Una Aldeia Mágica abandonada en Arouca PORTUGAL - Serra da Freita


En esta ruta de senderismo conoceremos uno de esos lugares por los que me gusta curiosear y perderme en la historia de sus rincones. Imaginarme los nombres de los antiguos habitantes y sus quehaceres de esta aldea abandonada de Drave. Tiene merecido el sobrenombre de Aldeia Mágica, pues parece que la magia se ha apoderado de ella.

Localización de la ruta a Aldeia Mágica:

Municipio de Arouca, a 60 Km de Oporto. Caminata de 17 Km, unión de 2 rutas señalizadas: PR-13 y PR-14.

En coche:

Hoy nos dirigimos a Covelo de Paivó, aldea del municipio de Arouca, a 17 Km de la capital municipal, por carreteras de montaña que permanecen heladas en las zonas sombrías. Recorremos pequeñas aldeas (Cela, Ponte de Telhe) que se configuran escalonadamente en las laderas, sobre las cuales se disponen terrazas de cultivo. Lugares preciosos, aunque fuertemente castigados por explotaciones madereras que tanto estropean el paisaje portugués. La ubicación de Ponte de Telhe me pareció especialmente bonita.

Aparcamos junto a la ermita de Covelo de Paivó, donde comenzamos esta ruta, señalizada como PR-13. Covelo de Paivó se encuentra en un hermoso lugar, en el Portugal profundo, sobre una ladera que cae a la orilla del río Paivó.

 

Ruta de senderismo a Aldeia Mágica

Partiendo de Covelo de Paivó, pronto comienza una suave y progresiva subida por un tradicional camino de carros, entre muros de piedra. Nos acompaña el murmullo del río Paivó fluyendo por el fondo del valle y del cual nos vamos alejando a medida que ascendemos.
El valle es muy bonito. Las vistas se van abriendo cada vez más, aunque apenas sobrevive algún roble. Hasta estas escarpadas laderas han llegado los eucaliptos.
En las vertientes más soleadas, de configuración rocosa, sólo crecen matorrales.
A orillas del río observamos tierras de cultivo en terrazas, que parecen ya abandonadas.

Admirable la artesanal construcción de estos caminos antiguos, piedra a piedra, allá donde no llegaban las máquinas y en tiempos en los que no existían apenas herramientas. Todavía son visibles los surcos marcados en las losas de piedra por el paso de las ruedas de los carros durante cientos de años.

Desde los 550 m de altura las vistas son magníficas, el río ha quedado abajo. Todo ello acompañado por los paisajes del valle del Paivó.

Tras unos 4 Km llegamos a la aldea de Regoufe, aldea tradicional donde finaliza el PR-13. Y comienza el PR-14, hacia Aldeia Mágica, por el que continuaremos.

Tras atravesar Regoufe y cruzar el riachuelo (Ribeira de Regoufe), el camino sigue por la ladera de enfrente. La subida es ahora más acusada, y las vistas alcanzan cada vez mayor amplitud. En Regoufe se puede visitar una antigua mina de wolframio, aunque nosotros no lo hicimos.

Una vez que alcanzamos los 700 m de altura, la ruta continúa bordeando una ladera, y nuestras vistas van girando de perspectiva.
El camino es ancho y cómodo, tipo pista forestal. Discurre por un entorno soleado y desolado, donde no crece ningún árbol, la única vegetación se compone de matorrales bajos. No se divisa ningún lugar habitado en el entorno. 750 m es la cota máxima de la ruta, y entonces comenzamos a bajar.

Durante el descenso ya empezamos a divisar a lo lejos la aldea de Drave. Por un camino de carros descendemos hacia la aldea, su única vía de acceso. El valle se ha hecho estrecho y profundo, muy bonito.

Drave. Realmente mágica

La aldea se ubica a 600 m de altura, abandonada y escondida. Sus casas de piedra con tejado de pizarra se encaraman sobre la ladera. Reluce el blanco de las paredes encaladas de la pequeña ermita. El sonido del riachuelo Ribeira de Palhais ameniza nuestro picnic. Un sitio precioso y olvidado.

Este es uno de esos lugares por lo que siempre me gusta curiosear y perderme en la historia de sus rincones, imaginarme los nombres de sus antiguos habitantes y sus quehaceres diarios.
Tiene tiene bien merecido el sobrenombre de Aldeia Mágica, pues parece que la magia se ha apoderado de ella.

La ruta es lineal, por lo que nos queda regresar por el mismo camino, apurando el paso pues pronto anochecerá.

Mágica resultaba también la luz del atardecer cuando nos acercábamos a la aldea de Regoufe. También la luz que después iba iluminando el valle, resaltando las tonalidades anaranjadas de las hojas que quedaban en los árboles.

Ya en penumbra llegamos a Covelo de Paivó, pero aún así nos acercamos a echar un vistazo por sus callejuelas. Otra aldea de marcado acento rural, con olor a vaca, con mujeres cargando leña a sus espaldas. Y en un entorno excepcional, oculta entre montañas.

 

Track de la ruta a la aldea de Drave: Aldeia Mágica

Descargable para GPS: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8676610

 

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