En esta preciosa ruta a los lagos d’Arsine partimos del Col du Lautaret. Se trata de dos lagos glaciares de color lechoso que se emplazan a 2460 metros de altitud dentro del Parque Nacional Ecrins, en los Alpes franceses.
Localización de la ruta
Iniciamos la ruta en el Col du Lautaret, puerto de montaña ubicado en la carretera que va de Le Grave a Briançon. También se puede empezar la ruta en Villar d’Aréne, pero en ese caso el desnivel a superar sería mayor (más de 900 m frente a 600 m).
Al Col du Lautaret llegamos desde nuestro alojamiento en Le Bourg d’Oisans, tras recorrer unos 40 Km por la carretera que recorre la garganta del río La Romanche. Tardamos 45 minutos.
El Col du Lautaret se emplaza a 20257 msnm, por lo que ya empezamos a caminar a bastante altitud y no tendremos que subir demasiado desnivel. En el puerto de montaña hay bares, restaurantes y aparcamiento.
Dejamos el coche en el aparcamiento inferior, donde hay paneles informativos de rutas. Hace un día soleado de inicios de septiembre.
Coordenadas GPS: 45.0329594,6.3971908,256
Descripción de la ruta a los Lagos glaciares d’Arsine desde Col du Lautaret
- Lineal: ida y vuelta
- Distancia: 25 Km ida y vuelta con 740 m de desnivel
- Dificultad: Fácil técnicamente, aunque moderada en la dificultad física
- Señalizada
La ruta no tiene más dificultad que la distancia de 23 Km. Otra dificultad puede ser el cruce de una cascada en caso de que lleve mucha agua. En nuestro caso, el caudal era bastante bajo a finales de verano, por lo que cruzamos sin problema. También hay que tener en cuenta que un tramo es un poco expuesto por el camino que parte del Col du Lautaret, que además se embarra cerca de la cascada. Es lo bastante ancho y dispone de cadenas para agarrarse en algún tramo, pero puede impresionar a personas con vértigo.
Dese el Col du Lautaret iniciamos la ruta por senda de tierra marcada. Indica 3h 30’ al Col d’Arsine, aunque finalmente tardaríamos 2h 30’. Es un tramo cómodo con vistas a la carretera del puerto de montaña y al valle del río La Romanche. Distinguimos a lo lejos los pueblos que se asientan en las laderas del valle de Le Maurian, así como el núcleo de Villar d’Arene, que queda mucho más abajo de nuestro camino (es otro punto donde se puede empezar la ruta). Vemos el considerable desnivel que nos separa de Villar d’Arene y su pequeño lago de color esmeralda.
Vista de Villar d’Arene
Tras recorrer casi 3 Km encontramos un mirador con banco de madera, justo frente al macizo de La Meije (con los picos La Catedral, Los Tres Hombres, con alturas de unos 3000 metros) y sus glaciares: glaciar Lautaret, d’Amande. El valle queda más abajo, por donde fluye el río Romanche.
Mirador
Aquí, a continuación del mirador, comienza el tramo aéreo que se traza por la ladera a media altura, con gran desnivel sobre el valle que vamos observando desde lo alto. Las vistas son espectaculares.
Macizo de la Meije
En un tramo más delicado hay cadenas para agarrarse.
Más adelante nos encontramos el cauce de la cascada que baja por la ladera y que cruzamos sin problema, pero tal vez sea más complicado cruzarla en épocas de deshielo.
Después viene un tramo incómodo a la sombra por suelo embarrado. Empezamos a ver el sendero que sube desde el valle y la gente que va por allí. Gozamos de una perspectiva estupenda desde arriba. Asoman montañas por todas partes.
Tras unos 5 Km se cruza nuestra senda con la que sube del valle y a partir de ahora iremos más acompañados por otros excursionistas. Hemos llegado al nivel del río y se abre un amplio valle de prados rodeado de montañas.
Continuamente vemos marmotas, algunas son gordísimas. Unas se esconden en sus guaridas, otras quedan fuera. Un cartel nos anuncia que entramos en el Parque Nacional Ecrins.
El valle es precioso, y cuando llevamos 6 Km confluye con el valle de Rif de la Planche, conformando un escenario de gran belleza. Ahí se asientan los refugios de L’Alpe de Villar d’Arene y el refugio de Chamoissiére, que están casi juntos. Pastan vacas en los prados.
Caminamos muy tranquilamente por aquí. Avanzamos por el valle con pendiente casi llana y seguimos en dirección al Col d’Arsine.
Se van presentando nuevas montañas. Ganamos altura muy suavemente y vamos pasando por grandes bloques de roca depositados antaño por los glaciares.
Después subimos más fuertemente y apreciamos imponentes panorámicas del valle que va quedando atrás. Subimos con montañas y glaciares de frente.
Subida al Col d’Arsine
Alcanzamos el Col d’Arsine tras 2 h 30’. A 2348 m de altura nos detenemos a contemplar el grandioso paisaje. Aquí indica 45’ a los lagos, pero tardamos menos de 30’.
Col d’Arsine
Después del Col d’Arsine, la subida se empina por un camino ancho de piedras que se sube fácilmente. El terreno pedregoso de la morrena del glaciar nos acompaña.
Subida del Col d’Arsine a los Lagos d’Arsine
Llegamos a los lagos d’Arsine tras algo menos de 3 horas. Se trata de dos lagos de color lechoso, situados a 2460 msnm, bajo el circo glaciar d’Arsine. Una lengua pedregosa de la morrena los separa y podemos caminar por ella para contemplar el circo y los lagos. Espectacular.
Nos sentamos a disfrutar y escuchamos el sonido de los trozos de hielo desgajándose del glaciar d’Arsine y cayendo a las lagunas. Comemos los bocatas contemplando el magnífico escenario alpino. Se está muy a gusto al sol y en manga corta.
Lagos d’Arsine en Parque Nacional Ecrins
Tras deleitarnos sin prisa en el imponente lugar, descendemos por el mismo camino de ida hacia el Col d’Arsine, pero en la bifurcación que hay antes del collado cogemos a la izquierda para regresar por la otra orilla del valle.
Aunque es el mismo valle, ahora gozamos de una perspectiva distinta, llevando de cara el paisaje que antes llevábamos de espaldas. Observamos las pequeñas lagunas que se forman en el valle al estancarse el agua en zonas planas. Son de distintos colores: verde, azul, marrón. La más grande es Lac de l’Etoille. Todos los prados alrededor están plagados de marmotas.
Lac de l’Etoille
A veces parece que el sendero se pierde, pero más adelante volvemos a localizarlo. Como se trata de atravesar el valle paralelamente al río, no hay pérdida posible.
Tras hora y media de descenso llegamos a los refugios. El primero, el refugio de Chamoissiére está cerrado. En cambio en el segundo, el refugio de L’Alpe de Villar d’Arene, hay mucho ambiente, es sábado y se ha juntado mucha juventud. Sin embargo, se marchan pronto y quedamos solos. Nos sentamos en las mesas y pedimos bebidas.
En este punto confluyen varios valles y el paisaje es espectacular.
Refugio de Chamoissiére
Vistas desde el Refugio de L’Alpe de Villar d’Arene
Refugio de L’Alpe de Villar d’Arene
Desde el refugio continuamos por un sendero para enlazar con el camino de ida que queda a una cota algo superior.
Los 5 últimos kilómetros son por el mismo camino que el de ida, bordeando la montaña a media ladera con sus tramos aéreos. No es todo bajada, sino que sube y baja. Volvemos a cruzar la cascada y nos dirigimos al mirador donde nos tomamos otro respiro. Nos sentamos en el banco de madera a contemplar el paisaje y a comentar qué buenas sensaciones nos ha dejado esta ruta. Por la tarde no son tan bonitas las vistas desde el mirador. Hay mejor luz por la mañana cuando se iluminan las montañas de la Meije con sus glaciares, que quedan enfrente.
Mirador en la ruta a los Lagos d’Arsine
Hacia el Col du Lautaret sí que hay buena luz por la tarde y lucen su esplendor los picos rocosos que en el último tramo llevamos de frente.
Vista del Col du Lautaret
Llegamos al coche con 24 ºC tras 8 horas y 22,5 Km. Cansada ruta por la distancia, pero el cansancio no importa, hemos disfrutado a lo grande del magnífico día montañero.
Nos alojamos en Le Bourg d’Oisans, pueblo con servicios ubicado en el valle del río Romanche. Cenamos en Le Café du Centro, tiene una carta bastante amplia y había bastante ambiente.
Track de la ruta a los Lagos d’Arsine en Parque Nacional Ecrins


































