Lago Parón y Laguna Artesoncocha PERU - PARQUE NACIONAL HUASCARÁN


Al Lago Parón llegamos desde Yungay. De color azul intenso, es el de mayor tamaño de la Cordillera Blanca, dentro del Parque Nacional Huascarán. Es también el punto de inicio de nuestra fácil caminata a la Laguna Artesoncocha, de aguas verdosas. Un río las une. Mismas aguas, diferente color.

En Yungay, ya de buena mañana, los campesinos esperaban con paciencia las largas colas para entrar en el banco, incluso sentados en el suelo. No sé si las mujeres son mayoría, si destacan por su colorida vestimenta, o porque llevan las riendas sociales…………..en cualquier caso, se les ve más, ya sea trabajando el campo, vendiendo en los tenderetes o realizando cualquier recado.

El taxi que contratamos por 170 soles para trasladarnos al Lago Parón incluía espera y regreso. Carretera asfaltada hasta Caraz, descendiendo por el valle Callejón de Huaylas. La vegetación se iba tropicalizando, incluso crecían plataneras al pie de las montañas. El agua es recogida en la montaña y llega al valle mediante canales.

Cualquier metro de terreno está cultivado mientras se pueda enrasar en terrazas, en un revoltijo de higueras, melocotoneros, manzanos, plataneras, maíz, ajís, ……………..y campos sembrados de flores: dalias o clavelinas, para su venta. El color amarillo triunfaba entre las dalias, mientras que las clavelinas variaban entre rosas, rojas y blancas.
Un paisaje diferente al que habíamos visto hasta el momento, más verde que en las zonas más altas del Callejón de Huaylas en Huaraz.

De la mano de Omar, un día más no nos íbamos a librar de tragar polvo al ascender por la condenada pista polvorienta, que tenía el añadido de deleitarnos con maravillosas vistas al borde del precipicio.

Lo que todavía no sabíamos era que la excursión incluía un extravío. Ni ellos mismos saben cómo llegar a los sitios. A Omar lo veíamos inseguro, mirando para aquí y para allá, pero……no fue hasta después de una hora montaña arriba cuando se le ocurrió parar a preguntar a unos campesinos…….en quechua, claro, y nosotros sin entender nada. Efectivamente, el error estaba confirmado. No estábamos en el camino a Laguna Parón, sino por Cashapampa, en la trocha de acceso al famoso trekking de Santa Cruz, que en 4 días atraviesa la Cordillera Blanca y permite saludar al Alpamayo, que alguien ha calificado como la montaña más hermosa del mundo………..Omar no había ido al lago Parón en su vida. En fin…….., nos brindó la oportunidad de conocer un sitio más.

Aquí nunca sabes cómo vas a llegar al siguiente sitio, ni lo que vas a hacer mañana. Es cuestión de preguntar.

Era necesario bajar toda la montaña hasta Caraz, para tomar la desviación correcta. …………De nuevo, montaña arriba, la pista ascendía entre campos de cultivo y pequeños poblados. Al igual que habíamos visto hasta el momento, la principal ocupación de los lugareños eran las tareas agrícolas, que por ahí compartían con los cultivos florales.

Antes del ingreso al Parque Nacional, las repoblaciones de eucaliptos poblaban los montes. Recuerdo que una vez un hombre me dijo que los eucaliptos no crecen por encima de 1000 m …..yo le contesté que los había visto a 4000 m……….No se lo creyó………..le faltaba recorrer mundo.

Ya dentro del Parque Nacional Huascarán, la vegetación nativa se hace dueña de las escarpadas laderas. Vegetación diversa y diferente a la vista días atrás. Se notaba que este sector es más sombrío.

Circulábamos por un camino diabólico, a lo largo de una quebrada estrecha y profundísima, emparedada entre altísimas paredes rocosas de completa verticalidad. El bosque de quenuales crece en las inmediaciones del río que excava el cañón ………..De cinturones de seguridad……ni hablar, claro!

En las últimas rampas se apunaba el coche, que en Perú llaman carro. Altitud, coche viejo, empinadas pendientes, pista de piedras……….eran la combinación ideal para dejarnos colgados. Peeero…….¡no!. En Perú, las cosas funcionan…..de otra forma, pero funcionan.

A 4200 m de altitud nos recibía el Lago Parón, de agua azul intenso, el de mayor tamaño de la Cordillera Blanca. Punto de inicio de nuestra caminata a la Laguna Artesoncocha. Se trata de una ruta casi plana y que discurre por paisajes imponentes.

Lago Parón

Bordeando el lago Parón revoloteaban mariposas. En mi vida había visto mariposas a semejante altitud. Multitud de cascadas descargaban sobre el lago de diseño alargado.

Extasiándonos de su color azul, de las montañas que lo rodean, de los nevados, de los glaciares, recorríamos los 3 Km de longitud del lago. Tras cada recodo, la perspectiva era diferente.

En ocasiones, los bordes del lago se mostraban poblados de vegetación altoandina, ya fuesen quenuales o flores, que vestían de verde o de colores sus orillas. Otras zonas eras más agrestes, descarnadas en roca o arena. Las cumbres del Pisco y del Huandoy despuntaban a la derecha. Enfrente, asomaban las siluetas de la Pirámide Garcilaso (5885 m) y del Chacraraju, que se ha quedado con la vida de muchos montañeros. Al otro lado se refugia la laguna 69.

El río procedente del Artesonraju constituye el principal aporte de agua al lago. Era su valle el que recorríamos tras alcanzar el extremo del lago Parón, río que nos resultaba ancho cuando tocaba cruzarlo saltando piedras…………Las altas temperaturas derretían mucha agua de los glaciares.

La pirámide nevada del Artesonraju asomaba, y nos dejaba boquiabiertos. No sólo lo veíamos, sino que estábamos dentro. Dentro del corazón montañoso.

Nevado Artesonraju

El Artesonraju, bellísima montaña

Río que comunica la laguna Artesoncocha con el lago Parón

Sólo una ligera subida nos conducía a otro paisaje que nos dejaba absortos. La laguna Artesoncocha era la culpable. Pero no sólo ella. También tenían la culpa el circo glaciar por el que resbalaban cascadas. Y la cumbre del Artesonraju con esa forma tan formidable.

Inicialmente, Omar pensaba quedarse en el coche esperándonos, pero su idea cambió al ver el lago Parón y contarle nuestro plan. Decidió acompañarnos y se unió a caminar con nosotros, sólo que él no resoplaba al apurar el paso. Los 4200 m de altitud no eran inconveniente para su respiración. Nunca había estado en este lugar, y no paraba de asombrarse: “¡Qué bellesssssas hay en Perú!”

Laguna Artesoncocha

Laguna Artesoncocha

Hay que subir una pendiente para contemplar una perspectiva más amplia

Sorprendente la diferencia de colores, siendo las mismas aguas. Las de color verde-grisáceo que presenta la laguna Artesoncocha mantienen su color en el río en el cual desagua. Y, sin embargo, las mismas aguas, en la laguna Parón se tornan azules.
A Omar le quedó claro que tenía que llevar a su familia a conocer este lugar. Nosotros, viniendo de tan lejos para conocerlo, y él, estando tan cerca, y ni siquiera sabía que existía.

Nevado Artesonraju

Regresando al lago Parón

Bordeando el lago Parón de nuevo

Recogíamos nuevos pasajeros para regresar desde el lago. Un par de ingleses nos pidieron llevarlos hasta Caraz. Habían subido caminando desde el poblado de Parón, donde les dejó una combi. No les quedaban fuerzas ni horas de luz para bajar andando. Hora y media hasta Yungay para nosotros.

Caldo de gallina para recomponer el cuerpo……….que casi le ponen la gallina entera……… Y así nos despedíamos de la brutal belleza que encierran estas montañas del Parque Nacional Huascarán, porque un autobús nocturno de MovilTours nos llevaría a Trujillo, a conocer las antiguas civilizaciones que habitaban en el desértico litoral.

Con grandes recuerdos y algunas palabras de quechua en nuestra alforja, dejábamos las alturas y descendíamos al nivel del mar.

 

Track de la ruta al Lago Parón y Laguna Artesoncocha

Descargable para GPS: es.wikiloc.com/wikiloc… d=11902959

 

ESTA ETAPA PERTENECE AL VIAJE: Perú norte. De los glaciares a la selva

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