Ruta en coche por la costa occidental de Asturias ASTURIAS 2


En esta ruta en coche recorremos la costa occidental de Asturias entre Tapia de Casariego y el Cabo Peñas, realizando paradas en varios puntos de hermosos paisajes costeros, especialmente abruptos acantilados forrados de verde que se yerguen sobre el Mar Cantábrico.

Lugares destacados en la ruta en coche por la costa occidental de Asturias

 

Tapia de Casariego

Comenzamos esta ruta en coche haciendo la primera parada en Tapia de Casariego, a sólo 12 Km de la Ría del Eo, límite con Galicia. El marqués de Casariego impulsó la constitución de este concejo en el siglo XIX.

Diversos caserones históricos destacan en este puerto marinero. El municipio cuenta con varias playas que se salpican en la costa de acantilados. Una senda litoral permite recorrer su bonita costa, respirando aire marino.

Viavélez

Puerto pesquero perteneciente al municipio de El Franco. Es el punto de inicio de una ruta costera entre Viavélez a Tapia de Casariego. Este sendero litoral es precioso y muy recomendable. Es también el punto final del sendero entre Navia y Viavélez.

 

Cabo San Agustín

Retomamos la ruta en coche por la costa occidental de Asturias acercándonos al Cabo San Agustín, situado en el municipio de Navia. En Navia desemboca el río Navia que trae sus aguas desde las montañas de Ancares. Al Cabo San Agustín llegamos desde Navia tomando una carretera secundaria a la localidad de Ortiguera.

El faro nuevo, decorado en franjas negras y blancas, se alza sensiblemente más alto que el antiguo faro viejo construido en piedra. Lo acompaña la Ermita de San Agustión pintada de blanco.

El paisaje de acantilados coronados de verde que divisamos desde el faro es bonito, a un lado y al otro del cabo. Nos dedicamos a dar un corto paseo por la senda litoral, completamente acondicionada en un entorno semi-urbanizado.

 

Puerto de Vega

Este pequeño y pintoresco puerto pesquero es nuestro siguiente destino. Pertenece al concejo de Navia, cuya capital municipal tenemos que atravesar para tomar la carretera local a Puerto de Vega. Los campos de maíz ocupan ambos lados de la carretera y en ocasiones se extienden hasta donde alcanza nuestra vista.

Puerto de Vega es un típico puerto pesquero que recuerda a otros del Cantábrico o del Atlántico. Se dispone en una protegida ensenada natural que se ha hecho todavía más resguardada mediante diques artificiales. Vemos varios restaurantes que ofrecen menús marineros, y también los típicos aspectos de un puerto de pescadores con solera transformados en atractivos turísticos. A la antigua lonja de lucida fachada en blanco y azul se organizan visitas guiadas. El edificio de la Cofradía de Pescadores se ha reconvertido en restaurante.

Lo mejor ha sido recorrer un tramo de la senda litoral. Resulta muy agradable pasear por la tarde por un sendero cómodo, contemplando el bonito paisaje de acantilados de la costa occidental de Asturias. Forma parte del Sendero litoral de Berayo a Navia que suma unos 17 Km entre ambos puntos.

Lonja de Puerto de Vega

Panorámica de Puerto de Vega

Costa de Puerto de Vega. Senda litoral de Navia

Playa de Berayo

A esta espléndida playa accedemos desde Puerto de Vega dirigiéndonos a la aldea de Vigo, situada a escasos kilómetros. De camino paramos en la Playa de Frexulfe. Aunque es Monumento Natural, no es de las más bonitas. Los eucaliptos llegan a pie de playa y la arena es oscura. Sin embargo, alberga un estuario que ejerce de hábitat de aves.

En la Playa de Berayo arranca la Senda litoral de Navia. Un par de senderos a derecha e izquierda del aparcamiento permiten bajar a la playa a la vez que gozamos de estupendas panorámicas. La playa de Berayo se emplaza entre acantilados que el sol ilumina por la tarde.

Playa de Berayo

 

Luarca

Villa marinera dotada de agradables paseos marítimos. Aunque no tan encajada como Cudillero, su emplazamiento es también soberbio, al resguardo de una protegida ensenada. El paseo que sube hasta la Capilla de la Atalaya nos deja unas panorámicas preciosas.

Panorámica de Luarca

 

Playa de Portizuelo

Esta peculiar y fotogénica playa se emplaza a las afueras de Luarca. He leído que era el lugar favorito de Severo Ochoa. No me extraña que sea el lugar favorito de un premio Nobel. También lo es de pintores y fotógrafos, y de todo aquel que sienta las emociones que despierta un paisaje de esculturas rocosas talladas por la naturaleza.

Accedemos a la Playa de Portizuelo por la aldea de Barcia, siguiendo las señales que indican al Portizuelo y nos dejan  a pie de playa. Es como un anfiteatro natural resguardado por paredes semicirculares.

Por el suelo de cantos rodados caminamos para descubrir las formaciones que el mar ha ido labrando: arcos, cuevas……..La definiría como una playa gótica.

La figura que más atrapa la atención es la roca horadada que parece flotar en el mar. Cuando la ilumina un rayo de sol, la tiñe de un tono ocre, que presenciamos en absoluta soledad. Esta playa todavía no se ha hecho famosa y es poco frecuentada. Tengo que venir en otra ocasión para la puesta de sol e intentar hacer alguna de esas llamativas fotos con el solo poniéndose por detrás de la roca agujereada. 

Playa de Portizuelo

 

Cabo Busto

Cerca de Luarca se halla el Cabo Busto, al cual accedemos por la salida de la autovía 454 a Canedo/Querúas/Busto. La carretera se estrecha muchísimo al atravesar la aldea de Busto, e incluso hay una desviación alternativa para caravanas. Los maizales mueven sus hojas al viento cuando nos aproximamos al Faro Busto. En coche se puede llegar hasta el faro, donde hay un reducido aparcamiento. Estamos en el municipio de Valdés, cuya capital es Luarca.

Un sendero parte del faro, dejándonos tras tan sólo unos 200 m en un mirador. Nos demuestra que Cabo Busto es otro de los lugares imperdibles de la costa occidental asturiana. Otro mirador es también alcanzable a escasa distancia del faro.

Sin embargo, la mejor forma de conocer Cabo Busto es recorrer el sendero circular PR-AS-4, un agradable paseo costero con tramos preciosos junto al mar, pero con otros tramos anodinos entre bosques de pinos y eucaliptos o entre pastizales. Desde mi punto de vista, lo mejor es recorrer el sector costero ida y vuelta en vez de hacer el sendero circular. Todo el borde costero cuenta con diversos miradores, cada cual con espléndidas vistas al litoral, tanto al este como al oeste.  Me gusta mucho la Playa de Bozo. Es muy pintoresca, con una cueva abierta en una roca que reposa sobre la arena.

Vista de los acantilados desde el sendero circular del Cabo Busco

Playa de Bozo en Cabo Busto

 

Playa del Silencio

Hay que dirigirse a la aldea de Castañeda, donde ya encontramos la indicación a la Playa del Silencio. Hay un aparcamiento privado al principio, pero se puede continuar en coche hasta más cerca de la playa. La carretera que desciende es muy estrecha de único sentido. De vez en cuando hay espacios en la cuneta para aparcar.

Esta playa es bastante frecuentada para tomar el sol, ya que está muy resguardada entre altos acantilados, aunque la arena es horrible. Más que arena, son piedrecitas. Sin embargo, es adecuada para el baño, pues sus aguas suelen estar calmadas en verano.

Otro de los intereses que suscita esta playa es el paisajístico y fotográfico. Es muy bonita y fotogénica, aunque no más que otras playas de Asturias. La realidad es que ésta se ha hecho muy famosa.

Desde la carreterilla bajamos por una pista para acercarnos a la playa y detenernos en el mirador. Es una postal de playa de media luna, de un color de mar verdoso, de acantilados iluminados por el sol, y de fragmentos de costa desgajada a modo de témpanos flotantes.

Playa del Silencio

 

Cabo Vidio

Entre Cudillero y Cabo Busto se emplaza Cabo Vidio, en la población de Oviñana. Es otro punto muy visitado en la costa occidental asturiana.

Aunque los acantilados no me parecen tan altos como los del entorno del Cabo Peñas, son lo bastante verticales y escarpados para impresionar y sentirte que cuelgas del vacío en ocasiones.

Primero paramos unos 500 metros antes del faro en un mirador. Hay espacio para aparcar unos cuantos coches. Este mirador nos otorga una visión sensacional de los acantilados del Cabo Vidio.

Al lado del faro hay amplio aparcamiento y bastante gente admirando el paisaje costero. Nos dedicamos a caminar por los senderitos, en ocasiones bastante cerrados de tojos, para obtener diferentes perspectivas a uno y otro lado del Faro Vidio. La vista abarca hermosos paisajes costeros de varios municipios. Al este, nuestra vista choca con el Cabo Peñas, que entra tanto en el mar que impide ver más allá.

Cabo Vidio

 

Cudillero

Cada vez hay más bares y restaurantes en Cudillero. Ahora, prácticamente todas las casas de la explanada del puerto alojan locales de comer y beber. Pese a que las sombrillas y terrazas ocupan la playa, otorgándole animación, esta villa costera no ha perdido el encanto de su arquitectura marinera y su urbanismo desordenado. Casas cuidadas, pintadas en vivos colores se apiñan para trepar por las laderas que abrazan la resguardada y angosta bahía. Se ha convertido tal vez el pueblo más visitado de la costa occidental de Asturias.

El Faro de Cudillero se asienta sobre un peñasco, conformando otra bonita imagen. El puerto dispone de amplio aparcamiento, puesto que está prohibido aparcar en las estrechas calles del casco urbano. El muelle es también un buen lugar para contemplar el atardecer.

Callejeamos por las estrechas callejuelas, comentando lo que sigue igual y lo que ha cambiado en Cudillero desde anterior última visita. También nos acercamos a varios miradores que nos ofrecen pintorescas estampas del pueblo. Un par de ellos se sitúan entre las casas de la plaza subiendo unas pocas escaleras. Desde ahí, observamos la disposición escalonada de las viviendas, abigarradas unas sobre otras.

Las redes colgadas a secar me recuerdan al pueblo de Redes, en la Ría de Ares.

Otro es del Mirador de la Atalaya. Se puede llegar desde el centro, por un paseo que sube escaleras.  También es alcanzable desde la parte superior, dirigiéndote en coche hasta el cementerio. Ahí se debe aparcar, ya que está prohibido continuar circulando, excepto residentes. Caminando por la pista que baja fuertemente llegamos a este mirador. Desde esta atalaya contemplamos el faro, el puerto, y una vista superior del pueblo rodeado de verdes y escarpadas laderas.

Para comer en Cudillero: Casa Julio y El Remo son los que nos recomendaron, y nosotros también podemos recomendarlos. Cenamos muy bien en ambos.

En El Remo tomamos fabes con almejas y chopitos. Riquísimas las primeras. Los chopitos, no eran chopitos, sino chipirones, y además eran minúsculos, todo un crimen, y en vez de apreciar su sabor, sólo sabían al rebozado. La tarta de tres chocolates es una bomba calórica riquísima.

En Casa Julio pedimos cazuela de pulpo, langostinos, almejas y mejillones con una salsa muy rica. Completamos con una sartén de huevos, patatas y picadillo, tan enorme que no había forma de terminar.

Cudillero

Faro de Cudillero

Cudillero desde el Mirador de la Atalaya

Faro de Cudillero desde el Mirador de la Atalaya

Atardecer en el puerto de Cudillero

 

Senda litoral de Playa de Aguilar a San Esteban de Pravia

Cerca de Cudillero, es muy agradable recorrer el sendero costero entre la Playa de Aguilar y la localidad de San Esteban de Pravia, también conocida como Ruta de los Miradores. Son apenas 5 Km de paseo que merecen mucho la pena por las espléndidas vistas a la costa que ofrece.

Paisajes de la costa occidental de Asturias. Ruta de los Miradores

 

Cabo Peñas

Finalizamos esta ruta por la costa occidental de Asturias en el Cabo Peñas, el punto más septentrional de Asturias. No sólo por eso es muy visitado, sino también porque el entorno es realmente bonito. Las inmediaciones del Faro Peñas están repletas de gente, ya que ahora dispone de una pasarela accesible y de bar, además de amplio aparcamiento. Pero, como los senderos continúan a uno y otro lado del cabo, nos dedicamos a recorrerlos.

La verdad es que cualquier lugar es un mirador porque las panorámicas son sensacionales y el entorno cada vez más solitario conforme te alejas del faro. La mayoría sólo llegan en coche hasta el faro y dedican poco tiempo a los miradores centrales. Yo creo que merece la pena quedarse media jornada explorando los acantilados. Descubres calas tan increíbles, encajadas entre paredes tan verticales que creo que la única forma de llegar sería en paracaídas. A pie es imposible, y quizás un barco encallaría en el fondo rocoso.

A cada paso emergen nuevos acantilados que impresionan por su verticalidad. Muy bonito.

También nos dedicamos a explorar las carreterillas de los alrededores de Cabo Peñas, obteniendo preciosas estampas que alegran nuestra vista. Desde Cabo Negro contemplamos la estructura rocosa del Cabo Peñas adentrándose en el Mar Cantábrico.  Las praderas tiñen de verde un paisaje que combina con el azul del mar. A nuestros pies, una playa de arena negra y restos de maquinaria industrial que suponemos se usaban para extraer arena.

Acantilados de Cabo Peñas

 

Vista desde Cabo Negro

 

 

Ver más excursiones por Asturias occidental: Aquí

 


Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

2 Comentarios en “Ruta en coche por la costa occidental de Asturias