Una escala larga entre vuelos es una excelente oportunidad para visitar la ciudad de Doha. Es muy fácil hacerlo por cuenta propia y resulta agradable conocer algunos sitios de la capital qatarí, especialmente por la noche, cuando la iluminación viste de gala los edificios. Es interesante la visita al Museo de arte islámico.
Opciones para visitar Doha durante una escala
Teníamos una escala de 8 horas en Doha y al investigar opciones para visitar la ciudad durante la escala, me encontré fundamentalmente 2 alternativas:
- Mediante un tour organizado, principalmente el que organiza Qatar Airways y se puede reservar en su página web. Me pareció una visita muy atropellada, ya que se visitan varios puntos de la ciudad, aparentemente parando poco tiempo en cada uno. Además, el recorrido se hace en grupos grandes en autobús. Yo no quería saber nada de andar subiendo y bajando del autobús en cola y ajustarme a los escuetos tiempos establecidos.
- Visita por libre en transporte público, ya sea utilizando metro o taxi. Esta es la opción me elegí, ya que prefiero ir a mi aire y dedicarme a visitar lo que me apetezca, aunque sean menos lugares, pero más libremente. Dudaba si usar metro o taxi, y finalmente nos decantamos por el metro.
Doha es una ciudad de grandes dimensiones, muy moderna, y para una visita corta hay que seleccionar algunos lugares principales. El aeropuerto está cerca de la ciudad, por lo que llegar al centro no requiere más de unos 15 minutos.
Doha por la noche
Cómo llegar a Doha desde el aeropuerto
Aterrizamos con algo de adelanto en el moderno aeropuerto de Doha, y pasamos inmigración sin ningún tipo de formulario, ni preguntas, ni sello en el pasaporte, y nos dirigimos a coger el metro. Para coger un taxi hay que ir a la izquierda de la salida, mientras que para coger el metro hay que dirigirse a la derecha.
Desde la terminal del aeropuerto hay que caminar varios minutos para llegar a la estación de metro del aeropuerto.
Una vez en la estación de metro del aeropuerto, hay personal para ayudarte a comprar los billetes de metro. Compramos el daily pass, ya que en la estación del aeropuerto no se pueden comprar billetes sencillos (pero es muy económico). El billete diario sirve para viajes ilimitados durante el día (se extiende hasta la madrugada). La línea roja es la que comunica la ciudad con el aeropuerto.
Hay que fijarse en los vagones, ya que algunos son solo para hombres, otros para mujeres y otros son mixtos (familiares).
El metro de Doha es moderno y traslada al centro de la ciudad en 15 minutos. Lo más lento es llegar a la estación desde el aeropuerto y después salir de cada estación de la ciudad, puesto que el metro circula bastante profundo.
Corniche y el Distrito financiero
Nos bajamos en la estación de Corniche, junto a las instalaciones creadas para la Expo 2023 y cerca de los grandes rascacielos del distrito financiero. Nada más salir de la estación accedemos al Parque Al Masrah, una moderna zona verde muy cerca del mar, que está aderezada con llamativas esculturas, como la Dugong, que representa un dugongo de los que nadan por las aguas de Qatar.
Parque Al Masrah
Ya ha oscurecido y los edificios se iluminan con luces de colores. Es Ramadán y empieza a salir la gente a la calle en cuanto oscurece. Cruzamos la carretera de varios carriles que separa el parque del mar para llegar al paseo marítimo de Corniche, que recorre toda la Bahía de Doha a lo largo de 7 Km. El paseo se acompaña de carril-bici, jardines y discurre pegado a la ancha carretera. En numerosos puntos del paseo se pueden coger patinetes eléctricos (supongo que de pago).
Asomándonos al borde del mar apreciamos la forma semicircular de la bahía de Doha, y muy cerca vemos los altos rascacielos de diferentes formas y colores.
Edificios de West Bay en Doha
Caminamos hasta los rascacielos del barrio de West Bay, el distrito financiero. Los edificios son impresionantes, y seguramente ganan atractivo por la noche cuando se iluminan. Conforman un moderno skyline, pero es que todo es modernísimo en esta ciudad impoluta: los edificios, las carreteras, los paseos, los parques, el aeropuerto. Curioseamos entre los edificios, recorremos varias calles y alucinamos con tanta modernidad.
Tras pasear al borde del mar y después por las calles de los rascacielos, volvemos sobre nuestros pasos para coger el metro en la estación West Bay (línea roja), y regresamos hasta el centro. Tras un cambio de línea roja a la amarilla del metro, nos bajamos en una estación muy céntrica, Souk Waif, en pleno zoco.
Souk Waqif
Souk Waqif es el zoco de Doha. También está impoluto, no es viejo como los zocos de otras ciudades musulmanas, sino bastante moderno. De todas formas, aunque algunas calles son más anchas y nuevas, otras mantienen la tradición de estrechos callejones de adobe, que ocupan el antiguo mercado tradicional. Nos fijamos en los techos de madera, en los arcos entre pasadizos, en el encalado de las paredes de adobe.
En el zoco venden casi de todo: telas con todos los estampados posibles, zapatos, metales, joyas, especias……… .incluso aves……… Se trata de varios pasillos cubiertos que están repletos de tiendas. En el exterior se emplazan varios restaurantes con terrazas. Está frecuentado en esta tarde de Ramadán, todos han salido y animan el ambiente.
Es un lugar para curiosear un ratillo, para comer o tomar algo, pero no hay mucho más.
Souk Waqif Park y Dhow Harbour
Desde el zoco atravesamos el Parque Souk Waqif, al que algunos han acudido para tumbarse en la hierba y entretenerse con la conversación o contemplando el paso de la gente, gozando de la benigna temperatura nocturna. Desde aquí vemos uno de los edificios representativos de Doha, el Fanar (Mezquita Abdullah Bin Zaid), cuya forma de espiral se ilumina por la noche. El edificio alberga una mezquita y un centro cultural, el cual se puede visitar para conocer las costumbres de Qatar.
Cruzamos la carretera para llegar de nuevo al lado del mar. El Monumento La Perla es famoso y de noche se ilumina de azul. La escultura muestra una ostra con las valvas abiertas y una perla en su interior. Rinde homenaje a los buscadores de perlas, antiguamente una de las principales fuentes de ingresos de los habitantes de la ciudad. El lugar ejerce de punto de encuentro o de referencia en la ciudad.
En este punto, además de otros puntos del paseo marítimo, numerosos barcos iluminados ofrecen navegaciones por la bahía a los turistas.
Monumento La Perla
Desde el borde del mar contemplamos el skyline de Doha, compuesto por rascacielos iluminados de colores. Doha luce mucho por la noche.
Corniche, el paseo marítimo de Doha
Museo de Arte Islámico de Doha
Seguimos caminando por el paseo marítimo hasta el Museo de Arte islámico, emplazado en una isla artificial a la que se accede por un llamativo paseo entre palmeras.
El edificio es impresionante, obra de un reconocido arquitecto que ha ganado premios de renombre internacional, el mismo que diseñó la pirámide de cristal que está delante del Museo del Louvre.
La entrada es de pago y esta noche de Ramadán extiende su horario hasta la medianoche.
Dos de las plantas albergan exposiciones permanentes, mientras que otras dos acogen exposiciones temporales. Un restaurante de alta cocina ocupa la última planta.
El edificio alberga una interesante colección de objetos artísticos, principalmente de arte islámico, pertenecientes a diferentes países del mundo. Tres continentes se reúnen aquí. Se exponen antiguos manuscritos, valiosas joyas, trajes, alfombras, cerámicas, adornos, armas. Entre ellos, no faltan objetos de la Alhambra de Granada y la Mezquita de Córdoba.
Astrolabio antiguo expuesto en el Museo de arte islámico de Doha
Pero no son solo los objetos artísticos y culturales que se exponen, es que el interior del edificio es imponente, con una espectacular escalera central en el patio interior. Pasamos hora y media en el museo dándonos bastante prisa. Íbamos apretados de tiempo.
Souk Waqif es la estación de metro más cercana al museo.
Pensábamos volver en taxi al aeropuerto, pero no encontramos ninguno por la zona a esas horas, a pesar que habíamos visto varios taxis antes a la ida. Así que volvimos andando al Souk Waqif y cogimos el metro aquí; es la estación más cercana al museo, a poco más de 1 km de distancia. El zoco estaba todavía más animado a esta hora más tardía.
En total pasamos algo más de 4 horas en la ciudad y llegamos al aeropuerto con tiempo suficiente para el embarque del siguiente vuelo.
Aeropuerto de Doha
Para entrar de nuevo al aeropuerto resultó muy rápido pasar el control de pasaportes (por máquina) y el control de seguridad.
El aeropuerto de Doha es impresionante, enorme, modernísimo, puedes pasarte una escala de varias horas sin aburrirte. El diseño de la Terminal posee varias plazas espectaculares, multitud de tiendas y bares. Además ofrece squash, golf virtual y otros entretenimientos. Pero lo que más me gustó son los frondosos jardines, como un parque dentro del aeropuerto, con bancos, pérgolas, altos árboles, multitud de plantas…….todo natural.
Un tren interno comunica las terminales más alejadas. Está todo muy bien indicado.
















