Valle de los reyes en Luxor

Cuatro días en Luxor EGIPTO


Durante varios siglos, Tebas (actual Luxor) fue la capital del Egipto de los faraones a orillas del Nilo, y por ello atesora un legado histórico inigualable. Visitamos Luxor durante cuatro días de noviembre, alucinando con las tumbas y los templos milenarios que presentan decoraciones que ni te imaginas.

La orilla occidental del Nilo (West Bank) era el lugar de los muertos, allí construían sus tumbas. No se trata de vulgares tumbas, sino habitáculos y pasillos excavados en la roca, los cuales estaban ricamente decorados con relieves y dibujos que acompañarían al difunto hacia su encuentro con los dioses. Además se añadía un valioso ajuar funerario y tesoros de oro, la mayoría de los cuales fueron expoliados, excepto el famoso tesoro de Tutankamón que se encontró intacto.

Actualmente se puede visitar varios lugares funerarios como son: Valle de los Reyes, Valle de las Reinas, Valle de los artesanos, Valle de los nobles, Valle de los monos. También en el West Bank se localizan templos funerarios: Templo de Hatshepsut, Templo de Medinet Habu, Ramesseum. Existen algunas viviendas y establecimientos turísticos, pero es un núcleo pequeño, principalmente dedicado a la agricultura.

En la orilla oriental del Nilo (East Bank) se localizan los principales lugares de adoración de los dioses del antiguo Egipto: Templo de Luxor, Templo de Karnak. Era el lugar de los vivos, y lo sigue siendo, ya que es donde se asienta la ciudad actual, los hoteles, restaurantes, mercados, paseos.

Ambas orillas se pueden cruzar en pequeños barcos que parten de cada una de las orillas, o bien mediante un puente de moderna construcción que permite acortar distancias en coche respecto al largo trayecto que suponía hace unos años.

Es tal la cantidad de monumentos arqueológicos que existen en Luxor, que conviene dosificar las visitas en varios días para no terminar arqueológicamente derrotados.

Itinerario durante cuatro días en Luxor

Día 1: Visita templo de Dendera en el traslado de Hurghada a Luxor. Paseo por Luxor al atardecer

Día 2: Vuelo en globo. Museo de Luxor. Templo de Luxor. Paseo por Luxor

Día 3: West Bank: Valle de los Reyes, Templo de Hatshepsut, Templo Medinet Habu, Deir El Medina. Paseo por el mercado local.

Día 4: Valle de las Reinas. Templo de Karnak. Paseo por Luxor

 

Templo de Dendera

Visitamos este fabuloso templo en el traslado de Hurghada a Luxor, transfer que había reservado mediante el hotel de Luxor con la empresa Magic Travel. El conductor apareció con un amplio vehículo, nuevo, limpio y en perfecto estado.

De Hurghada a Luxor se tarda unas 6 horas en coche por buena carretera sin apenas tráfico, recorriendo aburridos paisajes desérticos. Otra opción es ir en autobús (compañía Gobus, dicen que no está mal y es muy barato).

Pasamos varios controles policiales en la carretera de Hurghada a Quena y el conductor tiene que entregar unos permisos de paso que debe haber tramitado con anterioridad.

El templo de Dendera se localiza en Qena, ciudad que es bastante grande y con cierta actividad, tráfico, mercados callejeros, gente deambulando con sus vestimentas tradicionales. El paisaje reverdece cerca del Nilo, gran río que riega los cultivos a ambas orillas. Tenemos El templo se asienta en la orilla occidental del Nilo, por lo que tenemos que cruzarlo.

Además de comprar la entrada general para visitar el Templo de Dendera, también compramos la adicional para subir a la terraza panorámica. Había otra entrada para la cripta, pero un guía que andaba por allí no nos la recomendó. Pues en mi opinión, la terraza no vale la pena, sólo aporta vistas un poco más altas de las ruinas exteriores del recinto arqueológico.

Hay baños y tiendas en el recinto arqueológico. Diversos paneles informativos ayudan a conocer un poco más de los puntos que estamos viendo.

Este templo está dedicado a  la diosa Hathor, que se suele representar con cabeza de vaca, era hija de Isis y Osiris. Se construyó poco después de Cristo, en tiempos de la reina Cleopatra, cuando Egipto estaba a punto de pasar de la época faraónica a la época romana.

Sólo se me ocurre una palabra para describir el templo: abrumador. Sus altas columnas, la cantidad de relieves, policromías, absolutamente todo está decorado. Había leído que era impresionante, pero no me imaginaba tanto.

Recorrimos cada sala alucinado, las columnas de sala hipóstila, las representaciones astronómicas, los relieves y pinturas de las sucesivas salas y santuarios, todo es un derroche de belleza.

Estuvimos un par de horas en el Templo de Dendera. Regresamos entre imágenes rurales, cruzamos el Nilo con sus aves y burros bebiendo en la orilla, atravesamos Qena y nos dirigimos a Luxor. Ya no sólo hay coches, también muchas motos, y carros tirados por burros. Todo son campos de cultivo y campesinos faenando, vemos mucho maíz, patatas, palmeras, caña de azúcar, burros, acequias, la vuelta del cole…. El tráfico es lento al pasar por los pueblos y tardamos algo más de hora y media a Luxor.

Templo de Dendera

Templo de Dendera

Templo de Dendera

Templo de Dendera

Templo de Dendera

Templo de Dendera

 

West Bank Luxor

Volar en globo

Volar en globo sobre el Valle de los Reyes requiere madrugar. La hora de inicio depende de la época del año, porque el vuelo se ajusta al amanecer. Lo reservamos con Royal Air Balloon por whatsapp y no tuvimos que pagar nada por adelantado.

La excursión incluye el traslado desde el hotel hasta el punto de vuelo, por lo que primero nos llevaron en furgoneta al embarcadero, y después montamos en el barquito que nos indicaron para cruzar el Nilo. Mientras tanto, nos sirvieron té y galletas. En la otra orilla nos esperaba otra furgoneta para llevarnos a una gran explanada de tierra, que es la pista de despegue.

Al llegar nos encontramos un montón de globos extendidos en el suelo en espera de ser inflados. Mientras tanto, hay que esperar a que concedan los permisos de vuelo, supuestamente cuando el viento sea favorable. El horizonte se empieza a colorear de anaranjado hacia el este y después de una espera que se hace larga pasando frío, anuncian que han permitido iniciar el vuelo. Los muchachos van soltando cuerdas y  nos montamos en las barquillas cuando el sol va asomando y empieza a iluminar la montaña tebana.

Ascienden los globos de diferentes colores que crean un efecto visualmente muy bonito en el desértico paisaje que contemplamos desde lo alto. A un lado queda la montaña que acoge las tumbas del Valle de los Reyes, de las Reinas, el templo de Hatshepsut, etc. Al otro lado serpentea el Nilo que riega los fértiles campos de cultivo en los que crecen plataneras y caña de azúcar.

El globo va girando a medida que el capitán abre gas, por lo que podemos disfrutar del paisaje 360 º colgados en las cestas. El vuelo es muy suave, y tras unos 45 minutos, aterrizamos entre campos de caña de azúcar. Después toca realizar el trayecto de regreso al hotel: furgoneta – barco – furgoneta. Si alguien lo desea, se puede quedar visitando el West Bank, aunque después del madrugón, lo que pide el cuerpo es un buen desayuno.

Vuelo en globo en Luxor

Vuelo en globo en Luxor

Vuelo en globo en Luxor

Vuelo en globo en Luxor

 

 

Valle de los Reyes: West Bank  

En el Valle de los Reyes residen las tumbas de los faraones. Se localiza en el West Bank, en un desértico valle al cobijo de una montaña, donde los antiguos reyes egipcios hicieron excavar la roca para ser enterrados en lujosas tumbas.

Es una visita imprescindible en Luxor. Aquí viene todo el mundo y, especialmente muchos autobuses y grupos organizados, por lo que, si quieres visitarlo de forma autónoma, hay que desarrollar toda la habilidad para intentar escabullirse de los grupos.

Contratamos un taxi para recorrer varios lugares del West Bank y el primero fue el Valle de los Reyes. Desde el hotel tardamos 25 minutos en llegar al aparcamiento. Compramos la entrada general, que da derecho a entrar en 3 tumbas de las que estén abiertas. Adicionalmente compramos la entrada para visitar la tumba de Seti I y la de Ramsés V y VI. Son 2 de las 3 adicionales que se pueden visitar comprando entradas extra. En la taquilla se muestra un cartel con las tumbas que están abiertas en ese momento.

La distancia entre la taquilla y el acceso a las tumbas se puede cubrir en coches eléctricos por un pequeño coste. En el sitio arqueológico hay baños, tiendas, bar.

Los numerosos visitantes se acumulan en las tumbas principales, las que son más grandes y conservan mejor las pinturas. Fijándonos en que no entrasen grupos, más o menos nos fuimos apañando para verlas con poca gente y por momentos sin nadie.

De entre las tumbas que están incluidas en la entrada general, se suele recomendar visitar las de Ramsés III (KV11), Tausert-Setnakht (KV14) y Ramsés IV (KV2). Esas son las tumbas más grandes y mejor decoradas, con largos pasillos y varias estancias. Adicionalmente se pueden visitar otras tres tumbas comprando entradas extra:

  • Seti I (KV17)
  • Ramsés V y VI (KV9)
  • Tutankamon (KV62)

La verdad es que son impresionantes, sobre todo la de Ramsés III. Diría que es la que más me gustó, junto con la de Seti I.

También las dos tumbas que elegimos adicionales son una barbaridad, totalmente decoradas con pinturas cargadas de simbolismo, dioses, animales, símbolos, instrumentos musicales, alimentos…. Hay tanto para observar que dedicamos tiempo a escudriñar los dibujos milenarios.

Estuvimos 3 horas en el Valle de los Reyes.

Valle de los Reyes en Luxor

Valle de los Reyes en Luxor

Valle de los Reyes en Luxor

Valle de los Reyes en Luxor

Valle de los Reyes en Luxor

Valle de los Reyes en Luxor

Valle de los Reyes en Luxor

Valle de los Reyes en Luxor

Valle de los Reyes en Luxor

 

Templo de Hatshepsut

El taxista nos estaba esperando para llevarnos al siguiente lugar: el Templo de Hatshepsut, que cuenta con unos 3500 años de antigüedad. Se trata del templo funerario construido para la reina Hatshepsut, cuya vida aparece representada en diversas escenas de los relieves del templo.

Aquí también hay coches eléctricos para ir desde la taquilla al templo, pero la distancia es corta, no creo que sean más de unos 300 metros, por lo que fuimos andando. El paseo nos permitió contemplar el fabuloso enclave del templo incrustado en la montaña. Las columnas de sus dos plantas se ven desde la distancia, como si estuvieran perforadas en la roca de la montaña.

Arquitectónicamente, el Templo de Hatshepsut no es tan impresionante como otros que hemos visto (Luxor, Dendera), lo mejor es su emplazamiento, y sólo por eso merece la pena. Visitamos los restos que se conservan en ambas plantas. En la planta baja observamos el pórtico columnado, mientras que subiendo unas escaleras accedemos a la planta alta, en cuyo frontal impresionan las estatuas colosales que vigilan la entrada.

El templo está muy cerca del Valle de los Reyes y lo suelen incluir en los tours organizados, por lo que acude mucha gente.

Estuvimos menos de una hora y volvimos andando al taxi.

Templo de Hatshepsut en Luxor

Templo de Hatshepsut en Luxor

Templo de Hatshepsut en Luxor

 

Templo Medinet Habu

Se trata del templo funerario del faraón Ramsés III, quien reinó durante 30 años en el siglo XII a. C. y al parecer murió asesinado.

La entrada no se compra en el templo, sino en un puesto de venta de entradas para varios sitios arqueológicos del West Bank.

El aspecto exterior del Templo Medinet Habu es bastante austero, rodeado de una muralla con dos altos pilonos. Al entrar en el interior alucinamos con su estructura y decoración. Gruesas columnas, grandes estatuas, magníficos relieves y pinturas que revisten las paredes y columnas representando escenas del Antiguo Egipto, que ya nos van resultando familiares.

Ramsés III era un faraón guerrero, y esto condiciona la decoración de su templo, ya que pueden verse relieves de miembros humanos cortados, que pretendían amedrentar a los enemigos.

Además, se observan escenas pintadas en colores que recubren columnas, paredes y techo de alguna sala. No esperaba tanto de este templo y me pareció impresionante.

Templo Medinet Habu

Templo Medinet Habu

Templo Medinet Habu

Templo Medinet Habu

Templo Medinet Habu

Templo Medinet Habu

 

Deir El Medina (Valle de los artesanos)

El Valle de los Artesanos se conoce como Deir El Medina. Era el lugar donde habitaban los artesanos que trabajaban en las tumbas de los faraones, esculpiendo y pintando. Se trataba de un pequeño poblado en el que existían viviendas, pero además, estos artesanos también construyeron lujosas tumbas para ellos mismos, y también su propio templo.

Al comprar la entrada general para este recinto, se pueden visitar 3 tumbas y el templo. Adicionalmente se puede visitar otra tumba si se compra una entrada extra.

La visita resultó un poco agobiante porque no había más turistas y los guardianes vinieron a por nosotros a enseñarnos las tumbas y el templo en busca de propina. Eso sí, al menos visitamos en solitario todos los lugares, únicamente con acompañamiento del correspondiente guardián que nos iba explicando las figuras que representaba cada pintura para esperar después su propina.

Entramos a cada una de las tres tumbas visitables, las cuales, aunque son más pequeñas que las de los faraones, asombra el colorido de las antiquísimas pinturas que recubren paredes y techos.

Observando las ruinas de las casas escalonadas en la árida ladera caminamos hasta el templo de los artesanos. Aquí también nos acompañó un guardián, mostrándonos las pinturas con intención de llevarse propina.

Deir El Medina (Valle de los artesanos)

Deir El Medina (Valle de los artesanos)

Deir El Medina (Valle de los artesanos)

Deir El Medina (Valle de los artesanos)

Deir El Medina (Valle de los artesanos)

Deir El Medina (Valle de los artesanos)

 

Valle de las Reinas

En 20 minutos llegamos al Valle de las reinas desde Luxor a primera hora de la mañana. En este valle enterraban a mujeres e hijos de faraones.

La entrada general (más barata que en otros sitios arqueológicos de Luxor) permite visitar 3 tumbas, y durante nuestra visita sólo había 3 tumbas abiertas, por lo que no tuvimos que elegir. Supuestamente, se trata de las mejores tumbas del Valle de las Reinas, sin contar con la de Nefertari (cerrada). Se trataba de la tumba de la Reina Titi (QV52), Amenher Khepshef (QV55), y príncipe Khaemwaset (QV44). Esta última es la más grande y mejor decorada, construida para el hijo del faraón Ramsés III que falleció siendo adolescente.

No había nadie y visitamos las tres tumbas en solitario, ni siquiera los vigilantes son pesados ni piden propina.

Los dibujos muestran imágenes de los príncipes, a veces con sus padres, dirigiéndose a los dioses y entregándoles ofrendas, además de otros dibujos simbólicos. Como siempre, vemos representaciones de Osiris, Isis, Hathor, Anubis……..serpientes, pájaros, llaves, estrellas en el techo representando el cielo………… La tumba mejor decorada de este valle es la tumba de Nefertari, que requiere entrada adicional (de alto precio), pero estaba cerrada por preservación, y se desconoce si se volverá a abrir al público dado su riesgo de deterioro.

Valle de las Reinas en Luxor

Valle de las Reinas en Luxor

Valle de las Reinas en Luxor

 

Colosos de Memmón

En los Colosos de Memmón hicimos una breve parada. Se trata de dos estatuas colosales que pertenecían al templo del faraón Amenhotep, templo que ya no existe.

Las colosales estatuas están al borde de la carretera y no hay que pagar entrada para verlas. Es una parada breve, sólo para echar un vistazo y fotografiarlos.

Colosos de Memmón

 

Otros lugares que quedaron sin visitar:

Valle de los Nobles

Valle de los Monos,

Ramesses, era el templo construido para Ramsés II y está muy deteriorado.

Es que es un empacho arqueológico.

 

East Bank

Museo de Luxor

Llegamos andando al Museo de Luxor, ignorando a todos los que nos perseguían ofreciendo calesas o taxis. Se tarda unos 15 minutos desde el hotel. El museo cierra a mediodía, 14 h en ese momento, y vuelve a abrir más tarde.

No había nadie en la cola, compramos entradas en taquilla y entramos para visitarlo con poquísima gente.

El museo es pequeño, aunque contiene piezas valiosas y está muy bien organizado y expuesto. Todos los objetos disponen de un cartel explicativo y es fácil ir siguiéndolos. Hay estatuas, frisos, momias, objetos cotidianos que fueron hallados en Luxor y en otras zonas del Alto Nilo. Estuvimos hora y media muy tranquilamente.

Museo de Luxor

Museo de Luxor

Museo de Luxor

Museo de Luxor

 

Templo de Luxor

El Templo de Luxor cierra tarde y lo iluminan al anochecer, por lo que es buena idea visitarlo a última hora de la tarde y primera de la noche para verlo con luz natural e iluminación artificial. Estaba muy bonito a esas horas, pero no sé si es buena idea hacerlo así porque había mucha gente. Primero lo recorrimos iluminado por los últimos rayos del sol del atardecer y después por la iluminación nocturna, cada momento es precioso.

Se emplaza en pleno centro de Luxor y es visible desde el exterior, por lo que lo veíamos continuamente, desde el hotel, desde la calle. Pasamos un montón de veces alrededor de estas columnas, de día y de noche.

Las enormes columnas y las estatuas colosales de este templo dedicado al dios Amón son impresionantes. Nos fijamos en los detalles de los grabados y las pinturas que decoran el templo, aunque no presentan una decoración tan exquisita como el templo de Dendera.

El templo consta de varias salas columnadas y un patio central. Es una auténtica obra faraónica, una barbaridad, sus columnas, estatuas, obeliscos, todo es de un tamaño desmesurado. Fuera hay un museo al aire libre de fragmentos de restos arqueológicos. Dedicamos 3 horas a visitar el Templo de Luxor.

Por la noche recorrimos un tramo de la Avenida de las esfinges iluminada, que parte del Templo de Luxor y recorre unos 3 Km hasta llegar al Templo de Karnak.

Templo de Luxor

Templo de Luxor

Templo de Luxor

Templo de Luxor

Templo de Luxor

Templo de Luxor

Templo de Luxor

Templo de Luxor

 

Templos de Karnak

Es otro de los lugares de obligada visita en Luxor. Se emplaza a unos 3 Km de distancia del Templo de Luxor, y por tanto, algo alejado del centro urbano.

Para acceder al Templo de Karnak tuvimos que pasar tres controles de seguridad. La entrada sólo se puede pagar con tarjeta y no encontramos cola en las taquillas. También hay unas máquinas que permiten obtener tickets self-service. Hay aparcamiento, tenderetes y Centro de Visitantes. En la entrada se ofrecen guías en varios idiomas.

Los grupos organizados suelen acudir por la mañana. Cuando llegamos, cerca del mediodía, la multitud abarrotaba los lugares principales, y sin embargo, poco después quedó despejado, cuando los grupos se van a comer. El templo quedó muy tranquilo y pudimos recorrerlo casi sin gente. Eso sí, es el momento en que el sol castiga con mayor insolencia, pero en esta época otoñal (noviembre), cuando la temperatura no llega a 30 ºC, se soporta bien, y de vez en cuando hay sombras para recuperarse un poco.

El complejo arqueológico es enorme, lo que da idea de las dimensiones de este antiguo recinto religioso. Este conjunto de templos se dedicaba a varios dioses, aunque el principal era el dios Amon-Ra.

Mediante distintos pilonos (vimos hasta 10 pilonos), se va accediendo a las distintas salas o distintos templos. La sala hipóstila es la más impresionante, compuesta por más de 100 altas columnas. Intentamos escudriñar todos los rincones, incluso las zonas más alejadas, y es que esto es enorme. Te abruma la grandiosidad que te rodea, como hace 3 milenios debía de abrumar a los egipcios que habitaban aquí, en Tebas, la capital de Egipto en aquella época.

Columnas con grabados y pinturas, puertas, murallas, estatuas gigantes, la escultura del escarabajo, hay mucho para fijarse. Y montones de relieves con dibujos y símbolos, escritura jeroglífica en paredes, columnas, techos, varios obeliscos. Cuenta también con un gran estanque exterior en el que se lavaban antes de realizar las ofrendas a los dioses.

Son lugares que no te puedes imaginar hasta que los ves personalmente.

Dedicamos 3 horas a visitar los templos de Karnak.

Templo de Karnak

Templo de Karnak

Templo de Karnak

Templo de Karnak

Templo de Karnak

Templo de Karnak

El Templo de Karnak estaba comunicado con el Templo de Luxor mediante la Avenida de las esfinges. A lo largo de casi 3 km de longitud, esta avenida estaba flanqueada por estatuas de carneros a ambos lados, y ahora se puede recorrer a pie cuando están abiertos los templos, ya que se accede desde ellos, no se puede acceder libremente. Pero recorrerla durante el día a pleno sol es insufrible.

Avenida de las Esfinges en Luxor

Avenida de las Esfinges en Luxor

 

Pasear por Luxor

Cada tarde salíamos a pasear por Luxor. Recorrimos el paseo Corniche varias veces. Especialmente, la zona cercana al museo de Luxor está genial, es un modernísimo y agradable paseo con modernos bares, en los que había más egipcios de alto poder adquisitivo que turistas.

Otro lugar para pasear es el zoco turístico que estaba al lado del hotel, en calles sombreadas con unos techos abiertos.

Lo más incómodo de pasear por Luxor es que todo el tiempo nos acosaban los conductores de calesas de caballos, también los vendedores ambulantes son insistentes, incluso niños, o los barqueros ofreciéndonos excursiones por el río.

El mercado local es otra cosa, allí nadie nos acosaba y los niños se acercan a saludar sonriendo. Hay de todo, puestos de frutas y verduras, talleres de reparación de calzado, ropa, carpinteros, todo muy rudimentario en polvorientas calles. Después del atardecer hay mucha gente, es el momento en el que las mujeres salen a comprar.

Faluca en el Nilo

Faluca en el Nilo

 

Alojamiento en Luxor:

Nefertiti Luxor Hotel. Es un hotel económico y con aceptable calidad. Su céntrica situación frente al Templo de Luxor es su principal ventaja. No hay ascensor.

Lo mejor es el restaurante de la terraza en la planta superior, que se convirtió en nuestro lugar favorito para relajarnos en la ciudad, ¡nos pasamos tanto tiempo allí mirando la ciudad y la montaña tebana!! Se estaba muy a gusto y la comida era rica. Creo que probamos casi todo lo que había en la carta: humus, tajines varios, parrilladas  de carne, feeteras, sopa de lentejas, swarna, sambousek, falafel, ……..

El desayuno del hotel está bien y en la terraza se está de maravilla contemplando el templo de Luxor. Hacen huevos al momento, hay varios guisos, purés calientes, quesos, verduras, varias frutas, dulces, pan, té, café, zumos…

 

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