Esta etapa del Camino Francés de Foncebadón a Ponferrada discurrirá mayormente en descenso por la comarca de El Bierzo. Es una etapa muy bonita y paisajística con vistas a los Montes Aquilianos, además de conocer la población histórica de Molinaseca para terminar junto al castillo templario de Ponferrada.
Camino francés: de Foncebadón a Ponferrada
Distancia: 27.8 Km
La etapa comienza en Foncebadón, aldea de montaña a 1430 msnm, que cuenta con alojamientos y bares para peregrinos. Después se sube suavemente hasta 1505 m de altitud, para realizar el resto de etapa (19 Km) en bajada hasta Ponferrada, población situada a 540 m de altitud.
Vacas pastando en Foncebadón
Se espera otro día de calor en mayo, previsto alcanzar 32 ºC.
Dejamos Foncebadón por una pista de tierra entre prados y amplio paisaje para entrar después en un bosque de robles. La subida es muy suave hasta alcanzar 1500 msnm en el paraje de la Cruz de Ferro. Este punto, en lo alto del Monte Irago, divide las comarcas de La Maragatería y El Bierzo. Hay aparcamiento y zona recreativa, una ermita y un curioso reloj de sol en el que puedes ver la hora solar con tu propia sombra.
Una cruz de hierro da nombre al lugar. La cruz se alza sobre un montículo de piedras formadas por la contribución de caminantes que creían que, depositando una piedra, quedaban protegidos de los peligros del camino. Es un lugar en el que todo el mundo se detiene, tanto los caminantes, ciclistas, o los que recorren esta carretera panorámica en coche.
Reloj solar «humano» en Cruz de Ferro
Cruz de Ferro
Comienza ahora una bajada muy suave por la comarca de El Bierzo y el paisaje cambia totalmente, con relieve mucho más atractivo. Montañas y valles ocupan el panorama. El camino discurre por caminos de tierra cerca de la carretera, pero no importa, porque es muy bonito y casi no hay tráfico.
Camino Francés de Foncebadón a Ponferrada
Manjarín es una aldea abandonada, aunque parece ser que el bar-caravana siempre está abierto. La aldea se atraviesa por la carretera y después parte una senda a la izquierda que se aleja de la carretera con preciosas vistas a valles y montañas.
Cruzamos la carretera y seguimos por camino de tierra paralelo a la misma, que va a mayor altura. Subimos hasta 1505 m de altitud, el punto más alto del Camino francés. Desde un punto elevado divisamos el valle del Sil, Ponferrada, la antigua central térmica y el lago, y toda la cresta despejada de Omaña, Laciana, extendiéndose hasta Ancares.
Empezamos a bajar por pista pedregosa rodeados de infinitas flores, contemplando los Montes Aquilianos presididos por el Monte Teleno, acompañado por El Morredero, Cabeza de Yegua, y unos cuantos más. También contemplamos los valles escarpados que configuran los ríos que bajan de estos montes de más de 2000 metros de altitud.
La bajada es inicialmente suave, hasta que después de cruzar la carretera empieza la bajada más empinada por camino de piedras. No hay que tener prisa porque el paisaje está espectacular mires a donde mires. Hacia un lado, los Montes Aquilianos y el valle de Carracedo. Al otro lado, la llanura de Ponferrada enmarcada al fondo por las cumbres de Laciana, Omaña, Babia.
En la bajada encontramos el primer banco de El Bierzo, en realidad hay tres bancos de madera en un mirador sobre el pueblo de El Acebo de San Miguel. Este es el primer pueblo berciano que encontramos en la etapa. Está rodeado de precioso paisaje. Muchos siguen de largo sin ni siquiera asomarse al mirador, ansiosos por llegar al pueblo. Pero es un gusto sentarse un rato en el banco a contemplar el paisaje.
Mirador del Acebo de San Miguel
El Acebo de San Miguel es un pueblo precioso de casas típicas de piedra con balcones de madera, algunas con escaleras exteriores de piedra. Se sitúa a 1160 m de altitud. La Calle Real es el eje principal y por la que pasa el Camino Francés. El pueblo cuenta con varios alojamientos y bares. La iglesia está dedicada a San Miguel, también es de pizarra, con campanario de espadaña.
El Acebo de San Miguel
A la salida del pueblo está la pequeña capilla de San Miguel.
A continuación hay que torcer a la derecha para coger un camino de tierra que se aleja de la carretera y que sube ligeramente con vistas preciosas, pues los montes aún están cerca.
Camino Francés de Foncebadón a Ponferrada
Después viene la bajada, que es más brusca. Sólo hay pequeñas sombras por momentos, y nos va dejando en territorio más bajo, más alejado de los montes, aunque el paisaje sigue siendo amplio y bonito, rodeado de montañas más lejanas.
La pendiente se suaviza para llegar a Riego de Ambós, otro bonito pueblo berciano. A 900 msnm, conserva su arquitectura tradicional de casas de pizarra con balcones de madera, algunos adornados con multitud de macetas floridas. En el pueblo está la pequeña ermita de San Sebastián. Como siempre, atravesamos el pueblo por la Calle Real.
Riego de Ambós
Al final de Riego de Ambós, el Camino gira a la derecha por un antiguo camino de carros empedrado entre pequeño bosque, por el que fluye un regato. Es un entorno bastante frondoso con sombra.
Camino Francés de Foncebadón a Ponferrada
Desembocamos en la carretera, tenemos que caminar unos 100 metros por ella y cruzarla para coger un camino a la derecha. Por este camino seguimos bajando alejados de la carretera, por caminos de tierra más estrechos, que a veces son bastante pedregosos y con cierta pendiente de bajada.
Nos vamos alejando más de las montañas y descendiendo al valle entre frondosa vegetación: rosales silvestres, piornos, azaleas…… Vamos a un nivel superior que la carretera y la vemos trazándose entre las laderas del valle.
Nos posicionamos en una situación más alta que Molinaseca y divisamos el pueblo en el valle con sus tejados de pizarra.
Finalmente hay otro descenso pronunciado hasta Molinaseca, que está incluido en el catálogo de pueblos más bonitos de España.
Santuario de las Angustias de Molinaseca
Pasamos por el Santuario de las Angustias y llegamos al puente sobre el río Meruelo que da acceso al casco histórico. El río baña el valle creando fértiles huertos. Bajo el puente hay zona de baño fluvial. Sobre el puente se alza la iglesia de San Nicolás de Bari.
Puente de Molinaseca e Iglesia de San Nicolás de Bari
Molinaseca debe su nombre a los molinos que existían en el cauce del río, que estacionalmente quedaban secos. Como es habitual en los pueblos que hemos recorrido, el Camino Francés pasa por la Calle Real, a la que accedemos desde el puente.
En la Calle Real observamos la arquitectura típica con balcones. La Plaza del Rollo es otro lugar lleno de tipismo, con casas porticadas sobre pilares. En el pueblo encontramos casas solariegas, como el Palacio de Cangas-Pambley, edificio barrroco del siglo XVIII, o la la Casona de los Carrera.
Molinaseca
A Molinaseca llegamos a la hora de comer (tardía) y paramos en Casa Ramón. Se come muy bien, pero es caro. No se entienden estos precios en un pueblo tan pequeño. Tomamos fabes con almejas y lentejas con frutos del mar.
Después de comer regresamos a la Calle Real y llegamos hasta el final. La calle finaliza en un cruceiro.
Al salir de Molinaseca hay que caminar unos 700 m por la acera de la carretera y coger una desviación a la derecha entre casas, la cual lleva a un camino de tierra. No es que tenga nada especial, discurre entre huertos y prados, pero al menos evita el tráfico y proporciona algo de sombra. Al igual que ayer, por la tarde no hay nadie caminando, qué calor.
Tras kilómetro y medio se confluye en la carretera. Hay que caminar unos 200 m por la acera y coger pista de tierra a la izquierda (ojo al cruzar, no hay paso de cebra).
Si en los últimos kilómetros nos habíamos olvidado del paisaje, ahora lo volvemos a recuperar en forma de suaves ondulaciones cultivadas de viñedos, coronadas por la cresta de los Montes Aquilianos que se elevan más allá del valle de Valdueza.
Hay opción de seguir por carretera hasta Ponferrada y ahorrar algo más de 1 Km, pero menudo tostón.
La pista sube y baja entre bonitos paisajes ondulados y lleva al pueblo de Campo. En Campo es recomendable visitar una fuente romana. Es una desviación de sólo 150 m y me pareció un sitio increíble. Se trata de una fuente subterránea dentro de una construcción de pizarra a la que se entra por un arco. El agua se vierte canalizada sobre un aljibe. Además, es un paraje muy tranquilo y sombreado, con un banquito bajo los árboles.
Fuente romana de Campo
Además, Campo es un pueblo bonito. No hay que caer en la tentación de bajar directamente por la Calle Real, sino explorar un poco más sus rincones, al menos ir hasta la Plaza Mayor, donde hay una ermita y grandes casonas. Aquí no ha llegado el auge del Camino y no hay servicios para peregrinos. Aunque se ven casas restauradas, me da mucha pena ver que grandes casonas se caen a trozos, abandonadas, con sus corredores de madera, grandes portones e incluso alguna con blasones.
De Campo se sigue por carretera local para después coger un camino de tierra por el valle del río Boeza. Avanzamos con vistas al valle de Valdueza y los Montes Aquilianos a un lado, y al otro lado el perfil urbano de Ponferrada, ciudad a la que nos vamos acercando. Hace tiempo que hemos visto Ponferrada en la distancia y ya nos parecía que estábamos cerca, pero no. Todavía hay que dar un rodeo por las afueras, que se hace largo con el calor.
Cruzamos el río Boeza por el Puente Mascarón, puente medieval de piedra que nos da la entrada en Ponferrada.
Seguimos por la calle Camino Bajo de San Andrés y después por la Calle del Hospital, para encontrarnos de frente con la iglesia de San Andrés. El Castillo medieval templario está al lado, fue construido en los siglos XII-XV y alojaba a los caballeros templarios. Se emplaza sobre el río Sil, a un paso del centro histórico.
Iglesia de San Andrés en Ponferrada
Castillo templario de Ponferrada
Frente al Castillo de Ponferrada finalizamos esta bonita etapa de Foncebadón a Ponferrada, sobre todo preciosa primera parte. Han sido 27,8 Km desde Foncebadón.





























