Caminata por el Valle de Cocora COLOMBIA: EJE CAFETERO 4


La caminata por el Valle de Cocora es una belleza de principio a fin y se ha convertido en la principal atracción del Eje Cafetero. Nadie se quiere perder la oportunidad de conocer este verde valle poblado de palmas de cera, las más altas del mundo. Además observaremos colibríes en Acaime y nos adentraremos en el bosque tropical.

Caminata por el Valle de Cocora

Llegar a Cocora

La carretera que sube a Cocora desde Salento es una delicia. Está asfaltada y se puede llegar con cualquier tipo de vehículo, aunque muchos prefieren hacerlo en los típicos Willys 4×4, mientras que nosotros lo hacemos en nuestro coche alquilado. Son 10 Km de continuas curvas entre verdes paisajes rurales. Las vacas pastan en los prados, los cerros dibujan formas onduladas y de vez en cuando se alza alguna altísima palma que nos hace soñar con el espectáculo que disfrutaremos durante el día.

Lo primero que pasa por mi cabeza al llegar a la aldea de Cocora es: Oh, qué buena pinta. Ya desde el pueblo apreciamos la distinguida belleza del Valle del río Quindío en cuyas laderas crecen las palmas de cera sobre un fondo tapizado de praderas. El bosque nuboso andino recubre la parte alta de los cerros en un paraje que continuamente atrae a las nubes.

Valle de palmas de cera

La ruta de senderismo del Valle de Cocora es circular de 12 Km y se suele completar en 5-6 horas, aunque existen variantes más cortas por si alguien prefiere una versión parcial. Hay que pagar peaje de acceso en 3 puntos de la ruta. Parte de la aldea de Cocora y asciende hasta el punto más alto en Montaña a casi 3000 m de altura. Después desciende al río Quindío. En ocasiones, el sendero junto al río está tan mojado y embarrado que se necesitan botas altas de goma (se pueden alquilar en Cocora). También están disponibles caballos para arrendar en la aldea.

Nosotros comenzamos la caminata en dirección al bosque de palmas para regresar después por el sendero del río. Por la mañana suele estar más despejado y frecuentemente caen chaparrones por la tarde. Así recorreremos por la mañana el tramo más paisajístico.

La zona de las palmas de cera es preciosa. Las altísimas palmeras se elevan con desparpajo sobre el valle tapizado de deslumbrante verde. El camino es ancho y seco, en continua subida. Es difícil describir lo bonitas que son las vistas desde cada uno de los miradores que han acondicionado en el ascendente camino.

Qué cerca planean los cóndores. Es impresionante. He visto cóndores anteriormente en varios países de Sudamérica, pero aquí vuelan extremadamente cerca, dejándonos apreciar perfectamente sus ojos, su pico……

Caminata por el Valle de Cocora. Palmas de cera

Finca La Montaña

A 2900 m de altura alcanzamos la finca La Montaña inmersa en la vegetación tropical. Entre la frondosidad se abre un balcón que nos permite contemplar el Cerro Morrogacho.

El bosque nuboso es reserva de fauna y está prohibido ingresar con mascotas. También está prohibido volar drones con el fin de proteger a los cóndores.

Vista desde finca La Montaña

Bosque nuboso

El sendero desciende a partir de entonces, más estrecho, pronunciado y resbaladizo. Nos hemos internado en el bosque nuboso, compuesto por un sinfín de especies que tejen una maraña. Lianas, orquídeas o bromelias cuelgan de las ramas de los árboles, los cuales espigan sus troncos buscando la luz, mientras que en la umbría crecen helechos gigantes y se enrollan las enredaderas.

Bosque nuboso de Cocora

Casa de los Colibríes en Acaime

Descendemos hasta el río Quindío, el cual delinea el valle de Cocora. Una desviación ida y vuelta conduce a Acaime. Hay que volver a subir de forma pronunciada para llegar a la Casa de los Colibríes. El pago de la entrada incluye una consumición. Ya que el chocolate con queso es típico de la zona, lo degustamos mientras nos tomamos un respiro charlando con otros viajeros. Los colibríes acuden a los bebederos y no les preocupa la presencia humana. Nos podemos acercar para observar el continuo aletear de estos pequeños pájaros de colores. Son puro nervio. Tienen algo magnético como ya percibimos en Perú y en Ecuador.

Río Quindío en el Valle de Cocora

Helechos arbóreos en el bosque nuboso de Cocora

Colibríes en Acaime

Caminata por el Valle de Cocora: Río Quindío

Regresamos de nuevo hasta el río para proseguir por el sendero que lo acompaña. Los puentes colgantes de madera que se balancean cuando los cruzamos nos otorgan una sensación de exploradores. El río pega acelerones, salta, brinca. El bosque es una sinfonía de sonidos. Aquí habitan osos de anteojos, pumas, además de multitud de aves y mariposas. No se dejan ver aunque escuchamos sus sonidos.

Río Quindío

El último tramo nos vuelve a regalar un paseo por el valle con vistas a las palmas de cera que pueblan las laderas. Precioso paisaje.

Valle de Cocora

Retornamos a la aldea de Cocora tras 12 Km y unas 5 horas y media. Aprieta el hambre y nos acercamos al restaurante de Juan B, donde habíamos dejado aparcado el coche. Todos los platos de la carta sonaban demasiado contundentes, por lo que nos pedimos algo para compartir. Apenas 15 minutos nos separan de Salento.

 

Visita a finca cafetera Las Acacias en Salento

 10 minutos en coche por un camino de tierra que desciende desde Salento nos dejan en Vereda Palestina. Aquí se emplazan varias haciendas cafeteras que organizan circuitos turísticos en español o en inglés. Elegimos Finca Las Acacias por recomendación del hotel.

Mientras paseamos entre cafetales, Jonathan, nuestro joven guía, nos explica en detalle el proceso del cultivo y la elaboración del café y la vida en la hacienda. Las matas crecen en laderas inclinadas entre 800 y 2000 m de altura en climas húmedos. Al percatarnos de semejantes pendientes, nos hacemos idea del esfuerzo que entraña el cultivo de los arbustos y la recolección de los granos. Es totalmente heroico cosechar en estas condiciones.

Te lo narran de forma sencilla y resulta muy instructivo, ya que sólo tienen que explicar la actividad a la que se dedican y que conocen mejor que nadie.

Los paisajes son soberbios, completamente humanizados. Auténtico paisaje cultural cafetero. Es una visita muy interesante. Terminamos el circuito igual que lo habíamos comenzado, degustando un café que preparan a tu gusto: expreso, americano….

A pesar de su fama internacional, en Colombia no preparan un café consistente. El «tinto» que beben ellos es un café aguado, tipo americano. Los mejores granos abandonan el país rumbo a las tazas europeas. No en vano es uno de los principales recursos económicos del país.

Ha sido un día genial.

Cultivos de café en Finca Las Acacias en Salento

 

Cena en Salento

Restaurante “Donde Laurita”. Nos hartamos de carne con unos bifes (churrascos) enormes y muy sabrosos.

 

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE:  COLOMBIA: EJE CAFETERO, CARIBE Y AMAZONAS

 


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4 Comentarios en “Caminata por el Valle de Cocora

  • Daniel

    Hace menos de un año que fui a Colombia e hice casi tu mismo recorrido (Amazonas, Cartagena,Villa de Leyva y Tayrona ) pero sin duda lo que más me arrepiento es no ir al eje cafetero… San Andrés si que no me llamaba mucho. Queda apuntado el Valle del Cocora para la próxima! Un país precioso!

    • Kami Autor

      Hola Daniel,
      Colombia es un país extenso y diverso y hay que elegir. Yo también tuve que descartar muchos lugares. No estuve en Villa de Leyva ni Tayrona ni en muchos otros sitios.
      El Eje Cafetero me gustó mucho.