Ruta al Lago di Pietra Rossa en Aosta ALPES


Alcanzar el Lago di Pietra Rossa es impresionante. Qué entorno tan magnífico……….y tan solitario. Las paredes rocosas enmarcan el lago alpino de aguas azules, mientras que a lo lejos asoman las cumbres del Mont Blanc, y en el fondo del valle se encierra el Lago d’Arpy. Estamos en el Valle de Aosta.

Localización

Al punto de inicio de la ruta de senderismo accedemos desde la autostrada E-25 que recorre el Valle de Aosta, tomando la desviación a la carretera Strada Regionale 39 en Morgex. Esta estrecha carretera de montaña asciende al Col du Petit Saint-Bernard que comunica con Francia, aunque realmente la carretera habitual para llegar a dicho puerto de montaña es la SS26 que parte de Pré-Saint-Didier. La SR39 se junta con la SS26 en La Thuile.

Transitando por esta solitaria carreterilla pasamos por Arpy, típica aldea valdostana de montaña. Merece una parada. Me llaman la atención los tejados compuestos por pesadas losas de piedra. Debemos continuar unos kilómetros más, hasta el Colle San Carlo. En este punto aparcamos frente a un hotel de madera, donde los letreros señalizan la ruta 15 al Lago d’Arpy.

Descripción de la ruta al Lago di Pietra Rossa

A 1950 m de altura comenzamos la caminata por un bosque de abetos y alerces alpinos. Es un camino ancho, muy cómodo y en ligerísimo ascenso, que de vez en cuando nos permite asomarnos al valle y a las montañas. Las cascadas se descuelgan por las laderas, mientras que las florecillas aportan colorido entre el bosque.

Al Lago d’Arpy llegamos tras abandonar el bosque, transcurridos 3 Km. Se sitúa a 2071 m de altitud, por lo que la caminata es casi llana y resulta apta para todos los públicos. El lago d’Arpy se enmarca en un entorno precioso, rodeado de montañas y reflejando la silueta del Mont Colmet. En las praderas floridas se tumban los visitantes, que de vez en cuando aprovechan las verdes aguas del lago para refrescarse. Absolutamente bucólico.

Nosotros bordeamos el espejo de agua y continuamos por el sendero que parte del otro extremo del agua. La senda se estrecha y se empina cada vez más. Nuestro objetivo es alcanzar el recóndito Lago di Pietra Rossa. Seguimos el curso del riachuelo, que desde los glaciares fluye acelerado, formando algunas cascadas. Conforme ascendemos, el paisaje es cada vez más escénico. Nos detenemos en varias ocasiones, porque merece la pena contemplar con detenimiento el paisaje que va quedando atrás.

El Macizo del Monte Bianco y los Grandes Jorasses hacen acto de presencia, mostrando sus cumbres nevadas. El Lago d’Arpy se empequeñece en tan inmenso paisaje.

Más adelante, la vegetación desaparece y nos adentramos en parajes rocosos de circos glaciares. La verticalidad impresiona y nos parece imposible ascender por los paredones. El sendero es cada vez más empinado y menos visible, aunque las flechas amarillas y los mojones guían el camino. De vez en cuando necesitamos hacer uso de las manos para agarrarnos y trepar. Intentamos evitar algunos neveros que ocupan el sendero en tramos muy acantilados. 

La visión del Lago di Pietra Rossa es un premio sensacional. ¡Qué maravilla! De pronto nos creemos en un lugar muy lejano, evadidos del mundo. No hay nadie más en el entorno. Las aguas de intenso azul se encajan entre las montañas rocosas. Es el color rosado de la piedra el que da nombre al lago.

Todo es absolutamente espectacular. No es sólo el lago. Es que mirando al otro lado percibimos en la lejanía el lago d’Arpy, refugiado en el verde valle que observamos por completo, mientras que al fondo emergen las figuras de las mayores cumbres de los Alpes, el Macizo del Mont Blanc. Hemos ascendido 700 m de desnivel, aunque nos haya parecido más, dada la dificultad.

Observamos el Lago Pietra Rossa desde un punto y desde otro. Desde lo alto, y bajando a sus orillas, recorriendo los senderitos que lo rodean y que nos hacen maravillarnos. 

Dándonos por satisfechos emprendemos el descenso. Usamos las cuerdas y ferratas colocadas en el sendero para facilitar la bajada. De nuevo recorremos lentamente el camino para disfrutarlo intensamente. Y en el Lago d’Arpy nos unimos a un par de docenas de personas que gozaban del entorno, regalándonos otro gustoso descanso, antes de emprender el último tramo por el bosque para llegar al punto de partida.

 

Reportaje fotográfico

Aldea de Arpy

Bosque de alerces alpinos

Asoman las montañas entre el bosque

Lago d’Arpy

Sendero al Lago di Pietra Rossa: caminando junto al riachuelo

Sendero al Lago di Pietra Rossa: mirando atrás al Lago d’Arpy

Sendero al Lago di Pietra Rossa

Sendero al Lago di Pietra Rossa: vistas al Macizo del Mont Blanc

Lago di Pietra Rossa

Macizo del Mont Blanc desde el Lago di Pietra Rossa

Lago di Pietra Rossa

Regresando al Lago d’Arpy

Lago d’Arpy

Vistas desde el bosque de abetos del Lago d’Arpy al aparcamiento

 

Track de la ruta a Lago d’Arpy y Lago Pietra Rossa 

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