Esta ruta en coche por la Sierra de Guadarrama comienza en La Granja de San Ildefonso, desde donde subimos al Puerto de Navacerrada por el valle del río Eresma. Después seguimos al Puerto de Cotos y continuamos por el Valle del río Lozoya hasta la villa histórica de Buitrago de Lozoya. Recorreremos pueblos y paisajes de las provincias de Segovia y Madrid.
Ruta en coche por la Sierra de Guadarrama
Empezamos la ruta en coche por la Sierra de Guadarrama en La Granja de San Ildefonso, pueblo de la provincia de Segovia que está declarado Conjunto Histórico Monumental.
La Granja fue el lugar elegido por el rey Felipe V para su retiro a principios del siglo XVIII, donde construyó su Palacio Real. Se pueden visitar varias lujosas salas del Palacio (de pago) o pasear por los jardines de corte francés (gratis). Son llamativas las fuentes de los jardines, el agua alcanza gran altura (dicen que 40 metros), aunque su funcionamiento tiene un horario muy limitado. En cualquier caso, merece la pena pasear por los inmensos jardines contemplando el Palacio Real.
Palacio Real de La Granja de San Ildefonso
El interior del palacio alberga un Museo de tapices, que expone una valiosa colección de tapices flamencos que fueron tejidos para los reyes españoles de los siglos XVI y XVII.
El enorme edificio de la Real fábrica de cristales también se puede visitar, ya que hoy en día está convertido en Museo-Taller. Se pueden observar los objetos de vidrio que expone, o bien es posible asistir a demostraciones de elaboraciones artesanas. El edificio fue construido por Carlos III en el siglo XVIII.
Es agradable pasear por la villa histórica de La Granja de San Ildefonso. Está bien conservada, cuidada, y llena de restaurantes en los que degustar la gastronomía típica (judiones de La Granja, cochinillo, cordero, ….)
Finalizado el paseo pusimos rumbo al Puerto de Navacerrada. El siguiente pueblo es La Pradera de Navalhorno, que cuenta con algunos restaurantes con vistas a las cumbres de la sierra.
Continuamos la ruta en coche en dirección al Puerto de Navacerrada. Circulamos entre pinares por la falda de la Sierra, que acompañan al curso del río Eresma. La carretera discurre paralela a su cauce, aunque el río queda oculto a la vista desde el coche.
La siguiente parada (a 4 Km de La Pradera de Navalhorno) es Boca del Asno, dónde está el Centro de Visitantes Valle de Valsaín, en el cual se pueden ver exposiciones y audiovisuales En Boca del Asno, además de juegos infantiles, hay mesas de picnic y un kiosco para que la gente organice una jornada campestre comiendo bajo los pinos. Era un lugar que Carlos III acondicionó para sus momentos de ocio.
Boca del Asno en la Sierra de Guadarrama
Entre pinos seguimos y a sólo 3 km nos detenemos en el Puente de la Cantina, situado sobre el río Eresma a 1300 msnm. Hay aparcamiento y ahí está la Fuente de la Canaleja. El puente también se conoce como de los Mosquitos, nombre tomado de la Venta de los Mosquitos que se localizaba en este punto. Desde este aparcamiento se puede subir a pie al Puerto de Cotos por sendero. El río Eresma baja bastante encajado entre altos pinos silvestres y esta parada nos permite apreciar la orogenia del valle.
Ruta en coche por la Sierra de Guadarrama: Puente de la Cantina
Senderos en Puente de la Cantina
A partir de entonces, la carretera sube más fuertemente hacia el puerto de montaña, afrontando varias curvas bastante cerradas que se conocen como las Siete Revueltas, y siempre entre pinares.
El Puerto de Navacerrada es punto de inexcusable parada. Se sitúa a 1880 m de altitud en el límite de Castilla y León (Segovia) y Madrid, y acoge la estación de esquí de Navacerrada. Estaba nevado y nos asomamos al mirador para contemplar las cumbres nevadas de Peñalara y Dos Hermanos, así como el Valle del río Eresma. Hay bastante ambiente, niños jugando con la nieve, tirándose en trineo, e incluso gente esquiando. Varios bares y restaurantes disponen de terrazas panorámicas.
Puerto de Navacerrada
En el Puerto de Navacerrada arranca la carretera SG-615 que lleva al Puerto de Cotos, distante 7 km por una carretera panorámica que discurre por la parte alta de la sierra.
El Puerto de Cotos es punto de salida de emblemáticas rutas de senderismo o de montaña como la que se dirige a las lagunas de Peñalara, a las cimas de Dos Hermanos, cima de Peñalara. Toma su nombre de los cotos reales que asentó Carlos III en el siglo XVIII. Dimos un paseo hasta el Centro de Visitantes de Peñalara para ganar algo de altura y contemplar las vistas a las montañas de La Pedriza. Este puerto es también límite de Segovia y Madrid.
Puerto de Cotos
A continuación seguimos por la misma carretera (ahora M-604) hacia Rascafría por el Valle del río Lozoya. Descendemos entre pinos con vistas a las montañas nevadas de La Pedriza que llevamos a nuestra derecha. Está todo muy bien indicado y hay varios aparcamientos para hacer rutas o simplemente oxigenarse entre pinos o al lado de arroyos.
Pinares en la Sierra de Guadarrama
Poco antes de llegar al pueblo de Rascafría está el Real Monasterio de Santa María de El Paular, que sólo se puede visitar con reserva previa. Se fundó en 1390 y estuvo habitado por monjes cartujos. El edificio mezcla diferentes estilos arquitectónicos: gótico mudéjar, plateresco, renacentista, barroco, y es Monumento Nacional.
Rascafría se emplaza en el Valle del río Lozoya con espléndidas vistas a las montañas. El pueblo es atravesado por el arroyo del Artiñuelo y un agradable paseo discurre por la ribera del río. Aparte del monasterio, del bosque finlandés, de los paseos con vistas, los visitantes acuden para pasar un día tranquilo huyendo del bullicio urbano y comer en alguno de sus numerosos restaurantes que ofrecen gastronomía regional, especialmente a base de carnes de la sierra. Paseando llegamos a la iglesia de San Andrés, que puede tener su origen en el año 1500 y fue restaurada en el siglo XX después de los destrozos sufridos durante la Guerra Civil. La iglesia en Bien de Interés Cultural. A mí, Rascafría no me parece un pueblo demasiado atractivo.
Rascafría
Continuamos la ruta en coche y pasamos el pueblo de Lozoya orillas del embalse de Pinilla. Una senda peatonal bordea el embalse. Unos kilómetros más adelante, la carretera nos deja en la autovía E-5 Madrid-Burgos y observamos que aguas abajo del embalse el río va casi seco. Las montañas van quedando más lejos y el relieve se va aplanando.
Buitrago de Lozoya es uno de los pueblos más bonitos de Madrid. Sí que es bonito, especialmente por su emplazamiento sobre un meandro del río Lozoya. Hay que dedicarle al menos un par de horas. Aparcamos en la calle principal y bajé caminando al río. Una senda entre pinos va bordeando el río y así se llega al Mirador del Pinarcillo, que nos ofrece una espléndida panorámica del pueblo encaramado sobre el meandro del río.
Vista de Buitrago de Lozoya
Regresamos para dirigirnos al centro histórico, el cual que está amurallado. Un paseo acompaña a la muralla bordeando el curso del río Lozoya que se encaja ligeramente en las paredes rocosas del terreno.
Buitrago de Lozoya
El Castillo-Alcázar del marqués de Santillana está construido sobre la muralla defensiva que bordea el casco histórico, característica que le confiere singularidad.
El edificio del marqués se dispone en torno a un patio y no cuenta con torre del homenaje, ya que estaba concebido como residencia palaciega. Se trata de una construcción mudéjar construida con ladrillo y con los característicos arcos de dicha arquitectura. Su origen se remonta al siglo XV y pertenecía a la familia Mendoza, con título de marqués de Santillana. Mediante un puente, el castillo estaba comunicado con el coto de caza familiar que se extendía al otro lado del río.
La villa de Buitrago disfrutaba de prosperidad económica en la Edad Media gracias a la ganadería en el fértil Valle. La muralla, con una sola puerta de acceso y su posición elevada sobre el río, eran sus puntales de defensa.
Muy cerca del castillo se localiza la iglesia de Santa María, con un campanario de varios pisos adornados con arcos, al cual se puede subir (de pago).
Seguimos explorando el casco histórico, caminando hasta el extremo del pueblo en el jardín medieval Parque de la villa, donde volvemos a encontrarnos con la muralla. Subiéndola se aprecian las vistas al río. Varios tramos de la muralla se pueden recorrer a pie para contemplar panorámicas del pueblo y su emplazamiento. Subo las escaleras que están en frente de la Iglesia para encaramarme de nuevo a la muralla y contemplar una vista de la Iglesia y el castillo desde lo alto. No se puede seguir más, creo que en otro horario se sube pagando y se puede caminar por un tramo de muralla. A última hora de la tarde estaban abiertas las escaleras, pero no se podía seguir más.






















