Organizar un viaje por libre a Maldivas no es nada complicado y el precio resulta asequible buscando alojamiento en islas locales. Nuestro viaje estaba enfocado al buceo y nos alojamos en la isla de Rasdhoo, que cuenta con varios puntos de buceo accesibles a poca distancia de navegación.
Organizar un viaje por libre a Maldivas
Clima en Maldivas
La temperatura del aire es bastante constante durante todo el año, en torno a 30 ºC, y también lo es la temperatura del mar (unos 29 ºC). Pero si algo hay que considerar en cuanto al clima en Maldivas es el estado del mar.
La época de lluvias va de mayo a octubre/noviembre. Pueden ocurrir lluvias fuertes, aunque no suelen ser persistentes. El punto negativo es el estado del mar, que se agita y puede impedir la navegación de excursiones, inmersiones, y hacer muy incómodo el traslado entre islas.
La época seca se extiende de noviembre a abril, es la temporada de mar tranquilo.
Trámites en aeropuerto de Malé y traslado a Rasdhoo en un viaje por libre a Maldivas
Llegamos al aeropuerto de Malé en unas 4 horas desde Doha.
Los trámites de inmigración fueron rapidísimos, en media hora ya teníamos todo realizado, incluyendo la recogida de maletas. Hay que recordar llevar el IMUGA, el formulario de inmigración para entrada a Maldivas, el cual hay que rellenar online en las 96 horas previas a la llegada. Es muy fácil, solo hay que seguir las instrucciones, que están muy claras en la web. Hay que insertar foto del pasaporte y de tu cara, que te haces al instante con el móvil. A tener en cuenta que hay que rellenar otro formulario IMUGA a la salida de Maldivas.
Según vimos en el aeropuerto, los viajes organizados cuentan con una persona en el aeropuerto para recibir los viajeros y ayudarles en los traslados entre islas. Al ser nuestro viaje por libre a Maldivas, nuestra siguiente misión era ocuparnos del traslado en lancha a la isla de Rasdhoo, donde pasaremos los próximos 9 días. Pero tampoco tiene complicación, ya que el traslado lo gestionó nuestro hotel, por lo que sólo tuvimos que dirigirnos al mostrador que nos habían indicado, para registrarnos en la lista de embarque.
Conviene cambiar dinero en los mostradores del aeropuerto, ya que ofrecen mejor cambio que el cajero. Lo mejor es preguntar en varios puestos para obtener el mejor cambio. En general los establecimientos aceptan pago en dólares o euros en efectivo, aunque a un cambio poco favorable.
Estos mostradores ofrecen tarjetas SIM, aunque no consideramos necesario comprar una, ya que pasaremos a menudo por el hotel y dispondremos de wifi. La SIM más barata que vi era de 40 dólares.
En el exterior del aeropuerto están los embarcaderos de donde parten las lanchas a otras islas. Nos tocó esperar un rato hasta la salida de nuestra lancha rápida a Rasdhoo (hay dos frecuencias al día en cada sentido, una por la mañana y otra a primera hora de la tarde).
El aeropuerto de Malé es pequeño y viejo, están construyendo una nueva terminal, que ya está muy avanzada. Pero al menos hay algunos bares y asientos para hacer más cómoda la espera. Después de tomar algo, aprovechamos para dar un paseo por el exterior y así presentarnos al Océano Índico. Al instante notamos el calor de Maldivas, unos 30 ºC será la temperatura permanente, de día y de noche.
Si se necesita coger un taxi en el aeropuerto, conviene preguntar a varios taxistas de la cola, ya que ofrecen precios distintos.
En el viaje de regreso llegamos al aeropuerto con 2 horas de antelación y nos sobró tiempo. En el aeropuerto no hay mucho para entretenerse, apenas unas pocas tiendas y unos pocos bares. Está saturado, la gente se apiña y los asientos no llegan para todos.
Llegada a Rasdhoo y alojamiento en nuestro viaje por libre a Maldivas
La lancha a Rasdhoo es operada por la compañía Coral Transfer. Se tarda algo más de una hora para recorrer 32 millas. La travesía resultó muy tranquila, el mar estaba en calma, aunque por si acaso nos tomamos una biodramina. Nada que ver con épocas de mar revuelto, cuando la lancha va pegando botes. Yo me pasé todo el tiempo durmiendo.
En el embarcadero de Rasdhoo nos estaba esperando el muchacho del hotel para acompañarnos y transportar las maletas.
Nos alojamos en White Coral, que pertenece a Jaime, un español que también es propietario del centro de buceo Drop Dive Maldives, con quien habíamos reservado las inmersiones por email en base a las buenas referencias que nos dieron otros compañeros buceadores.
Las habitaciones del hotel son sencillas, con baño y aire acondicionado.
Viaje por libre a Maldivas
Rasdhoo, isla local en Maldivas
Rasdhoo es una isla local de Maldivas, en la que habita población residente y además dispone de algunos alojamientos pequeños y modestos. Otras islas son eminentemente turísticas, en las cuáles sólo hay resorts, en general muy lujosos y caros, que son los que ofertan las agencias de viajes. Las water-villas que solemos ver en las fotos de las agencias de viajes son carísimas y también lo son las excursiones que ofrecen. Alojarte en una isla local es mucho más asequible.
Conviene llevar dinero en efectivo, ya sea euros o dólares, puesto que suelen cobrar un 4% de recargo por pagar con tarjeta (si se paga con tarjeta, cobran en dólares, por lo que además hay que tener en cuenta si tu tarjeta cobra comisión por cambio de moneda). En Rasdhoo hay sucursal del Banco de Maldivas, que tiene cajero, y carga aproximadamente un 3% de comisión por sacar dinero maldivo de cajero.
La isla dispone de todo tipo de servicios para la población: tiendas, escuela, hospital, cuartel de policía, campos de fútbol, mercado………. y mezquita, claro!.
Todas las calles de la isla son de arena, y algunas están adornadas con muchas buganvillas. Es una isla muy pequeña y a cualquier sitio se llega muy rápido a pie.
Apenas vimos aves marinas en la isla. En cambio, abundaban los murciélagos, que salían a volar por la playa al atardecer.
Calles de Rasdhoo
Comer en Rasdhoo
La comida es similar en todos los restaurantes que estaban abiertos. Abundan los noodles asiáticos, arroz, ensaladas, pescado, pollo, hamburguesas, en general comida poco sabrosa. Hay langosta, pero cara, y probablemente bastante insípida. La comida es barata, las bebidas no tanto, excepto el agua. Casi cuesta tanto un zumo de frutas (y no especialmente sabroso) como un plato de comida. Conseguir fruta no es fácil, aunque se trate en un lugar tropical, pero es que apenas hay terreno para cultivar. Me gustaba tomarme un coco cada día. Estamos en un país musulmán y no hay alcohol.
El calor no cesa ni de noche. Todos los restaurantes son abiertos y con ventiladores continuamente funcionando. En los interiores, el aire acondicionado está siempre encendido.
- Shallow Lagoon: repetimos muchas veces. Tiene una terraza sombreada muy agradable con las sillas sobre la arena y los ventiladores funcionando. No siempre disponen de todos los platos que figuran en la carta. Por pagar con tarjeta cargan un 3% adicional, que es poca cosa, porque los precios son muy económicos.
- Lemon Drop, es un sitio muy agradable, y la presentación de los platos, tal vez un poquito más cuidada que en los demás. También repetimos muchas veces. Sólo admiten pago en efectivo.
- Waterfront Beach, restaurante de la playa. Está buena la pasta y además el sitio es muy agradable. Se sitúa en la playa y comes viendo palmeras y el mar.
- Café Mangiare, es un restaurante más local y preparan pescado a la parrilla.
- Club Gabbiano, bar de playa con las sillas sobre la arena. Muy lentos. Es bonito lugar para cenar, viendo las estrellas y enfrente la isla Kuramathi iluminada, aunque a esas horas hay que tener cuidado con los mosquitos.
- Bamboo Hut, restaurante chino, el peor de todos.
Qué hacer en Rasdhoo
- Buceo
El objetivo principal de visitar Rasdhoo suele ser el buceo, y ese era nuestro caso. La isla ofrece buenos puntos de inmersión en cortas navegaciones, por lo que es excelente opción usarla como base. Es una buena alternativa a los vida a bordo que hay que reservar con mucha mayor antelación y son mucho más caros, aunque, obviamente, los vida a bordo ofrecen otras ventajas incomparables. Pero bucear en Rasdhoo está muy bien, y además puedes estirar las piernas por la tarde dando un paseo.
Los que no bucean no tienen mucho que hacer, aunque también los hay, pero suelen quedarse pocos días en la isla para hacer algunas excursiones y después cambian de isla.
- Snorkel
La ventaja de la isla de Rasdhoo es que ofrece buen snorkel desde la orilla, y, aunque el coral está muy blanqueado, hay mucha vida. El agua está transparente y cálida, a unos 30 ºC.
Esta isla está rodeada de un arrecife de coral que ya empieza en la playa “Bikini Beach”. La corriente es moderada.
La playa es muy plana e incluso nadando hacia adentro, la profundidad sigue siendo escasa, hasta llegar a la pared del arrecife, que cae en picado. El coral está muy blanqueado y muerto, por lo que hay que llegar hasta el borde de la pared, donde el mar cambia de color a azul intenso y se vuelve más profundo. En esta zona se acumula la vida. Es impresionante lo que se puede ver únicamente con máscara y tubo.
Obviamente, se nota mucho cuando hace sol, ya que entra más luz y resaltan los colores.
Hay tanta vida que nunca te aburres en el agua. Habitualmente se ven tiburones, multitud de peces de todos los colores, cirujanos, unicornios, loros, jureles, peces trompeta, ballestas……y muchísimas morenas…… Algunos peces pasan en grandes bancos. Es una locura cuando te encuentras nubes de millones de alevines.
La cantidad de morenas es tremenda, serpentean y se esconden en las cuevas, después asoman la cabeza para cazar. Un día estuvimos un buen rato observando las curiosas escenas de la caza conjunta de un atún y una morena, que más bien parecía una persecución del primero a la segunda.
Con menos frecuencia conseguí ver alguna pastinaca, tortugas, pulpos, napoleones, peces león, incluso una raya águila!!. Pero no sólo hay que mirar la vida grande, sino también fijarse en los corales y la vida que esconden. De esta forma se descubren muchísimos detalles que normalmente pasan desapercibidos.
El aspecto negativo es que a veces te encuentras a algunos bañistas caminando encima de los corales. Pero lo peor fue una ocasión en que las motos de agua entraron en la zona de bañistas. Incluso un par de veces recorrieron la orilla de la playa; menudos descerebrados.
- Playa
Relajarse en la playa es otra actividad que atrae a los visitantes. La Bikini Beach es la playa para turistas, en la que está permitido usar bikini. Hay hamacas gratuitas, columpios, balancines….., incluso un columpio sobre el agua para balancearse con los pies en el agua. Alquilan kayaks.
Es la típica playa tropical de arena blanca con palmeras y árboles creciendo en la arena, por lo que se puede estar a la sombra. Lo mejor es el color y la transparencia del mar.
Enfrente queda la isla Kuramathi, ocupada por un resort.
Bikini Beach en Rasdhoo (Maldivas)
En las horas centrales del día, ni siquiera a la sombra se aguantaba el calor en la playa, que era tremendo y pegajoso.
El atardecer es el mejor momento, especialmente cuando contemplaba la puesta de sol desde un balancín. Algunas puestas de sol fueron memorables, el cielo iba cambiando de colores y por instantes incluso se teñía el mar de rosado.
- Pasear
No hay mucho espacio para pasear en una isla tan pequeña. Diariamente daba la vuelta a la isla a pie para estirar las piernas. Por algunas zonas se puede rodear la isla al borde del mar recorriendo diversas playas, mientras que otras veces hay que ir por calles de arena interiores.
Organizar un viaje por libre a Maldivas: isla de Rasdhoo
Pasar por las playas locales permite presenciar la relajada vida de los maldivos. En la playa local se bañan los niños vestidos. Las mujeres salen poco de casa. Las palmeras y otros árboles crecen sobre la arena. Bajo ellos, los maldivos tienen instaladas sus hamacas a la sombra para tumbarse mirando al mar. El ambiente es muy apacible.
A veces me encontré a algún pescador limpiando pescado junto a una barca en la playa local. Todos los días limpian la playa turística, pero nunca las locales, y estas últimas están llenas de plásticos y basura.
A última hora de la tarde, los pescadores limpian el pescado y tiran restos en el puerto, atrayendo a los tiburones nodriza. Pero un día asistimos a un espectáculo bochornoso. Habían juntado a un grupo de chinos y estaban alimentando a los tiburones.
Por el puerto suele haber mucho ambiente a última hora de la tarde, cuando los maldivos salen en moto. No te explicas para que quieren las motos en esta isla, si es que en menos de 5 minutos vas de un sitio a otro. Pues yo creo que las usan simplemente para pasear, van de un lado a otro paseando a los niños en moto.
En la calle central de la isla se asientan las tiendas (en algunas se pueden comprar recuerdos) y era nuestro lugar de paseo después de cenar. De noche, cuando aminora el calor, es la mejor hora para pasear, y es también cuando son más prolongados los rezos de la mezquita que suenan por los altavoces.
Noche en Hulhumalé
A veces no concuerdan los horarios de las lanchas con los de los vuelos, y esto nos obligó a pasar una noche cerca del aeropuerto. Se puede elegir Malé, la capital, comunicada con el aeropuerto mediante un puente o por lancha. Malé no es nada atractiva, por lo que preferimos quedarnos en la isla del aeropuerto, llamada Hulhumalé.
Reservé el Hotel Chen Beach Inn Hotel, que ha cambiado de nombre a H78. Comparado con el de Rasdhoo, está mucho mejor, casi parece un lujo, muy limpio y nuevo. Ducha estupenda, cama estupenda, e incluso secador de pelo y cafetera en la habitación. Está frente al mar. Son muy amables y es muy recomendable para una noche de tránsito. El desayuno era bastante abundante: platos calientes (noodles, crepes, huevos, etcétera), y platos fríos (tostadas, sándwiches de queso y tomate, etcétera). Lo mejor era que había fruta tropical (piña y papaya), por fin, qué rica.
Isla de Hulhumalé en Maldivas
El paseo marítimo de Hulhumalé bordea la playa orientada al este, por lo que es muy adecuada para pasear por la tarde, ya que da la sombra y se está bien. La larga playa, el paseo y sus chiringuitos, la calle y los edificios altos y nuevos conforman el paisaje de la isla. Hay mucho ambiente y es muy entretenido recorrer el paseo. Los maldivos salen a estas horas de menos calor esperando la puesta de sol. Los niños se bañan en la playa. Los adultos se sientan a la sombra frente al mar. Es como Radhooo, pero mucho más grande. Bajo los árboles frente al mar han montado montones de hamacas, columpios, bancos….. Simplemente se sientan a esperar que pase el tiempo. Relajada vida maldiva.
La ciudad de Hulumale es grande y hay bastante gente. Coches, motos, mucho más ajetreo que en la pequeña y tranquila Rasdhoo. Los bares y restaurantes situados frente a la playa se llenan en cuanto anochece.
Cenamos en Steak Coffee, que es el antiguo Khalids Burger, que nos habían recomendado por sus deliciosas hamburguesas. Queda más escondido, no directamente en el paseo, sino en una calle lateral. Pedimos hamburguesas de vaca y estaban buenísimas, tiernas y ricas, aunque es caro.
Al día siguiente, a las 7 am estaba el taxista esperándonos en la puerta del hotel y no tardamos ni 10 minutos en llegar al aeropuerto, dando por finalizado nuestro viaje por libre a Maldivas.























Muy bien descrito. Gracias