ANTOFALLA: Un pueblo perdido en la puna argentina ARGENTINA - NOA 2


De la puna salteña a la puna catamarqueña transcurrirá esta etapa. Nos vamos de Tolar Grande (provincia de Salta) a Antofagasta de la Sierra (provincia de Catamarca). El pueblecito de Antofalla se esconde en lo más recóndito de este recorrido, entre paisajes de fantasía, al borde del salar de Antofalla.

El ambiente en la puna es extremadamente seco. Y la sequedad se acentúa todavía más con el fuerte viento de la puna que se suele levantar por las tardes. El pelo se deshidrata, la piel se escama, las fosas nasales se resecan. Es necesario llevar crema hidratante, bálsamo labial y nasal.

Este viaje nos brinda la oportunidad de atravesar una vez más el Salar de Arizaro, y observar la figura del Cono de Arita. Un paisaje exclusivo y singular. El año pasado llegamos caminando hasta la base del cono, por la rugosa superficie del salar. Este año sólo lo vemos desde lejos al pasar.

 A la excursión se ha unido Rosa, la mujer de Juan, pues nunca en su vida había ido a Antofalla ni a Antofagasta de la Sierra.

En el punto más alto, y límite provincial, a más de 4000 m de altitud, nos despedimos de la provincia de Salta. Apetecía estirar las piernas y paramos junto una apacheta. Rendimos honores a la Pachamama, agradeciéndole la suerte en el camino.

Y entramos en la provincia de Catamarca.…………..Gran desconocida……Aunque con paisajes grandiosos, y con esos cielos de tan intenso azul que regala la altitud.

 

Antofalla

 Todo es tan inmenso, tan increíble, tan difícil de asimilar. Como la visión de la vega de Antofalla, un oasis verde al lado de un riachuelo.

O la visión del salar de Antofalla. Su blanca superficie compone otro paisaje casi irreal.

No se queda atrás la composición pictórica de las montañas volcánicas

El pueblecito de Antofalla pertenece a la municipalidad de Antofagasta de la Sierra (provincia de Catamarca).

Juan conoce a gente del pueblo, y nos presenta. Recorremos las huertas con árboles frutales (manzanos, melocotoneros, albaricoqueros…). Un milagro en medio del desierto, ¡qué importante es el agua!

Somos bien recibidos en un pueblo hospitalario, poco acostumbrado a ver gente extraña. En una casa nos preparan mate y té. Incluso un hombre promete matar y asar un cordero la próxima vez que visitemos Antofalla.

Después de algo más de una hora en el pueblo, seguimos camino, atravesando montañas.

La vista es prodigiosa durante nuestro recorrido. El salar de Antofalla, blanquísimo. El pueblo encajado en un rinconcito verde, ….las altas montañas nevadas, entre ellas el Volcán Antofalla.

Cada vez más lejos iba quedando Antofalla, un oasis, un milagro, en medio del desierto

Es imposible describir cómo viven allí, su situación de aislamiento y de carencias. Hay que estar allí y verlo con ojos propios.

De Antofalla a Antofagasta de la Sierra

El camino que conduce a Antofalla desde Antofagasta fue excavado a mano por un poblador de Antofalla hace unos años, con pico y pala. No nos podemos imaginar algo así.

Ahora lo ha arreglado la empresa minera que trabaja en la zona, por presión de la población local. Pero es que esta pista sigue siendo poco más que una “huella”.

 Aunque ya habíamos visto miles de vicuñas durante todo el viaje, tuvimos que hacerle una foto a éstas, que se empeñaron en posar para nosotros.

Al llegar a Antofagasta de la Sierra, nos despedimos de Juan y de Rosa, con mucha pena, hasta la próxima. Sus atenciones han sido insuperables.

Percibíamos que seguíamos en un lugar remoto. Cuando llegamos, éramos los únicos turistas en el pueblo. Un poco más tarde se nos unió una pareja de porteños, ya conocedores de otras zonas de la puna, y con quienes compartimos agradables momentos durante los 3 días siguientes.

La decoración estrambótica del comedor “El puneño” amenizaría nuestras cenas y algunas comidas durante nuestra estancia, en compañía de nuestros compañeros porteños.

La tarde la dedicamos a acercarnos a algunos de los cerros que rodean el pueblo. Ejercen de miradores naturales hacia los volcanes. Y es que, en Catamarca, los volcanes adquieren una expresión superlativa, como bien comprobaríamos los días siguientes.

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE: Bolivia y Noroeste argentino


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2 Comentarios en “ANTOFALLA: Un pueblo perdido en la puna argentina

  • Rodolfo Rimoldi

    hola me tope con la pagina de casualidad, amamos viajar con mi esposa y catamarca nunca la recorrimos,gracias por las narraciones,fotos e informacion brindada

    • Kami Autor

      Hola Rodolfo, gracias a ti por los comentarios. Es verdad que Catamarca es la gran desconocida. No se promociona turísticamente y en cambio, es una provincia asombrosa. Te animo a conocerla.