos que bajar la pista de tierra desde Cocachimba hasta la carretera que une Pedro Ruiz con Chachapoyas, continuar hasta Pedro Ruiz por carretera asfaltada, y tomar una pista de tierra que asciende a Cuispes.

Puntual nos esperaba en el jardín del hotel con su vehículo de sillones mullidos, que conducía con suma precaución. Como cada día, algunos pasajeros se nos unían por el camino, ……. amigos…….vecinos……primas…….y entonces, la conversación giraba en torno al desarrollo turístico de Cocachimba y su futuro.

Lucía el sol en Pedro Ruiz. En sus calles se instalaban puestos de frutas tropicales. En uno de ellos compramos mangos y granadillas para nuestra caminata.

El paisaje nos deleitaba durante la subida a Cuispes por una pista de tierra en buen estado.

Vistas desde la carretera de subida a Cuispes desde Pedro Ruiz

Una vez allí, desde la municipalidad nos acompañaron a la asociación de vecinos que han constituido para explotar turísticamente las cascadas de sus bosques lluviosos, cobrando un permiso de acceso de 10 soles.

Como no quedaba en el pueblo ningún guía que nos pudiese acompañar, nos explicaron el camino para llegar. Así que, continuamos en coche, subiendo montaña arriba por una pista de tierra que están acondicionando para acercarse a las cataratas. Paciencia, que, aunque las obras interrumpían el paso, Alejandro se encarga de convencerlos para nos allanen el camino y poder pasar.

El allanado no era suficiente, así que tocaba empujar el coche. Aunque, todavía no era la última parada. Es que este hombre conoce a todo el mundo, y se para a saludar a todos.
La odisea continuaba, y más empujones para pasar tramos embarrados. Pero, al final………lo conseguimos.

Cataratas en Cuispes

Nada más abrir el portalón de acceso a Yumbilla con la llave que nos habían prestado en la asociación, de inmediato nos internábamos en la profunda selva de montaña.

Completamente embarrado estaba el sendero. No me extraña. Tan densa es la espesura que ni penetra un rayo de sol. No sé cómo realizan la fotosíntesis las plantas que crecen a ras de suelo. Si es que los árboles proliferan tan altos y espesos, que ni siquiera dejan ver el cielo. Debíamos de tener debajo de nuestros pies metros y metros de humus.

Bosque primigenio de Cuispes

Me fijaba en las innumerables formas y tamaños de hojas que veía a mi alrededor. También en las flores, que compiten por un poco de espacio, y que con mucha timidez no se atreven a explosionar llamativas.

En cuanto volvía la vista hacia arriba, descubría árboles altísimos, de los que pendían lianas, por cuyos troncos trepaban enredaderas, ataviados con bromelias colgantes, y que en lo alto exhibían sus copas con orgullo. O también descubría curiosas formas, como el árbol-rueda.

Un bosque selvático en su estado puro, sin intervención humana, que a veces se abre para mostrarnos las vistas de las montañas forradas.

Ruta a la catarata Yumbilla

Lianas colgantes sobre el camino

Las plantas se arropan unas a otras

Dos cascadas se cruzaban en nuestro camino antes de llegar a Yumbilla, la Medio Cerro y la Cristal. La cortina de agua de la primera nos salpicaba al atravesarla por detrás. Unos troncos colocados a modo de puente nos facilitaban el cruce de la segunda.

Cascada Medio Cerro

Catarata Cristal

Los helechos arbóreos actuaban de teloneros de Yumbilla, la catarata gigante de la que están orgullosos en Cuispes, y que rivaliza con Gocta el tercer puesto de las más altas en el ranking mundial. Sólo podemos decir que son unas de las cataratas más altas del mundo, porque, a saber cuántas existen y que todavía desconocemos, o que no han sido medidas.

De los 4 saltos de agua de Yumbilla, sólo podíamos contemplar 2 de ellos, rompiendo su intimidad recóndita en la selva. Precioso lugar.
El sendero descendente a la parte inferior estaba tan resbaladizo que el sentido común se imponía. Intentar, lo intentamos, pero desistimos por peligroso.

Catarata Yumbilla

Podríamos seguir recorriendo cascadas, que se multiplican en la zona…..Chinata, Pabellón…………Pero……, el agua que más apetecía era la de la piscina del hotel.

Teníamos que retroceder por el mismo camino, prácticamente llano, para llegar al punto donde nos esperaba Alejandro para llevarnos de vuelta a Cocachimba. Como no, un par de pasajeras se unieron por el camino.

Regresar a Cocachimba parecía fácil…….teníamos coche, conductor………peeeero………el deslizamiento de tierras causado por un chaparrón lo convertía en una nueva odisea. Espera, paciencia……..es cuestión de tiempo que limpien la carretera. Aquí están acostumbrados, es su día a día en cuanto llueve.

La carretera de Pedro Ruiz a Chachapoyas discurre pegada al río Uctubamba, por una quebrada tan estrecha que sólo caben el río y la carretera. Las montañas escarpadas se elevan a ambos lados. Montañas de tierra arcillosa que el agua lixivia con facilidad, arrastrando lo que encuentra a su paso. El paisaje es precioso, sugestivo. Pero el peligro está ahí, en época de lluvias son constantes los desprendimientos de tierra y piedras sobre la carretera. Nos contaban que, a veces, incluso se quedan atrapados toda la noche, cuando la pala no trabaja y hay que esperar al día siguiente para que retiren los materiales desmoronados.
Todavía continuaba cayendo tierra sobre la carretera cuando pasamos. Y después, ya no pasó nadie más.

El Uctubamba desemboca en el Marañón, que más adelante se convierte en el Amazonas. El Uctubamba toma su nombre de los cultivos pre-incas de algodón (Uctubamba = valle del algodón, en quechua).

Y del atardecer en la piscina divisando el valle del Gocta……¡qué decir!……..pues que es de esos momentazos que se viven intensamente en el presente y que quedan para el recuerdo.

Valle de Gocta

Catarata Gocta al fondo

Vistas desde Gocta Lodge

Alojamiento: Gocta Lodge. Espaciosas habitaciones con increíbles vistas desde su balcón. Excelentes desayunos. Para mí, algo a mejorar son las cenas en el restaurante, con una carta demasiado internacionalizada, como lomo de cerdo con salsa de queso o pasta con lomo de res.

Track de la ruta a la catarata Yumbilla

Descargable para GPS: es.wikiloc.com/wikiloc… d=11903093

 

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE: Perú norte. De los glaciares a la selva

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